Quisiera ser como los girasoles

 

 

 

 

 

 

 

¿Te has detenido a ver los girasoles?

Al escribir esta nota recuerdo que he vivido en Manitoba por 28 años, una provincia agrícola canadiense. Disfruto viajar por sus campos observando los sembradíos con sus impresionantes colores, especialmente cuando visito los de Girasoles. Seguramente ya conoce esa hermosa flor amarilla y rojiza, que gira siempre en busca del sol, de allí su nombre.

Unos de los cuadros que dio vida al impresionismo fue el del pintor holandés Van Gogh sobre los girasoles. En realidad, fue una serie de ellos que este famoso artista pintó con el tema del girasol en el verano de 1888.

Se dice que el girasol es fácil de cultivar por su tendencia natural, cuando usted deposita una pequeña y frágil semilla de dicha flor en medio de otras plantas, ella busca inmediatamente la luz solar.

Es como si supiera, instintivamente, que la claridad y el calor del sol le harán posible la vida.

¿Y qué le sucedería a la flor si la colocáramos en un lugar bien cerrado y oscuro? Seguramente, en poco tiempo, se moriría. Así como los girasoles, nuestro cuerpo físico también necesita de la luz y del calor solar,  del ejercicio, de la lluvia y de la brisa, para mantenernos vivos.  Pero  no sólo el cuerpo necesita de cuidados para proseguir firme, igualmente el espíritu necesita de la luz divina para mantener encendida la llama de la esperanza. Precisa del calor, del afecto, de la brisa, de la amistad, de la lluvia de bendiciones que viene desde lo alto.

El salmista lo describe así: Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía.”(Salmos 42:1) El versículo 2 del mismo Salmo dice: “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo” Instintivamente nuestra alma busca de Dios sebe que sin su aire puro nos contaminamos.

Es posible que vivamos en medio de gente que solamente tiene comentarios y actitudes tóxicas, pero como el girasol debemos de mirar para arriba de donde viene la luz y la vida. Tristemente muchos de nosotros permitimos que las malas “hierbas” ahoguen nuestras ganas de buscar la luz y nos debilitamos, No permitamos que las personas negativas, que los vicios nos enreden como zarza y nos mantengan debilitados. Por el contrario, que nuestra vida sea de influencia y belleza. Que el “girasol” de nuestro espíritu adorne y desintoxique el ambiente donde nos desenvolvemos.

Buscar la Luz siempre requerirá de un esfuerzo consciente. Así que recuerde lo que Dios le dijo a Josué por tres veces: ESFUÉRZATE y sé VALIENTE. (Josué 1:1-9).

  • Esfuércese en entender que Dios le ha puesto donde usted está y le ha dado los talentos  para florecer y se florece cuando se tiene la Luz…..
  • Esfuércese en proclamar que su ayuda viene de lo alto. El salmista en el salmo 121 pregunta: “¿De dónde vendrá mi ayuda/socorro? Y se contesta: “Mi ayuda viene de Jehová que hizo los cielos y la tierra”.  No se avergüence de decir que su Padre es Dios y que usted sigue Su luz
  • Esfuércese en consultar su biblia, es la fuente de luz divina. El primer versículo que aprendí de ella fue: Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino.” (Salmos 119:105 la biblia de las Américas)

Así que cuando mire un girasol, piense en el ejemplo que esta bella flor nos ha dado; ella busca la luz en todo momento. Y usted y yo tenemos el testimonio de la Luz de Cristo que nos ilumina en nuestro diario caminar. Él mismo nos recomendó lo siguiente: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”– dijo Jesús (San Juan 5:39)

Por Ernesto Pinto/17

Lecturas Bíblicas para la Reflexión:
Salmos 42 y 121

Oración:
Señor, ayúdame a crecer en Ti  aun en medio tanto negativismo, que la luz y el testimonio de Tu Palabra, me iluminen para tener una actitud correcta y positiva. Tú eres mi Luz y Salvación. En ti emprendo este nuevo andar. Amen

 

 

El agradecimiento atrae la bendición

Hace algunas semanas, mi esposa y yo servimos en un retiro de Parejas Pastorales en Guatemala y el setenta por ciento de los asistentes eran de nuestros pueblos indígenas, entre los cuales se encontraban cinco etnias representadas.

Me impactó la actitud de agradecimiento de estos hermanos y hermanas que sirven en las aldeas más remotas y empobrecidas  de ese bendito país.

El coordinador del evento, con lágrimas en sus ojos me dijo: “Mi esposa y yo fuimos restaurados en uno de estos retiros y es por eso que con agradecimiento servimos a nuestros hermanos.”  Otro me trajo un regalo y al entregármelo comento: “No tenemos mucho, pero mi esposa y yo quisimos traerle este humilde presente, tómelo como muestra de nuestro agradecimiento por su Ministerio a nuestras familias.”

En un momento al quedarme solo medité profundamente, sobre el tema del agradecimiento y una de las preguntas que dio vuelta en mi cabeza fue: ¿por qué le doy yo gracias a Dios?

Lo primero que vino a mi mente fue mi querida esposa Marina, y me di cuenta que muchas veces tomo por sentado, sus cuidados y dulzura para conmigo y nuestros hijos.

Aprovecho para decir Gracias Marina, por estos treinta y cinco años que has compartido conmigo. Tu dedicación y esfuerzo a la familia es insuperable y me has dado la fortaleza para viajar por el mundo y seguir proclamando la Salvación de Aquel que nos llamó al ministerio.

Otro motivo es agradecer a Dios porque Él me ama tal como soy. Gracias Dios, por haberme salvado y llamado a ser colaborador en Tu Obra en el Mundo. Mi Dios estoy anhelando ese día en que te veré cara a cara…

Gracias a Dios  por mis hijos David y Daniel, hijos ejemplares y amantes de Dios.

Gracias a David y Rachelle por habernos hecho abuelos, aunque estamos muy jóvenes para tremenda responsabilidad.

Y por supuesto gracias Dios por esa Madre que me has dado, que tuvo la capacidad de ser padre y madre y enseñarme valores, enviarme a la escuela y guiarme a tu salvación.

Por supuesto hay mucha gente por la que puedo dar Gracias a Dios, simplemente la actitud de mis hermanos indígenas me recordaron que la virtud de la gratitud es un elemento que atrae la bendición de estar contentos, sin compararnos con otros. La gratitud nos acerca a Dios y lima asperezas con nuestros congéneres.

El apóstol Pablo nos lo propone de esta manera:

“Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar. Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús” (1a Tesalonicenses 5:16-24 Nueva Traducción Viviente NTV).

Estar agradecido, alegre y contento, es una actitud que nosotros decidimos. EL AGRADECIMIENTO, te abrirá muchas puertas, te endulzara el carácter, te hará sentir sensaciones que están escondidas. Tendrás nuevas fuerzas y sobre todo te acercará al Cielo.

Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, solamente se entienden con  el lenguaje del corazón.

No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí……… La paz les dejo, Mi paz les doy; no se la doy a ustedes como el mundo la da. No se turbe su corazón ni tenga miedo.” Jesús de Nazaret.

Bendiciones de lo Alto.

Ernesto Pinto

 

Curación de un Paralítico

Cuando Jesús entró de nuevo en Capernaúm varios días después, se oyó que estaba en casa. Y se reunieron muchos, tanto que ya no había lugar ni aun a la puerta; y El les explicaba la palabra.

Entonces vinieron y Le trajeron un paralítico llevado entre cuatro hombres.Como no pudieron acercarse a Jesús a causa de la multitud, levantaron el techo encima de donde El estaba; y cuando habían hecho una abertura, bajaron la camilla en que estaba acostado el paralítico. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te son perdonados.”

Pero estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensaban en sus corazones: “¿Por qué habla Este así? Está blasfemando; ¿quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?”

Al instante Jesús, conociendo en Su espíritu que pensaban de esa manera dentro de sí mismos, les dijo: “¿Por qué piensan estas cosas en sus corazones?¿Qué es más fácil, decir al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados,’ o decirle: ‘Levántate, toma tu camilla y anda’? 10 Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados,” dijo al paralítico:11 “A ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.”

12 Y él se levantó, y tomando al instante la camilla, salió a la vista de todos, de manera que todos estaban asombrados, y glorificaban a Dios, diciendo: “Jamás hemos visto cosa semejante.” (Marcos 2)

Así pues, en esta historia, vemos la fe y el poder de Cristo, el paciente perdonado y curado, los esfuerzos fieles de los amigos vindicados, los objetores silenciados, la multitud sorprendida.

Vale la pena considerar a estos cuatro amigos anónimos del paralitico. Estos si que demostraron ser amigos de verdad. Estaban corriendo ciertos riesgos. ¿Qué pensaría el dueño de la casa cuando viera que se la estaban destrozando? La fe nos puede llevar a hacer cosas poco convencionales.

Después de reflexionar sobre esta historia, nos preguntamos:

¿Somos nosotros el paralítico que necesita ser llevado a Jesús para recibir perdón y sanación?

¿Somos nosotros los amigos fieles y dedicados dispuestos a recoger, transportar, dar la vuelta, subir y cavar para llevar otros a Jesús?

¿Somos nosotros como los escribanos sin corazón y que se oponen a la extensión de la gracia y sanación de Jesús?

¿O somos sólo espectadores asombrados al ver el fiel trabajo de Dios y de los creyentes alrededor de nosotros?

 

Cuando Dios llama una persona

Dios nos llama y nos elije. En su amor y gracia nos ha escogido para trabajar para Él en el más importante ministerio, que es su iglesia.

Estamos llamados a servirle con nuestros talentos, con nuestro tiempo, con nuestros recursos.

En 1 Corintios 3:9 dice: “Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y ustedes son el campo de cultivo de Dios, son el edificio de Dios”.

Dios nos llama cuando estamos ocupados, cuando tenemos una ética de trabajo.

Hechos 3:6: Así que, hermanos, busquen entre todos ustedes a siete varones de buen testimonio, que estén llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, para que se encarguen de este trabajo.

Cuando Dios llamo a Moisés, estaba ocupado con sus ovejas en el Monte de Horeb. (Éxodo 3:1-3)

Cuando Dios llamó a Gedeón, estaba sacudiendo el trigo en el lagar (Jueces 6:11)

Cuando Dios llamó a Saúl, estaba buscando el burro de su padre (1 Samuel 9)

Cuando Dios llamó a Eliseo, estaba arando con doce yuntas de bueyes (1 Reyes 19:19)

Cuando Dios llamó a David, estuvo apacentando las ovejas de su padre (1 Samuel 17:15)

Cuando Dios llamó a Nehemías, estuvo sirviendo el rey (Nehemías 1:11)

Cuando Dios llamó a Amos, estuvo pastoreando sus ovejas (Amos 1:1,2)

Cuando Jesús llamó a Pedro y Andrés, estuvieron echando la red en el mar (Mateo 4:18-22)

Cuando Jesús llamó a Juan y Santiago, remendaban sus redes (Mateo 4:21)

Cuando Jesús llamó a Mateo, estuvo cobrando impuestos (Mateo 9:9-13

Cada vez que Jesús llamaba a alguien, era alguien que estaba ocupado.

Nadie, que quiera servir a Dios, debe estar con los brazos cruzados.

¡Perseveremos entonces en el servicio al Señor!

Ernesto Pinto

Mártires del siglo XXI https://vimeo.com/84137444

El milagro de las misiones https://vimeo.com/84137442

La peluquera de Dios http://encuentro.ca/images/File/746enc_-_La_Peluquera_de_Dios.mp3

La comunicación, clave para una buena relación de pareja

Es mejor vivir solo en el desierto que con una esposa que se queja y busca pleitos.” Proverbios 21:19 Nueva Traducción Viviente (NTV)

Toda relación de pareja enfrentará desacuerdos, disgustos, discusiones y pleitos. Así que no hay que hacerse ilusiones y pensar el tiempo arreglará las cosas. Hay que ser intencionales en este campo y hay dos elementos que bien entendidos nos ayudarán a pelear, a enfadarse y todavía hacer que la relación funcione. Uno es la comunicación y el otro el perdón. Comencemos con la comunicación.

¿Que es comunicación?: Vivimos en lo que llamamos la “era de la comunicación” conectados por “redes sociales” y todavía vivimos desconectados en nuestra relación de familia.

Nos jactamos de nuestra actual tecnología y afirmamos que nos estrecha, que nos acerca el uno al otro. En nuestro arsenal de “comunicaciones” tenemos el famoso móvil (celular), el internet, y sus usos múltiples. Las redes sociales han conectado a familiares que de otra manera nunca se hubieran conocido.  Lo que en realidad tenemos con esta tecnología, que en sí misma es neutral, la podemos usar para edificarnos o para destruirnos. Es un flujo de información a todo nivel. También la tecnología se usa para desinformar así que hay que tener “filtros” personales para acercarnos a la misma.

No es lo mismo “información” y “comunicación”. Usted puede tener mucha información sobre un tema, pero al intentar comunicar las ideas ordenadas, fracasa. Así que tampoco pensemos que INFORMACION equivale a SABIDURIA (la capacidad de tomar decisiones acertadas) Es por eso que COMUNICACIÓN es un arte que hay que aprender INTENCIONALMENTE.

Entonces nos vemos navegando una época paradójica. La omnipresencia de los dispositivos electrónicos de comunicación nos ha creado nuevos hábitos o formas de relacionarnos, conectarnos o en muchos de los casos desconectarnos y crearnos una fuente más de fricción en nuestra relación. Y si no vea las reuniones familiares donde ya no conversamos, por estar atendiendo el famoso celular(móvil).  Se dé un caso donde hubo abuso físico por un cónyuge que no quiso compartir su clave personal de teléfono.

Esto nos muestra en la incoherencia que vivimos: ante la era de la comunicación cómo fracasamos en ella, cuánto debemos aprender en esta área y cómo debemos luchar para mantener los canales abiertos para que la armonía, la confianza y la verdad fluyan con total honestidad siendo LA COMUNICACIÓN uno de los pilares fundamentales de toda relación especialmente del MATRIMONIO y la FAMILIA.

 “Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse” Santiago 1:19

Ernesto Pinto

Escuchen un programa radial: “Los desafíos de la familia moderna”

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La palabra oportuna

Hoy, martes 17 de enero, llegué temprano a la Clínica y me arrodillé a orar para que Dios nos hablara a través de su Palabra en el devocional matutino.

Me llevó al pasaje bíblico de Mateo 11:28-30: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.”

Mientras la compartíamos en el devocional había una paciente que afirmaba con un Amén todo lo que decía, precisamente era la única del grupo que lo hacía con mucho entusiasmo y energía; ello me satisfizo porque me aseguraba que aquella Palabra venía de parte de nuestro Dios.

Lo interesante del  caso  es que cuando esta mujer entró a la consulta volvimos a tocar el tema y con mucho fervor lo repetía. Estábamos muy motivados para continuar pero teníamos que iniciar la consulta sobre su salud a lo que ella me dijo:

-Doctor, tengo un dolor en la parte baja del estómago y quiero ver qué me está sucediendo.

Después de varias preguntas procedí a realizar el examen clínico, cuando palpé en el abdomen noté que tenía una masa dolorosa bajo el borde de una de las costillas del lado derecho. Vino a mi mente que tenía grande el hígado y realicé mis conclusiones dentro de mí, pero realmente tenía que continuar con la revisación. Cuando le expuse su problema me dijo:

-No es nada doctor, usted y yo sabemos en Quién descansar no ponga esa cara”.

No sé cómo me habrá visto pero para serles sincero me preocupé mucho y quise confirmar esto enviándole a realizar un ultrasonido de abdomen.

Fue así que, después de unas cuatro horas, regresó con el resultado del examen y cuando lo leí resultó que confirmaron mis sospechas.  El diagnóstico era Cirrosis hepática. Le expuse la situación, sinceramente me sentía triste y decepcionado por su problema, pero ella me dijo:

-No se preocupe doctor usted ya sabe Quién lleva nuestras cargas, así que todo está bien.

¡Mi paciente llevaba buen entusiasmo a pesar de su enfermedad!

Muchas veces creemos que cuando hablamos del Señor pareciera ser que nadie nos escucha pero hoy me di cuenta que una palabra oportuna puede hacer la GRAN diferencia……

Así pues aprendamos a depositar TODO en el Señor si queremos ser bendecidos cada día.

Dios les bendiga

Pastor y Dr. Josué Hernández

SU MAJESTUOSA CREACIÓN

Existe un precioso himno que dice “Al contemplar los cielos, el firmamento y la estrellas mil, al oír su voz en los potentes truenos y ver brillar el sol en su cenit. Mi corazón entona la canción Cuán grande es Él, cuán grande es Él.”

En estos días de vacaciones, disfrutando de un descanso reparador, he tenido la increíble oportunidad de conocer y disfrutar de lugares muy hermosos. En contacto con la maravillosa creación de Dios puedo sentir su amor para conmigo y para con toda la humanidad. Nuestro Papá todo lo ha creado bello para que podamos disfrutarlos, gozarnos en el amor de todo lo que nos brinda, que ha entregado todo, hasta su amado Hijo Unigénito.

Cómo ignorar ese llamado de amor que brota de su creación, de su Naturaleza infinita llena de Gracia y misericordia para cada uno de aquellos que la toman y se deciden por aceptar tan noble entrega.

Si nuestro Señor todo lo ha hecho hermoso y con un bello propósito con más razón nosotros que hemos sido hechos a su imagen y semejanza.

Volver al origen, al corazón de Dios. Confiar en la Providencia de su plenitud inagotable. Confiar en su Amor y en todo lo que ha preparado de antemano para cada uno de nosotros como dice Su Palabra en Jeremías 29:11-13  “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes –afirma el Señor-, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Entonces ustedes me invocarán y vendrán a suplicarme y yo los escucharé. Me buscarán y encontrarán, cuando me busquen de todo corazón.”

Mónica E. Rosas
Colaboradora de ENCUENTRO
Enero de 2017