Los bananales y mi autoestima

Lo recuerdo como que si fuera ayer. Me sentía completamente exhausto, sudado mi pequeña cara sucia y enrojecida por el trajín y la fatiga del aquel día. Era mi tercer día de trabajo y apenas me estaba acostumbrado a aquel trabajo propio para hombres hechos y derechos. Ese día particularmente la inclemencia del sol y la humedad del ambiente hacia insoportable aquella finca bananera perteneciente a una trasnacional.

Siendo hijo de una madre soltera me toco comenzar a trabajar cuando apenas tenía once años. Te cuento esto porque en esa finca bananera, y ese día especifico en La Lima, Honduras, me sucedió algo que considero el punto de partida para encontrar mi destino de creer en los demás y servir al prójimo.

La “cuadrilla de campeños” como se le llamaban, estaba compuesta por seis adultos y dos niños. Yo era el menor de todos. Asumo que eran casi la una de la tarde porque uno de los campesinos se quejó diciendo: “Son más de las doce del mediodía y no nos hemos detenido para almorzar”.  Yo también estaba hambriento y cansado.

Fue ese día y en ese momento que nos detuvimos para comer, que un viejo y gastado campesino, me tomó por los hombros, me miro a los ojos y con una compasión que nunca olvidaré mientras viva, me dijo estas palabras que me devolvieron el ánimo, la dignidad y el deseo de volver a la escuela: “Muchacho tú no perteneces a estas fincas, tú eres demasiado inteligente para morirte en estos bananales.” Por primera vez un hombre me daba atención de padre. No sé lo que aquel buen hombre vio en mis ojos. Tal vez la desesperanza de un niño sin padre, tal vez la tristeza de un niño jugando a ser un adulto. No sé, pero lo que si sé que aquel “campeño”* se estaba arriesgando  a creer en mí.

Para mi este viejo casi analfabeto es un ángel, un enviado de Dios en un momento crítico en mi vida en el cual estoy despertando a la realidad de que la vida es dura y difícil. Sus palabras no solo me devolvieron esperanza, sino que me enseñaron que se vive mejor cuando pertenecemos al dolor de los demás. Sobraría contarte que ese día me sentí grande, el pecho no cabía en mi cuerpo. Fueron esas palabras y otras que me siguió regalando por mucho tiempo que me hicieron proponerme regresar al colegio y comprometerme a devolver esas palabras a otros/as que las necesitan.

Por otro lado, desde mis años de adolescente tuve la dicha de entregar mi vida a Cristo y consecuentemente fui llamado al servicio de mi Señor y Salvador.

Para disfrutar de la libertad del alma, es necesario ese encuentro con Cristo que te trae salvación y paz. Esta epifanía te lleva a desear conocer más de tu Señor a través de la Escritura Sagrada.  Unirte a los santos será una delicia. El salmista lo expresaba así: Mirad cuan bueno y delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía”. (Salmos 133:1) Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos.” (Salmos 884:10-12)

Para finalizar resalto:

  1. Mi agradecimiento a este campesino que creyó en mí y también al sentido de comunidad que aprendí en aquellas fincas bananeras.
  2. No olvidar que pertenecemos a una comunidad de creyentes y que esa comunidad tiene un cúmulo de experiencias que necesito como individuo para saber comportarme y relacionarme con los que me rodean. Cuando leo el libro de los Hechos en la Biblia me doy cuenta que la Iglesia es una comunidad en trasformación constante. Más tarde el escritor Pablo nos va a recordar esto acerca de la Iglesia: “Considerémonos los unos a los otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.” Hebreos 10:24
  3. Otra lección que aprendí en la Comunidad de fe es: que “mi dolor” no es único. Reconozcamos que no somos los únicos que hemos padecido abusos, que el dolor que nos infringieron puede y debe ser atendido de la manera correcta para continuar con nuestras vidas. Y también Dios puede usar mi experiencia y mi vida restaurada para traer consuelo, empatía y comprensión más allá de nuestras propias capacidades.

Espero que Hoy tengas un ENCUENTRO con tu Salvador y experimentes Salvación y te unas a la Comunidad/Iglesia de Sanidad.  Esto es lo que te dice el Señor en este mismo instante: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.”  (2 Corintios 6:2)

Que la gracia de Dios le acompañe.

Ernesto Pinto.   

*Campeño. Se le dice al campesino que trabaja en los campos bananeros de la costa norte de Honduras.

Escuchen mi testimonio # 465  “Ernesto testifica”

http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/465enc%20-%20Ernesto%20testifica.mp3

Advertisements

Esperanza segura

“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió” Hebreos 10:23

Me escribió recientemente un Pastor de Cuba indicándome que las cosas en Cuba se hacen un tanto diferente y que para vivir allí se necesita la paciencia de Job, la fe de Abraham, la perseverancia de la Viuda y en algunos casos…se necesita la vida de Matusalén. ¡Todo esto se traduce en Esperanza!

Esperanza en la vida del creyente no es para pensar con ilusión, sino con seguridad y confianza total que lo prometido se cumplirá. Aquellas personas sin Cristo en su vida viven deseando que las cosas cambien o viven ilusionados que algún día ganarán la lotería o que algún Ángel se aparecerá para cambiar su situación. Pero no así los que tienen a Cristo en su vida.

¡No hay nada más agradable en el mundo que vivimos que una dosis de Esperanza! El Diccionario define la palabra Esperanza como: “Confianza en que ocurrirá o se logrará lo que uno desea” En mis propias palabras: “Esperanza es la gasolina de Dios que te mantiene en movimiento”.

Esperanza me trae recuerdos a mi mente:

1. Recuerdo la Fidelidad de Dios en el día de Ayer: Hago una lista de todas las cosas que Dios ha hecho en mi vida, y empiezo a estar agradecido. La actitud de gratitud es la emoción más saludable que puedo tener y esto a su vez me da esperanza. Hacer recuerdo del día de ayer es declarar que Dios lo hizo una vez y lo puede volver a hacer otra vez.

2. Recuerdo la Presencia de Dios en el día de Hoy: Me recuerdo a mí mismo que Jesus está conmigo ahora mismo. No estoy solo. Incluso cuando siento que estoy completamente solo, no lo estoy. Él dice: “Estoy aquí y te ayudaré, nunca te dejaré ni te desampararé” (Hebreos 13:5). Esta seguridad trae esperanza a mi vida para el día de hoy.

3. Me recuerdo de las Promesas de Dios para el día de Mañana: Hay más de 7,000 promesas para nosotros en la Biblia. Cada una es como un “cheque en blanco”. La Biblia dice si Dios es por nosotros, quien contra nosotros (Rom. 8:31), El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas (Isaías 40:29), mi Dios pues suplirá todo lo que os falte (Filip. 4:13), etc. Aprópiate hoy de estas y muchas otras que están en Su palabra.

Pastor Arnold Enns, Colaborador de ENCUENTRO

 

Oración de Fin de Año

Señor,

He meditado en todas las bendiciones
Que me has concedido este año.
Entre actividades, corridas, afanes y preocupaciones
El 2017 se ha ido volando.

Estos días he descansado y también he disfrutado mi familia.
Ahora ya en el silencio de tu Presencia,
La quietud del alma me anuncia la llegada de un Nuevo Año.

Señor,
Ya que Tú y yo estamos solos,
Con humildad vengo a pedirte para este 2018
Me des paz, fuerza y prudencia.
Virtudes que me ayuden a ver por encima de las apariencias.
Que pueda ser capaz de ver tu creación y a mi prójimo,
Como sólo Tú sabes hacerlo.

Señor por favor,
Entrena mis ojos para que, durante este nuevo año,
Pueda mirar al mundo con ojos llenos de amor.
Entrena mis sentidos para ser paciente, compresivo y prudente;
Y así, poder ver lo positivo con la lupa de la fe.
Entrena mis oídos para cerrarse a toda calumnia.
Enséñame a confiar en tu Palabra que dice que, a mis detractores,
Tú los confundirás.
Entrena mi lengua para decir la verdad aún en medio de los aparentes
beneficios de la mentira y la corrupción.
Entrena mi mente para que se deleite en pensamientos creativos,
Y que mi espíritu permanezca benévolo y alegre.

Por favor Señor,
Concédeme la bendición de tu Gracia, que en este nuevo año
Todos aquellos que se acerquen a mí, sientan Tu Presencia.

Revísteme de Ti Señor,
Que a lo largo de este año yo pueda mostrar tu luz y tu carácter.

Amén.
Ernesto Pinto

Junto a mi esposa Marina, les deseamos a todos nuestros lectores un Feliz y Bendecido Año Nuevo.

Los descamisados

En la Navidad de 1950 la Argentina Evita Perón expresó lo siguiente y aquí cito: “Anoche como todos los años al promediar la Noche Buena, hablé a los descamisados en un mensaje radial, le dije, que para mí la Navidad les pertenece con derecho de propiedad exclusivo, la Noche Buena es de los pobres, de los humildes, de los descamisados desde que Cristo despreciado por los ricos, le cerraron todos las puertas y fue a nacer en un establo. ¿Y acaso los Ángeles no llamaron a los humildes pastores a que vinieron a celebrar la Navidad en Belén? Y únicamente a ellos les comunicaron la Buena Nueva que venía alegrar este mundo.”

La escritura sagrada, mi amigo, dice que Dios se humilló, que se hizo carne y habitó entre nosotros naciendo en un sencillo pesebre, dándonos ejemplo de humildad.

Ojala que esta Navidad la soberbia no tenga lugar en tu corazón, el rencor se aleje completamente. Si hay cuentas pendientes con tu hermano, con tu padre, contra aquel pariente que te ofendió, ve y extienda la mano. La humildad es el gran regalo de Dios en esta Navidad para ti. Acércate, extiende la mano de perdón y de reconciliación así como Dios en aquella primera Navidad envió a su hijo para que a través de Él, tú y yo pudiéramos  reconciliarnos.

Gracias a Dios por haber enviado a su único hijo Cristo Jesús a morir por mí y por ti en aquella cruz. Al celebrar esta Navidad recuerda que lo más importante es el amor, el perdón y la compasión. Espero que en esta Navidad tu corazón este lleno de Dios.

“Feliz Navidad y que el Año Nuevo sea lleno de abundantes bendiciones para cada uno de ustedes, nuestros lectores del blog!”

Ernesto y Marina Pinto

 

 

 

 

 

 

 

 

Los descamisados: http://www.encuentro.ca/media/La%20Verdadera%20Navidad/01%20Los%20Descamisados.mp3

El gran sueño de Dios:
http://www.encuentro.ca/media/La%20Verdadera%20Navidad/02%20El%20Gran%20Suenio%20de%20Dios.mp3

JESÚS, el verdadero sentido de la Navidad

Siempre que hablamos de Navidad vienen a nuestra memoria innumerables sentimientos encontrados: la nostalgia de los seres queridos que ya no están con nosotros, el balance de fin de año con los proyectos o metas que se alcanzaron y los que no… La reflexión de lo rápido que se ha pasado el año y se va la vida…

Estas fechas tienen la particularidad de movilizar nuestro interior, nuestra espiritualidad…

Algunos utilizan el 24 de diciembre, conocido también como Nochebuena para hacer “pactos” y lograr ciertos “poderes” aparentemente buenos e inofensivos, tales como: “curar” empachos, ojeaduras, etc.

Pero los hijos de Dios honramos a la llegada de Quien nos ha dado la Vida en el amplio sentido que implica esta palabra.

“Yo he venido a dar VIDA y vida en abundancia”, nos dice Jesús. Él, Quien dejó todo privilegio para acercarse a nosotros y padecer por sí mismo la fragilidad de esta humanidad caída que necesitaba desesperadamente un SALVADOR.

Una humanidad que anda errante, confundida, desorientada… Sin importar el color de piel, posición económica o social y necesita  ser salvada del pecado y de la desolación que significa vivir separado de Dios: “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer.” Juan 15: 5 LBLA

Como lo dice su Palabra, Dios es bueno y no quiere que NADIE se pierda por eso acude a nuestra ayuda. Es un Dios cercano que ha padecido “en carne propia” la vulnerabilidad que significa esta frágil humanidad y las limitaciones con las que luchamos en nuestro andar cotidiano. Por eso nos ha mostrado cuál es la forma de vencer y es entregando todo nuestro ser para que sea hecha SU VOLUNTAD y no la nuestra.

¿Cuál será nuestra respuesta a tan glorioso llamado?

Mónica E. Rosas
(Colaboradora de ENCUENTRO)

TEXTO PARA REFLEXIONAR:

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5: 8

Navidad, tiempo de alegria

Estimado consejero y amigo,

Saludos y gracias por vuestro esfuerzo en ayudar a las familias como la mía.

Mi inquietud es en relación a esta época navideña.  Todos sabemos que  debería ser de alegría, pero para mí se vuelve una época oscura y de mucha tensión.

Vivimos en los Estados Unidos y deseamos pasar las fiestas con nuestros seres queridos.  El problema es que mi esposo quiere pasar estas fechas con su familia y yo con la mía; la distancia entre las dos familias es considerable y no podemos ir de un lugar a otro.  Este dilema me predispone ya se que tendremos discusiones y pleitos alrededor del tema.

En alguna ocasión optamos por separarnos pasando la navidad él con sus padres y yo con los míos y en Año Nuevo nos reuníamos para pasarla juntos. Sin embargo no estoy segura de estar haciendo lo correcto, ya que también tenemos que decidir con quien se van los niños, como si estuviéramos divorciados. ¿Qué debo hacer?

Gracias y espero su respuesta.

La desesperada en Navidad

Respuesta:

Apreciada amiga, gracias por su consulta y tiene toda la razón para mucha gente este es una época de muchas tensiones: Algunos por la famosa tradición de regalar, provocada por el mercadeo y obsceno consumismo de nuestra sociedad, (y, la verdad que con lo regalamos nunca se queda bien con nadie), otros por el recuerdo de un pariente que ya no está con ellos y otros como ustedes por la ausencia de sus parientes. Paradójicamente esa confusión y vacío, que se crean muchos en esta temporada solo la puede llenar  aquel que es la RAZON DE LA CELEBRACION: CRISTO quien naciera sin mucha pompa en un humilde pesebre (San Mateo 2). Y El nos invita a vivir en armonía y amarnos unos a los otros.

En relación a su pregunta, mi recomendación sería que  re-evalúen lo que celebran en esta época. Si es a ese Cristo que nació en el pesebre y que también ha nacido en el corazón de nuestra familia, entonces es fácil, solo hay que abrir el dialogo y hacer un plan a largo plazo. El cual podría ser lo siguiente: Una navidad decidan pasarla en familia, ya que es importante que nuestros hijos aprendan y compartan tradiciones con su primera familia. Agregaría que es importante que nuestros hijos nos escuchen a nosotros contar la historia de la Navidad. Explicarles a ellos que la fecha cuando Cristo nació, nadie lo sabe y que eso (la fecha) no es lo que celebramos sino el hecho que un día Dios envió a su único Hijo a nacer en este confuso mundo (Gálatas 4:4) para traernos salvación. Que buena oportunidad para evangelizar a nuestros hijos.  (Juan 3:16)

El siguiente año podrían ir todos juntos a casa de los parientes del padre y el siguiente a los parientes de la madre. Y comprometerse a respetar el acuerdo que hagan.

Espero que estas ideas ayuden a cambiar esa Confusa NAVIDAD, en una verdadera FELIZ NAVIDAD donde Cristo es honrado en vuestra familia.

Para los que buscan el verdadero sentido de la Navidad: Jesus es la razón de la celebración.

Ernesto Pinto

Otro texto que tiene referencia  a la Navidad: Lucas 2: 1 – 20

Algunos programas radiales:

Celebra tu familia
http://www.encuentro.ca/media/La%20Verdadera%20Navidad/14%20Celebra%20tu%20Familia.mp3

El mejor regalo:
http://www.encuentro.ca/media/La%20Verdadera%20Navidad/11%20El%20Mejor%20Regalo.mp3

 

 

¿Cómo reconciliarse con Dios?

“Venid luego y estemos a cuenta; si tus pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos, y si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:18). De esta manera Dios convoca a todo ser humano a restablecer la relación entre ambos.

El razonamiento común de la gran mayoría de las personas que han vivido haciendo del pecado una práctica es que en esas condiciones no pueden osar acercarse a Dios. Pero lo que ignoran ellas  es que El no anda buscando en particular a personas de conducta o moral intachable o a aquellos que nunca han experimentado la frustración de vivir en medio de la podredumbre del pecado. Cuando algunas personas cuestionaban al Señor Jesucristo por que entraba a la casa de un hombre de mala fama y odiado por la gente de esa ciudad, él les contestó: “Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento”.

Dios busca precisamente a aquellas personas que andan muy alejadas de El. El Señor sabe que mientras el ser humano no restablezca su relación personal con El, no podrá encontrar la paz y la felicidad que anda buscando. Un filosofo llegó a esta sabia conclusión: “En el corazón del ser humano hay un vacío muy grande, que no puede ser llenado por nada ni por nadie, sino sólo por Dios”.

El ser humano fue creado por Dios para vivir en relación estrecha con El. Alejado de su Creador el ser humano jamás podrá vivir equilibradamente en paz y felicidad. Lo que toda persona necesita, cualquiera sea su condición actual, es reconocer que ha vivido alejado(a) de Dios, pecando y causando dolor al corazón de Dios, como cuando un padre ve que su hijo(a) anda totalmente descarriado. Pero a diferencia de los seres humanos, Dios siempre está dispuesto a perdonar y a recibir a ese hijo pecador. “Y al que a mí viene,  no le echo fuera”, dice el Señor Jesús.

Si bien la Biblia dice que “la paga del pecado es muerte”, también dice: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. La muerte del Señor Jesucristo es el medio que Dios proveyó para que el ser humano pueda obtener el perdón de Dios y así restablecer su relación con El.

Qué debemos hacer para restablecer esa relación con Dios? Una oración sincera y sencilla, como la siguiente: “Señor, reconozco que he vivido alejado(a) totalmente de Ti, ofendiéndote con mis actos. Estoy arrepentido(a) de lo que hice, y por eso te pido perdón. Acepto la muerte del Señor Jesucristo, y creo que su sangre derramada cubre ante Ti mis pecados. Ahora le acepto a El como mi Salvador personal. Abro la puerta de mi corazón  y le invito a que entre a mi vida y sea El quien la dirija de aquí en adelante. Amén”.

Si usted ha orado de esta manera, a partir de este momento empieza una nueva vida. La Biblia dice: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas”.

Hay tres cosas que usted ha obtenido al hacer esta decisión:

  • Todos sus pecados han sido perdonados. (Isaías 1;18-28)
  • Es un hijo(a) de Dios. (San Juan 1:12) “Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios’
  • Tiene vida eterna. “Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida esta en su Hijo” (1 Juan. 5:11).

También hay tres cosas que debe hacer de aquí en más:

  • Leer la Biblia diariamente. De esta manera conocerá más de Dios.
  • Ore diariamente. Orar es hablar con Dios, como un hijo habla con su padre.
  • Busque una iglesia donde pueda crecer espiritualmente y servir a Dios.

Finalmente, nos gustaría recibir un correo suyo para que nosotros también demos gracias a Dios por la decisión que acaba de hacer. Nuestro correo electrónico es: info@encuentro.ca

Dios le bendiga abundantemente.

Su amigo Ernesto Pinto