Parábola de los gemelos

Tomado del Internet

Parábola de los gemelos, (Una conversación fascinante)
Autor: Henry J. M. Nouwen 

En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro:
-¿Tú crees en la vida después del parto?
– Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.
– ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?
– No lo sé pero seguramente… habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.
– ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto.
– Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí.
– Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.
– Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará. – ¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella?
– ¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.
– ¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista.
– Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?… Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella…

Donde pasar la eternidad

Ya sea por cortesía o porque queramos hacer sentir bien a los demás, cuando escuchamos que alguien murió (por causas naturales o que lo hayan matado porque estaba robando un banco), nos solidarizamos rápidamente diciendo: “Mi más sentido pésame, Dios lo reciba en el cielo.” En realidad esta popular expresión es un tanto irresponsable.

Muchas veces usted conoce que la persona que mataron o que murió, era “NON GRATA”, es decir, su conducta no era la mejor y claramente sepa también que murió haciendo lo malo, separada de Dios. Pero aún en estos casos, usted no va a escuchar a la gente decir: “Vaya por fin lo mataron, que el diablo lo reciba en el infierno.” ¿Verdad que no?

Ahora que ya tengo su atención, permítame preguntarle algo más serio: Cuando usted muera, ¿qué desea que diga la gente?: “¿Que Dios lo reciba en el cielo.” o “que el diablo lo reciba en el infierno?”

Lo cierto es que ahora usted tiene la responsabilidad de decidir a dónde desea ir y ¡nadie más que usted puede hacerlo! Ya sea que vaya a una eternidad con o sin Dios será Su Decisión. Porque después de muerto, nadie lo podrá ayudar, no habrá misa o bula que lo salve de la condenación eterna.

Analice lo que el apóstol Juan dice en Apocalipsis 20: 15: Y el que no se encontraba inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.”

Hoy deseo recordarle lo que las Sagradas Escrituras dicen: “… Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.” Hebreos 9:27.

No hay escape, una vez que morimos nos enfrentaremos al Juez eterno, que en su amor, envió a su Único Hijo a morir en la cruz para que usted y yo, a través de Él, seamos salvos y nuestros nombres sean escritos en el Libro de la Vida. Cristo Jesús fue enviado como SALVADOR, pero cuando regrese, lo hará como JUEZ.

Así que la próxima vez que vaya a repetir el tradicional pésame: “Dios lo reciba en el cielo”, piense en lo que nos advierte el apóstol Pablo: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.” 1 Corintios 6:9-12

Queda claro entonces, en esta vida tenemos que decidir dónde iremos a parar después que atravesemos el valle de la muerte.

En Romanos 5:1 dice: Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”

Y termino con esta pregunta muy directa: Si usted se muere hoy, ¿dónde pasará la eternidad?

Si desea saber más sobre el tema, escríbame y con gusto seguiremos la conversación.

Ernesto Pinto

Algunos textos de reflexión:

2 Tesalonicenses 1: 5-12
Mateo 13: 47-50
Juan 3: 16-21
Mateo 25:31-46
Apocalipsis 21:8

 

Estoy enamorado de mi prima

Soy un joven cristiano de 27 años; estoy profundamente enamorado de mi prima de 21 años, (hija del hermano de mi madre) y ella también está enamorada de mí. Nuestra relación ya va por los 3 años; ambos nos amamos profundamente. Sé que esto no es común en nuestra sociedad, ¿o quizás si? No lo sé.

Lamentablemente tengo que confesarle que hemos tenido relaciones sexuales. Yo reconozco que hemos pecado al hacer eso y le hemos pedido perdón a Dios. Juntos hemos prometido que ya no lo vamos a hacer; lo que ahora queremos es hacer una vida normal y vivir libremente sin tener que escondernos.

Mi pregunta es: ¿Es posible que ella y yo podamos ser novios y un día llegar al matrimonio, formar una familia y ser felices hasta que la muerte nos separe?

Yo estoy dispuesto a hablar con mis padres y decirles lo que estoy sintiendo; lo mismo hará ella con los suyos. Para nosotros no es fácil tener que enfrentar esto, pero si hay que hacerlo, lo haremos.

Amado consejero, le ruego responderme lo más pronto posible; ella y yo necesitamos urgentemente su punto de vista.

Gracias y que Dios le siga usando.

Un “Romeo” prohibido

Respuesta:

Apreciados enamorados,

Como ustedes lo dicen su situación no es bien vista por nuestra sociedad; sin embargo, el amor les atrapó a ustedes. Enamorase entre primos no es lo ideal por diversas razones: la genética, por ejemplo, de la cual no voy ampliar porque no soy un experto en ese campo. De todas formas si ustedes decidan casarse y desean tener hijos, sería bueno que antes consulten un médico para que les hagan los análisis correspondientes.

Me concentraré en el dilema moral que enfrentan. Sé que como cristianos ustedes quieren hacer la voluntad de Dios. Este debió haber sido el primer paso: orar y buscar la dirección de Dios. Ahora además de cargar con ese secreto que han mantenido, me dices que tuvieron relaciones pre-maritales. Lo único que esto trae es más culpabilidad. Destruyeron la pureza de su relación. Me alegra escuchar que ya pidieron perdón y -si entendí bien- se comprometieron abstenerse de hacerlo hasta el día que se casen. Eso creo que ayudará por lo menos a tener paz en la relación espiritual que mantienen con Dios.

Vamos a tu pregunta:¿Es posible que ella y yo podamos ser novios y un día llegar al matrimonio, formar una familia y ser felices hasta que la muerte nos separe?

La respuesta es SI. Si es posible, aunque ya dije no es lo normal o lo ideal. En el Antiguo Testamento vemos que se dieron ese tipo de matrimonios. No hay ninguna prohibición expresa a tales relaciones en la Biblia.

Mi recomendación es que ustedes actúen como adultos; enfrenten la realidad. Hablen con sus padres. Aunque no necesitaran la aprobación de sus padres –porque ya son adultos- lo más correcto es buscar la aprobación de ellos. Dudo que dársela sea cosa fácil para ellos, por eso de los estereotipos sociales que nos rodean.

Ahora les tocará a ustedes sanar esta relación, presentarla ante Dios y, como asisten a una iglesia, es saludable que le comuniquen al pastor y a los líderes de su congregación..

Que disfruten de vuestro noviazgo.

Ernesto Pinto

 

 

 

 

 

El concepto de familia

Vivimos en una sociedad sin límites, sin embargo la familia sigue siendo el fundamento que nos sostiene a todos. Aunque hay gobiernos y agendas políticas que están tratando de redefinir el concepto de familia, nosotros debemos seguir levantando el fundamento de la familia que es el esposo, la esposa, y los hijos. Así que con todas nuestras fuerzas defendamos el concepto de familia.

Una historia relata que una mujer se encontró con una lámpara y que un genio salió de aquella lámpara y la mujer le dice “Tengo un deseo que quiero que me cumplas”. “¿Cuál es?” dijo este genio. “Me gustaría visitar el Medio Oriente pero tengo miedo volar así que te agradecería que hagas un puente entre mi país y el Medio Oriente para ir por auto.” El genio se le quedo  viendo y después de un rato le dice: “Es imposible conceder tu deseo, sería una catástrofe ecológica, imagínate cuanto cemento para hacer todo este puente hasta el Medio Oriente. Así que prepárate para pedirme otro deseo.”  Entonces la mujer le responde y le dice: “Bueno, entonces quiero un esposo, que me ame, que sea cariñoso, que no vea deporte cada fin de semana y que esté dispuesto a lavar los platos todos los días.” Después de unos segundos, muy preocupado el genio le dice: “Tráigame el mapa vamos a ver cómo hacemos el puente.”

Aunque muchos se ríen de estas historias, realmente las dificultades en los matrimonios son serias. Pero mis amigos, los matrimonios son la base que Dios constituyó para construir la comunidad, la sociedad y en última instancia la civilización.

¿Cómo definimos el matrimonio? Algunos dicen: el matrimonio es la primera causa del divorcio. Alguien más lo definió: En el matrimonio hay 2 enemigos que duermen juntos. Pero en realidad el matrimonio como Dios lo instituyó es para ayudarnos mutuamente, para funcionar mutuamente. Es una sociedad. No somos enemigos que dormimos juntos aunque tenemos dificultades, aunque tenemos luchas.

Cristo lo propone de esta manera en Mateo 7:24 -27: “Por lo tanto, quien oiga mis enseñanzas y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.  Llovió fuerte, los ríos crecieron, los vientos soplaron y golpearon contra aquella casa. Sin embargo, la casa no se cayó porque estaba construida sobre la roca. Pero el que oiga mis palabras y no las ponga en práctica, será como el insensato que construyó su casa sobre arena. Llovió fuerte, los ríos crecieron, los vientos soplaron y golpearon contra la casa. La casa se derrumbó y fue todo un desastre”.

Mis amigos son palabras del maestro, son palabras de Cristo que nos indica que debe haber un fundamento para lo que llamamos familia.

Primer fundamento: En su palabra Dios nos enseña y dice: “Dejara el hombre a su padre y su madre y se unirá a su mujer y serán una sola carne.” Es importante que el hombre y la mujer dejen su padre y su madre, no es que les abandonen emocional o espiritualmente sino que físicamente comiencen su propio hogar. Los mismos pajaritos nos dan un ejemplo, ninguno de ellos comienza una relación si no tienen ya el nido formado. Lo mismo debería ser con nosotros. Debemos de tener nuestro propio hogar.

Numero 2: El matrimonio fue un diseño para que fuera una relación para toda la vida. Aun en estas etapas difíciles, en estos “sube y baja” emocionales que tenemos todos los seres humanos. Romanos 7: 2-3  dice: “Por ejemplo, por la ley una mujer casada está sujeta a su marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley que la sujetaba a él.  Así que, si ella se une a otro hombre mientras su marido vive, comete adulterio, pero si su marido muere, ella queda libre de esa ley; de modo que, si se une a otro hombre, no comete adulterio”.

Nosotros sabemos que hay circunstancias donde se ha dado divorcio, no estoy hablando de esto, si no que la intención del principio es que el matrimonio sea de por vida.

Dios mira nuestra relación de pareja de una forma muy especial. Yo quiero que pongamos mucha atención en este punto. Hay un texto que me impresiona en Malaquías 2: 13-15: “Una y otra vez cubren de lágrimas el altar del Señor. Lloran y gritan, pero el Señor no volverá la mirada para ver sus ofrendas, ni las aceptará con gusto. 14 ¿Y se preguntan por qué? Pues porque el Señor ha visto que has sido desleal con la mujer de tu juventud, con tu compañera, con la que hiciste un pacto. 15 ¿Acaso Dios no los hizo un solo ser, en el que abundaba el espíritu? ¿Y por qué un solo ser? Pues porque buscaba obtener una descendencia para Dios. Así que tengan cuidado con su propio espíritu, y no sean desleales con la mujer de su juventud”.

Muy interesante texto que dice que podemos llorar en el altar, podemos clamar a Dios en el altar, sin embargo si somos desleales en nuestro matrimonio Dios no está dispuesto a recibir nuestras ofrendas ni nuestra actitud de agradecimiento. Dios honra nuestras ofrendas, Dios honra nuestra adoración cuando estamos dispuestos a honrar a nuestro conjugue. Entonces nuestras oraciones llegan a la presencia de Dios.

Como tratamos a nuestros hijos, como tratamos a nuestra esposa – es la verdadera ofrenda a Dios. Pedro lo dice de esta manera en su primer libro en capítulo 3:7: “De la misma manera, ustedes, los esposos, sean comprensivos con ellas en su vida matrimonial. Hónrenlas, pues como mujeres son más delicadas, y además, son coherederas con ustedes del don de la vida. Así las oraciones de ustedes no encontrarán ningún estorbo”.

Miren que importante. Nuestras actitudes hacia nuestro conjugue, nuestras actitudes a nuestros hijos es lo que nuestro Dios realmente valora como verdadera adoración. Son los fundamentos que encontramos allí. Si queremos encontrar familias sólidas, tenemos que vivir de acuerdo a estos fundamentos.

Siguiente fundamente: Así como Dios ordena a las esposas que se sujeten a sus maridos, también lo ordena a los esposos que amen a sus esposas. La sujeción y el amor están juntos. Es como un yugó que tiene 2 partes: sujeción y amor. Una mujer no se podrá sujetar a un hombre que no está dispuesto a amarla, a sacrificarse por ella, a tratarla con cariño, como vaso frágil, como un acto de adoración a Dios.

Veamos lo que dice Efesios 5: 25-28: “Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,  para santificarla. Él la purificó en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, santa e intachable, sin mancha ni arruga ni nada semejante.  Así también los esposos deben amar a sus esposas como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa, se ama a sí mismo”.

Nosotros tenemos que esforzarnos para que estos principios de vida que vienen de Dios moren en nosotros y nosotros podamos estar fundados sobre esta roca sólida y nuestro matrimonio realmente funcionará.

Otro texto que habla sobre el tema está en Colosense 3:19: “Ustedes los esposos, amen a sus esposas, y no las traten con dureza”.

Todos tenemos aristas que tenemos que limar en nuestro carácter, en nuestro comportamiento, pero cuando comenzamos a leer con seriedad estos principios que van a fortalecer nuestros matrimonios, entonces vamos a traer verdadera adoración a Dios. Por eso comencé con la palabra que encontramos en Malaquías que puede ser que lloremos en el altar, que hagamos tantas cosas por mostrarnos espirituales, pero si no honramos a nuestro conjugue no hay verdadera adoración a nuestro padre.

Cuando vivimos estos principios que surgen de la palabra de Dios, entonces nuestro compromiso empieza a ser sólido, nuestra actitud de comunicación se abre, el romance, el manejo de los conflictos se hace más fácil.

Es muy importante de que en este momento hagamos un análisis y nos preguntemos donde está el fundamento de nuestro hogar. ¿Está en los principios de Cristo Jesus que es la roca firme, eterna o están basados en los principios de la tradición, de la sociedad, de las agendas políticas? Es tiempo mis amigos que volvamos al corazón de Dios y en el corazón de Dios vamos a encontrar el corazón de la pareja.

Ernesto Pinto
Julio 2016

Se puede escuchar este sermón aquí: http://www.encuentro.ca/_classes/apps/audioPlayerlite.cfm?mode=popup&myid=0

Hace frío en las casas de cartón

Caminando por los barrios me asalta la realidad de mi pueblo.

Se me humedecen los ojos al ver a nuestra gente sufrir. Sin esperanza…

Los politiqueros ya encontrarán otra excusa para no responder a las heridas de nuestros niños/as y nuestros  ancianos/as.

¡Qué tristes son las casas de chatarra y cartón y el sufrir de mi gente aplastada por la pobreza! La única esperanza es que la Iglesia despierte y empiece a profetizar contra el latrocinio de los que nos desgobiernan.

La Biblia nos urge a ser solidarios.

Levanta la voz por los que no tienen voz; ¡defiende a los indefensos! Levanta la voz, y hazles justicia; ¡defiende a los pobres y a los humildes! Proverbios 31:8-9 (Dios Habla Hoy)

“Abre tu boca por el mudo. En el juicio de todos los desvalidos. Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende la causa del pobre y del menesteroso” Proverbios 31:8-9 (Reina-Valera 1960)

Hace frio en las casas de cartón…. ¡No puedo callarme!

Hace calor en las chapas y no… ¡Yo tengo que hablar!

Tengo que ser pañuelo, pues el niño del basurero no encontró qué comer y  está  llorando…  ¡NO me voy a callar!

Colores y olores, más olores que colores, en el cuello negro del niño de la calle; a bañarlo voy.

Tengo manos pero no tengo jabón…

¿Denunciarlo? ¡¿Para qué?!

Mejor camino por mi pueblo, cargando mi Biblia.

Sí, esa con B mayúscula, que me anima a levantar la voz y a hacerles justicia.

“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”
Miqueas 6: 8

Ernesto Pinto

Escucha el programa # 702:  Los niños del basurero

Estoy Orgullosa de Ser Virgen

Comparto una pregunta:

Buenas tardes, Ernesto,

Me alegro de haber encontrado este foro. Me parece fantástico que un consejero cristiano se preocupe de la gente que necesita orientación.

Pues le diré que soy una señorita llegando a los treinta. Ahora mismo estoy radicada en Europa.. Decidí escribirle porque hace unos minutos terminé de escuchar uno de sus programas con el cual me identifique mucho.

Mi trasfondo: Yo nací en el ceno de una familia cristiana y como tal he crecido sirviendo en el evangelio, y gracias a Dios me he guardado pura sexualmente para El. Aquí en Europa asisto a una iglesia; soy una persona activa de buen testimonio.

Bien, aquí le cuento mi situación de la cual requiero su consejo. Hace algunos meses, conocí a un chico, comencé de tratarlo como un amigo. En el fondo yo sabía cuales eran sus intenciones; luego de unas semanas él comenzó a acompañarme a la iglesia. El tiempo ha ido pasando y sin darme cuenta me he enamorado de él. Un día estábamos en casa y él comenzó a seducirme; cuando yo reaccioné y le dije que no continuáramos el me dijo que “le diera la prueba de amor”. Yo enfáticamente le dije que no. El me preguntó porque, y yo le dije que he decidido que eso del sexo lo he reservado para el día que me case.

El insistió y me preguntó si todavía yo era virgen y le respondí que si. En ese momento el me dijo que estaba orgulloso, pero después de eso me propuso que para darle placer no era necesario que yo perdiera la virginidad y que hay otras formas como hacerlo. Yo le respondí que no, y dije que Dios lo ha reservado el sexo para los casados, y que cualquier forma que hagamos sexo, antes de casarnos sería pecado delante de mi Dios. Después de eso el comenzó a decirme muchas cosas contrarias, y salio de la casa enojado.

La verdad, Pastor, después de esa noche yo me sentí mal; me sentí sucia, aunque las cosas no pasaron a más pero pienso que estuve a punto de cometer un gran error.

El siguiente domingo en nuestra iglesia celebramos la Santa Cena y yo no quise participar; ya me sentí indigna. La verdad es que desde ese día mi mente no ha tenido paz; ya le pedí perdón a Dios pero no me siento bien.

Ahora este joven me está enviando mensajes en lo cuales me dice que soy una ignorante, una chica fuera de moda etc. Lo que más me duele es que yo siento que lo amo y no lo puedo ver; ya que él no viene a la iglesia.

He aquí mi dilema: Algunas de mis amigas me dicen que no me conviene continuar con él; otras me dicen: “aquí estamos en Europa”… Pero Ernesto, para mi Dios es el mismo en América Latina que aquí en Europa. Me pregunto: ¿por qué tiene que ser así? Lo único que yo quiero es hacer las cosas bien. ¿Dígame que debo hacer?

Respuesta:

Apreciada amiga,

Muchas gracias por contarme tu situación con la claridad que lo has hecho.

Comenzaré felicitándote por tus valores y convicciones de fe. También tu deberías de sentirte orgullosa (en el buen sentido) por lo que has hecho. Dios recompensará tu fidelidad en esta área que muchos han descuidado y por eso ahora viven atrapados/as en sus traumas emocionales.

En nuestro paso por este mundo vamos a pasar por muchas tentaciones como la que  tú experimentaste. Me alegro escuchar mujeres que se mantienen firmes en lo que enseña la Palabra de Dios en 1 Tesalonicenses 4: 3 – 5 “La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa, sin dejarse llevar por los malos deseos como hacen los paganos que no conocen a Dios.” Hay que esforzarnos por mantenerse puro/a en todas la áreas de nuestra vida particularmente mantener la pureza de nuestro cuerpo hasta la noche de bodas.

Dios es el mismo en América Latina, en Europa, en La China y en cualquier parte del mundo; sus mandatos y estándares no se rebajan con el paso de las modas o por el avance de las sociedades. Los principios de vida de Dios son validos en toda época, tiempo y cultura.

Estoy convencido por experiencia propia  que cuando confiamos en El,  El nos da la fuerza para honrarle y serle fiel, especialmente en el área sexual.

Por lo que me comentas de tu novio, aun sin conocer el otro lado de la moneda, puedo ver que este joven empezó a ir a la iglesia no para buscar salvación de su alma, sino por complacerte a ti y buscar la oportunidad de enamorarte.

Por un lado debes de estar agradecida con Dios que este joven  te demostró sus verdaderas intenciones. Por lo que describes en tu nota él no quiere hacerse responsable de ti, ni mucho menos caminar en los mismos principios de fe que tú tienes. Demostró que él quiere tu cuerpo, y cuando lo logre se alejará. Ya lo he visto en muchos otros casos.  Dios nos manda a no unirnos en yugo desigual, por el contrario espera de nosotros pureza en el área sexual. “No formen yunta con los incrédulos. ¿Qué tienen en común la justicia y la maldad? ¿O qué comunión puede tener la luz con la oscuridad? (2 Corintios 6:14) “… Pero el cuerpo no es para la inmoralidad sexual sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.” (2 Corintios 6:13b)

Me preguntas “¿Qué debo hacer?”  Lamentablemente yo no puedo decirle a nadie lo que debe hacer, pero puedo sugerir. Mi sugerencia para ti sería que entierres esta relación. Sé que tal vez te enamoraste de este chico, pero para ti lo más importante es Dios y si este joven insiste en que “le des la prueba” definitivamente no es el hombre que Dios tiene para ti. Se paciente, no pierdas lo que has conquistado todos estos años.

Todo esto te sonará duro hoy, pero si te mantengas firme en tus convicciones esto será medicina a tu alma. Siga confiando en Aquel que se entregó en la cruz por ti. El te enviará al hombre que te amará y honrará.

Ernesto Pinto

Escuchen algunos programas de radio sobre el tema de la “Pureza Sexual”

http://www.encuentro.ca/images/File/949enc_-_Puros_hasta_el_matrimonio.mp3

http://www.encuentro.ca/_audios/fln/614enc-VirgenhastaelMatrimonio.mp3

 

 

 

 

 

 

 

¿Conoces tú el Banco Mágico de la vida?

Comparto hoy una reflexión tomada del internet:

Imagina que en una apuesta ganaste el siguiente premio: Tu Banco deposita cada día  US$ 86.400,00 en una cuenta particular a tu nombre. Pero, como es costumbre, este premio también exige condiciones específicas:

PRIMERA CONDICIÓN: Puedes disponer de todo el dinero de la manera que tú dispongas, pero el dinero que no utilices en el día, el Banco lo retomará. Tampoco podrás utilizarlo para abrir otra cuenta. Simplemente, tienes que gastarlo. Cuando despiertes al día siguiente, el Banco depositará nuevamente US$ 86.400,00 en tu cuenta para que lo gastes ese día. Y así sucesivamente…

SEGUNDA CONDICIÓN: El banco puede cancelar el premio en cualquier momento y sin previo aviso. El banco cancela la cuenta y no tienes opción alguna para abrir otra cuenta con ese dinero. Entonces, el juego se da por terminado. Entonces, ¿tú qué harías?

Me imagino que empezarías a comprarte todo lo que te venga en gana. No solo para ti, sino para las personas que quieres y estimas mucho. ¿Cierto o no? Quizás, incluso para gente que tú ni siquiera conoces, puesto que no siempre podrías gastar todo el dinero solo para ti, ¿verdad? Intentarías utilizar cada centavo que tuvieras a disposición, ¿verdad?  Pues amigo mío, lo que no puedes imaginarte es que ese juego es ¡UNA REALIDAD!

Todos y cada uno de nosotros recibe al nacer una cuenta en el Banco mágico, sólo que no la vemos.  El Banco mágico es el Banco del Tiempo… Así, desde el momento en que nacemos, recibimos cada mañana de nuestra vida 86.400 segundos de vida para “vivirla” cada día. Y en la noche, cuando nos acostamos a dormir, el tiempo que no hemos utilizado ese día no se acumula para el día siguiente. El tiempo que no “vivimos“, ese día se pierde por complete y cada mañana, nuestra cuenta vuelve a llenarse.

Pero el banco puede, en cualquier momento y sin previo aviso, cancelar la cuenta. Entonces, ¿qué haces tú con tus 86.400 segundos que recibes a diario? No son más valiosos que la misma cantidad en Dollares. ¡Piénsalo bien!

Asi que no se queje por envejecer! Algunas personas no obtienen este privilegio.

Use su tiempo sabiamente.

Aquí le dejo otra reflexión: http://www.encuentro.ca/_audios/fln/545enc.mp3