El dolor de la traición

Estamos en la Semana Santa y para muchos es tiempo de playa, sol y mar.

Muchos están ansiosos esperando ese tiempo para ir y disfrutar unas vacaciones.

Otros se preparan para hacer las comidas especiales de cada país en el tiempo de Semana Santa.

Ahora, ¿como te estás preparando tú para este tiempo que nos recuerda que nuestro amado Salvador tuvo que sufrir el escarnio, burla y tuvo que padecer en esa cruz poniendo su vida para salvarnos a nosotros de nuestros pecados?

¿Estas tú agradecido por lo que El hizo por ti?

Creo que ninguno de nosotros estaríamos dispuestos a sufrir todo lo que El sufrió yendo hacia ese camino al Gólgota. Nos dice el libro de Juan 19:16-17 que tomaron pues a Jesús, y él salió llevando su cruz hacia el lugar que se llama de la Calavera, y en hebreo Gólgota. Simón de Cirene quien iba pasando en ese momento – al verlo sufrir las torturas, golpes, y burlas – fue tomado para ayudar a Jesús a cargar la pesada cruz.

Antes de que ese evento sucediera Jesús compartió un tiempo especial con los 12 discípulos con quien El había caminado cerca por tres años, enseñándoles, discipulándoles, amándolos durante su tiempo aquí en la tierra.

Jesús los invito a una cena, la cual él sabía que iba a ser la ultima que El compartiría con ellos.

Jesús ya sabia lo que iba a suceder, El ya sabía que uno de sus amigos mas íntimos le iba a traicionar.

Puedo imaginarme el dolor y la tristeza que embargo su corazón, aun así, El no quiso dejar de compartir ese ultimo momento con ellos.

El sabía lo que tenia que suceder para que se cumpliera la escritura.

Juan 13:21 Dicho esto, Jesús se angustió profundamente y declaró:

—Ciertamente les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar”.

Leemos en el libro de Mateo 26: 14-16 que fue Judas, quien traiciono a su maestro: “Uno de los doce discípulos, el que se llamaba Judas Iscariote, fue a ver a los jefes de los sacerdotes y les dijo: —¿Cuánto me quieren dar, y yo les entrego a Jesús? Ellos le pagaron treinta monedas de plata. Y desde entonces Judas anduvo buscando el momento más oportuno para entregarles a Jesús.

Parece que la motivación de Judas fue el dinero y lo cegó de tal manera que no le permitió recordar todo lo que Jesús había hecho por él.

Al escribir esta reflexión puedo identificarme con el dolor que Jesús sintió al haber sufrido esta traición.

Personalmente he sentido ese dolor de ser traicionada en mas de una ocasión y aun al escribir en este momento ese dolor se revive.

Sientes que es como una lanza que penetra lo mas profundo de tu corazón y te perfora desde la entrada en tu pecho hasta salir por la parte de atrás. Es un dolor inimaginable.

Quizás tu también alguna vez has sufrido una traición en tu vida e igual te identificas con el dolor que Jesús sufrió al ser traicionado.

Todo esto tuvo que acontecer para que el plan de Dios se cumpla a través de su hijo, y es de darnos la Salvación.

1 Juan 5: 11-12: Y el testimonio es este: que Dios nos ha dado vida eterna, y esa vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.

Sabemos que Jesús venció la muerte y se levanto victorioso. Quizás tu has tenido que pasar por un proceso difícil durante esa traición que has sufrido. Es un proceso muy doloroso que sientes que quizás no podrás soportarlo; pero durante ese proceso, por muy doloroso que sea, ten la seguridad de que Dios esta allí contigo dándote fuerzas para resistir y al final saldrás con mas fuerzas que antes. El me a sostenido y lo seguirá haciendo, también lo puede hacer contigo.

1 Pedro 1:7 Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”.

Mantén tu fe en Jesús y mi deseo es que tu puedas decir juntamente conmigo “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. Romanos 8:38-39

Mi deseo es que durante este tiempo de reflexión puedas darle gracias a Dios por enviarnos a su hijo Jesucristo y dar su vida para darnos salvación.

¡Dios te bendiga!

Marina Pinto.
Abril 2022.

Escucha el programa radial: Caminando la via dolorosa

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