El dinero

Muchas personas encuentran su seguridad en su trabajo y su dinero. Hoy les invitamos a explorar el valor que el dinero tiene.

¿Qué es lo que puede comprar el dinero?

Con dinero puedes comprar una cama, pero nunca podrás comprar el sueño.

Podrás comprar libros pero nunca un cerebro.

Con dinero también podrás comprar comida, pero no el apetito.

Podrás obtener adornos pero jamás comprarás la belleza.

El dinero te comprará una casa grande y lujosa, pero nunca podrás comprar un hogar lleno de amor.

Con el dinero puedes comprar medicina pero no la salud. Lujo pero no la cultura.

Con dinero tendrás diversiones pero no la felicidad.

Aun con tu dinero puedes comprar un crucifijo pero no un Salvador.

Podrás comprar una silla de iglesia pero no el cielo.

Pero con la fe puedes obtener lo que el dinero no puede comprar.

No amen el dinero, sino conténtense con lo que tienen. Porque Dios dijo: «Nunca te abandonaré ni te dejaré solo». Hebreo 13:5

Escuchemos la meditación del pastor Ernesto Pinto en su programa de radio ENCUENTRO titulado “El dinero”    http://www.encuentro.ca/images/File/826enc_-_El_Dinero.mp3

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La buena suerte, las supersticiones y usted

Frecuentemente escuchamos frases como las siguientes: “No pases por debajo de una escalera porque tendrás  mala suerte”. “Si se te cruzó por delante un gato negro, es mejor que te bañes con ruda para recuperar la buena suerte”. “En martes 13 no te cases ni te embarques”.

Aun en casas de personas cultas o de estrato social elevado, he observado que detrás de la puerta principal de su residencia  tienen objetos que cuelgan como adornos pero en realidad son amuletos de brujería. Algunos están hechos a base de sábila, que en algunos países se la conoce como la planta de aloe vera, otros de ajos, también listones rojos, además de herraduras “trabajadas” para la buena suerte.

También existe el mito que si rompes un espejo, tendrás siete años de mala suerte ¿Por qué siete años? Una teoría dice que en la época romana, se pensaba que la vida se dividía en ciclos de siete años, por lo que organizaban su vida de ese modo. Esta creencia se mantuvo durante mucho tiempo. Como bien dicen, el espejo refleja no sólo nuestra imagen exterior, sino también nuestra alma, por eso al romper un espejo se pensaba que nuestra alma quedaba atrapada en los cristales rotos durante un ciclo de nuestra vida, es decir siete años, según los romanos.

Como estos abundan varias creencias más y muchas personas viven atrapadas en las garras de la ignorancia y la superstición. Aun cristianos, acostumbran compartir “cartas cadenas” en las redes sociales  para que nos les caiga las maldiciones mencionadas allí.

Seguramente, hayas escuchado ciento de veces expresiones como: ¡Qué buena suerte tiene esa persona! Probablemente también conoces a alguien en particular a quien “la suerte” le sonríe muy a menudo. Pues bien, ¿qué es la suerte?; ¿existe la buena suerte?; ¿Es de Dios?

Hoy en día, mientras caminamos por nuestras modernas ciudades, vemos anuncios de lugares donde se leen las manos y se venden amuletos para la buena suerte. Esto no es nada nuevo, por siglos la humanidad  ha recurrido a diversas prácticas, como por ejemplo: usar diferentes colores en su vestuario, para tener “buena suerte. Así que no nos sorprende observar que, en los medios masivos de comunicación, se ofrecen artículos diversos como pulseras, anillos, amuletos, perfumes y otros “servicios especializados” dedicados a la lectura de cartas, limpieza de casas, transmisiones de buenas vibras, las cuales incluyen la brujería blanca con el objetivo de ofrecerte “buena suerte”.;

Lo triste es que, algunos cristianos sin discernimiento o madurez espiritual  están siguiendo estas prácticas, especialmente en las redes sociales. He recibido algunas de estas “Cartas-cadenas” donde se exhorta a continuarlas para transmitir buena suerte, pero maldicen a quienes no las continúen, sentenciándolo con años de mala suerte. Además brindan algunos ejemplos contundentes como el caso de doña Fulana, que se volvió millonaria a los pocos días de comenzar a seguir la cadena, porque ganó el gran premio de la lotería, y el de don Perengano, que por no seguirla, se murió trágicamente en un accidente.

Realmente, ¿qué significa todo esto? ¡Mucho cuidado con estas prácticas que vienen directamente del infierno!

Así es mi querido lector, el enemigo de nuestras almas ha infiltrado la idea que la “buena suerte” se puede manejar de forma tal, que las personas utilizan este medio para obtenerla descuidando su dependencia de Dios.  Es por esta razón que Dios ordena a su pueblo no recurrir a  estas prácticas que mencioné anteriormente.

En el pasaje bíblico de Deuteronomio 18:10-11 dice: “No sea hallado en ti quien haga pasar su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego ni hechicero, ni encantador ni adivino, ni mago ni quien consulte a los muertos”.

Actualmente se lo llama: “Ciencias ocultas”. ¿Recuerdan ustedes el caso de Barjesús, el mago? Pueden leerlo en Hechos 13:6-10 y Deuteronomio 18:14: “Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.”

¿Por qué crees que a ti, que eres un/a hijo/a de Dios no te lo permite? Porque son prácticas que el mundo ha heredado del padre de toda mentira, Satanás.

En conclusión si dependes de la “buena suerte” NO dependes de Dios.

Aquellos que hemos abrazado la Salvación por Gracia en Cristo Jesús (Efesios 2:9), no existe “la buena suerte”. Lo que nosotros vivimos, si actuamos conforme a la Palabra de Dios, son incontables bendiciones que llenan nuestra vida y la de nuestra familia de gozo y gracia. Cuando estamos en peligro, no es la buena suerte la que nos libra de la muerte, sino más bien la mano poderosa de Dios que nos protege: “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende”, Salmo 34:7. Cuando obtenemos un buen trabajo o logramos algo importante en nuestra vida, es gracias al cuidado y las bendiciones de Dios para nosotros. Así que si alguien te amenaza con enviarte “mala suerte”, ora por esa persona y déjalo en manos de Dios: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes porque soy tu Dios, que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”- dice el Señor en Isaías 41:10.

Por favor, recuerda que tú y tu familia están protegidos por la Sangre del cordero que fue inmolado en aquella cruz. NO TEMAS, mejor celebra  lo que dice en Apocalipsis 5:12: “… decían a gran voz: –El Cordero que fue inmolado es digno de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza.”

Nunca olvides que: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.” Santiago 1:17.

Tu Amigo,
Ernesto Pinto

Les invito a escuchar un programa radial titulado: El Hijo de los Espíritus

http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/410enc%20-%20El%20hijo%20de%20los%20espiritus.mp3

 

 

El burro vanidoso

Enviado por Juan F. Monroy, Colaborador de Encuentro en El Salvador.

Un burro llegó a su casa muy contento, feliz y orgulloso. Su madre le preguntó ¿por qué tan contento hijo? Madre, cargué a un tal Jesucristo y cuando entramos a Jerusalén todos me decían VIVA, VIVA, SALVE…VIVA, VIVA… y me lanzaban flores y ponían palmas de alfombra.

Su madre le dijo: Vuelve a la ciudad, pero esta vez no cargues a nadie.

Al otro día, el burro fue a la ciudad y cuando regresó a su casa, iba llorando y muy triste. Madre, no puede ser, pasé desapercibido entre las personas, nadie se fijó en mí, me echaron de la ciudad. Su madre lo miró fijamente y le dijo: -“¡Hijo, tú sin Jesús eres solo un burro!”

MORALEJA: Sin DIOS no somos nada.

Tiempo de Reflexión:

Toma unos minutos y mira este video. Las heridas del abuso son cicatrices que te marcan, pero hay salida.

http://player.vimeo.com/video/201745607?autoplay=1&badge=0&byline=0&portrait=0&title=0&api=1&wmode=transparent&fullscreen=1

Los sueños que impactan nuestra vida

¿Que significan los sueños para ti?

Algunas veces soñamos despiertos, mientras que otras veces soñamos cuando dormimos.

Se dice que los sueños normalmente están relacionados con la realidad que sucede en nuestras vidas.

Algunos sueños nos traen alegría, como el que mi esposo suele contar en algunas de sus conferencias de matrimonios. Esta es la historia: una mujer soñó un día que se había ido a una tienda a comprar un collar de perlas que en los días anteriores había visto y le había gustado; en el sueño ella regresaba a la tienda a comprarse el collar y se lo ponía. Al despertarse, muy emocionada le cuenta el sueño a su esposo y le dice: “Mira mi amor, ¿recuerdas el collar que te dije que lo vi en la tienda y que me había gustado? ¡Bueno anoche soñé que me lo había comprado!”  ¿Cuál creen que fue la respuesta del hombre?: “¡Bueno se va a dormir de nuevo y sueña que devuelve ese collar!” ¿Qué les parece?

Hay sueños que nos preocupan y nos causan tristeza.  A veces quisiéramos tener a alguien que nos ayude a interpretar su significado.

A algunas personas Dios les ha dado la capacidad de poder interpretar los sueños.

En la escritura encontramos algunas historias de personas que han tenido sueños como el caso de Daniel. En Daniel 7:1 dice: En el primer año de Belsasar rey de Babilonia tuvo Daniel un sueño, y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho; luego escribió el sueño, y relató lo principal del asunto”.  Cuando leemos toda la historia en su contexto entendemos que este Siervo de Dios (Daniel) tenia la capacidad interpretar sus propios sueños.

También en el libro de Génesis capítulo 40, leemos sobre el sueño que tuvieron el copero y el panadero del rey Faraón de Egipto; sueños que los mantuvieron muy preocupados hasta que José vino a descifrarlos. Para el copero fue un sueño que le alegró su vida, ya que el rey le devolvió su puesto de trabajo (Génesis 40:9-13)

Entonces el jefe de los coperos contó su sueño a José, y le dijo: Yo soñaba que veía una vid delante de mí,

10 y en la vid tres sarmientos; y ella como que brotaba, y arrojaba su flor, viniendo a madurar sus racimos de uvas.

11 Y que la copa de Faraón estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas y las exprimía en la copa de Faraón, y daba yo la copa en mano de Faraón.

12 Y le dijo José: Esta es su interpretación: los tres sarmientos son tres días.

13 Al cabo de tres días levantará Faraón tu cabeza, y te restituirá a tu puesto, y darás la copa a Faraón en su mano, como solías hacerlo cuando eras su copero.

Para el panadero no fue un sueño agradable, ya que perdió su vida (Génesis 40:16-20).

16 Viendo el jefe de los panaderos que había interpretado para bien, dijo a José: También yo soñé que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza.

17 En el canastillo más alto había de toda clase de manjares de pastelería para Faraón; y las aves las comían del canastillo de sobre mi cabeza.

18 Entonces respondió José, y dijo: Esta es su interpretación: Los tres canastillos tres días son.

19 Al cabo de tres días quitará Faraón tu cabeza de sobre ti, y te hará colgar en la horca, y las aves comerán tu carne de sobre ti.

20 Al tercer día, que era el día del cumpleaños de Faraón, el rey hizo banquete a todos sus sirvientes; y alzó la cabeza del jefe de los coperos, y la cabeza del jefe de los panaderos, entre sus servidores.

Más tarde, en el capítulo 41 vemos que el mismo Faraón tuvo un sueño: Génesis 41:1 “Dos años después, el rey de Egipto tuvo un sueño en el que se veía de pie, junto al río Nilo”.  Luego nos dice la escritura que fue un sueño que despertó al rey muy preocupado. Continúa leyendo el resto del capítulo ya que es una historia muy interesante.

Así como a Daniel y a José y otros personajes más que encontramos en la escritura que interpretaban sueños, quizás tu eres una de las personas a quien Dios ha dado esa capacidad de poder interpretar los sueños.

Algunos sueños pueden ser importantes, otros no significan nada. Si tu entiendes de que Dios está tratando de decirte algo a través de un sueño; entonces preste atención y ore para que Dios también te de su interpretación.

Recientemente tuve la oportunidad de entrevistar a una dama sobre un sueño que la despertó muy triste y llorando, ya que en el sueño había visto que su hijo había muerto y el mismo día en que ella tuvo ese sueño su hijo cometió suicidio.

(Si deseas escuchar su historia te invito a que escuches el programa de mujeres “Encuentro Familiar” en nuestra página en el internet www.encuentro.ca ya que en los próximos programas nuevos incluiremos su historia.

Quiero agradecerte por tomar el tiempo de leer esta reflexión.

Marina Pinto
Agosto 2017

 

 

 

 

 

 

 

Levadura que contamina

Vivimos tiempos muy desafiantes. Según estudios académicos, nuestros hijos están siendo expuestos a partir de la temprana edad de ocho años, a entretenimientos que nuestra generación enfrentó durante su adolescencia.

Otros de los desafíos son “las agendas” que son verdaderas semillas del infierno. Para muestra alcanza un botón: la agenda homosexual tratando de re-definir el concepto de familia.  Institución creada por Dios y base de la sociedad civilizada.

Si esto fuera poco, la iglesia moderna enfrenta otro desafío: los falsos lideres están inflados por “el culto a la personalidad” y “la titulitis”. Personalmente creo que es el cáncer más peligroso, ya que por esa “obsesión” se ha descuidado predicar el Reino de Dios y consecuentemente no permite traer sanidad a nuestras naciones. Por el contrario, nos vemos rodeados de “agendas de reino personal”, que están trayendo bulla y hojarasca a nuestras congregaciones.

Esta madrugada me enfrenté con la interesante enseñanza de Cristo a sus discípulos, que se encuentra en Mateo capítulo 23. Merece releerlo y meditarlo a la luz de nuestro acontecer.

Solamente mencionaremos algunos puntos de esta reflexión.

En medio de una sociedad que rinde culto a los títulos, Cristo nos dice:

  • La educación: prepararse en “la academia”, sirve para conocer. El conocimiento nos es malo, pero no siempre es sabiduría. Observe en los versos siguientes que los fariseos ‘Conocían” mucho, pero su estilo de vida estaba lejos de cátedra de Moisés (vs.2)
  • Lo que se aprende es para vivirlo, para ponerlo en práctica. Jesús advierte: “…porque dicen y no hacen” (Vs.3)
  • Los falsos maestros siempre impondrán cargas, ritos, dogmas para complicar el mensaje sencillo del Reino de Dios (vs.4)
  • Los falsos lideres siempre buscan ser servidos (para que la gente los mire.. vs.5)
  • ¿Cuál es su motivación? La verdadera razón por la cual hace lo que hace(vs.7)
  • Los verdaderos seguidores de Jesús NO aceptan títulos, como: maestro (rabí), ya que hay un solo “maestro”. (vs. 8 y 10)
  • El atrevimiento más farisaico del mover moderno, que no solamente quieren ser llamados por su título (Apóstol, Reverendos/as, Doctor, etc), sino que ahora quieren que se les llame PADRE. Claramente Cristo dice: “Aquí en la tierra no le digan a nadie ‘padre’. Ustedes sólo tienen un Padre que está en el Cielo.” (vs. 9)

Usted y yo, como discípulos de Cristo, no debemos seguir navegando en las aguas de la crisis de la identidad espiritual. Porque sabemos quiénes somos en Cristo.

Los títulos, por buenos que sean, no deben definirnos. El apóstol Pedro nos recuerda esta verdad que debemos atesorar. Aquí cito 1ª de Pedro 1:18-19: “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación”.

Yo sé quién soy en Cristo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo”. Efesios 2:13

Consiervos, si queremos descansar en saber quiénes somos, aprendamos de nuestro fiel Maestro. Él lo expreso así: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS.” Mateo 11: 29.

¡Piénselo!

Ernesto Pinto

Con Dios en bicicleta

Una historia que nos invita a darle a Dios el timón de nuestra vida.

Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera.

Pasaron los años, y me hablaron de que, sin dejar de ser Dios, era también mi Padre, un Padre infinitamente misericordioso que me había amado ya desde antes de la creación del mundo y seguía amándome, que en Él vivía, me movía y existía y que siempre estaba a mi lado.

Y empecé a amarle. Y de repente, empecé a sentir mi vida como si fuera un viaje en bicicleta, pero ¡era una bici de dos!, y noté que Dios viajaba atrás y me ayudaba a “pedalear”.

No sé cómo, ni sé cuándo sucedió que Él me sugirió que cambiáramos los lugares, lo que sí sé, es que mi vida no ha sido la misma desde entonces.

Mi vida con Dios es muy emocionante. Cuando yo tenía el control, yo sabía a donde iba. Era un tanto aburrido, pero predecible. Era la distancia más corta entre dos puntos. Pero cuando El tomo el liderazgo, El conocía otros caminos, caminos diferentes, hermosos, por las montañas, a través de lugares con paisajes, velocidades increíbles.

Y cuando le decía “estoy asustado”, Él se inclinaba un poco para atrás y por unos segundos cogía mi mano y mi temor desaparecía. Y cuando le decía: “estoy cansado”; o me preocupaba y ansiosamente le preguntaba: “¿a dónde me llevas?” Él giraba un poco la cabeza, y escuchaba su voz llena de ternura que me decía: “PEDALEA Y CONFÍA EN MI…”.

El me llevo a conocer gente con dones, dones de compartir y aceptación, Ellos me dieron esos dones para llevarlos en mi viaje; nuestro viaje, de Dios y mío.

Y allá íbamos otra vez. Él me dijo: “Comparte estos dones, dalos a la gente, son sobrepeso, mucho peso extra”. Y así lo hice… a la gente que conocimos, encontré que en el dar yo recibía y mi carga era ligera.

No confié mucho en El al principio, en darle el control de mi vida. Pensé que la echaría a perder, pero El conocía cosas que yo no sabía acerca de andar en bici… secretos. El sabía como doblar para dar vueltas cerradas, brincar para librar obstáculos llenos de piedras, inclusive volar para evitar horribles caminos.

Y ahora estoy aprendiendo a callar y pedalear por los mas extraños lugares. Estoy aprendiendo a disfrutar de la vista y de la suave brisa en mi cara y sobre todo de la increíble y deliciosa compañía de mi Dios.

Y cuando estoy seguro que ya no puedo más, El solo sonríe y me dice: “!Pedalea!”

¿Que harás el día de hoy? ¿Dejaras que Jesús guíe tu vida o seguirás tu llevándola? ¿Quieres una vida exitosa o una vida sin sentido y sin rumbo?

Tomado del Internet

 

Poco a Poco conquistaremos la montaña

Al finalizar el año escolar asistí a la graduación de la Escuela Primaria de mi nieta. Me impresionó escuchar cómo la directora se dirigía a los estudiantes que se graduaban. Ellos estaban dejando ese colegio, que fue durante 6 ó 7 años como su segundo hogar, ya que pasaban al menos 7 horas diarias aprendiendo y preparándose para el futuro. Ahora tenían que decirles adiós a sus queridos maestros y despedirse de sus compañeros y amigos ya que quizás tomarían diferentes rumbos y comenzarían una nueva etapa en sus vidas.

Me llamó la atención y admiré la forma en que se dirigía a los estudiantes animándoles a no temer a lo que les esperaba por adelante en una nueva escuela, con nuevos maestros y nuevos compañeros de aula. Continuó diciéndoles: “Una montaña les espera y aunque sea muy alta no teman subirla y llegar hasta la cima. La montaña no vendrá a ustedes, sino que ustedes tendrán que ir hacia ella  y conquistarla; no se detengan hasta lograrlo”.

Es muy cierto que algunas veces los cambios nos atemorizan.

Me hace recordar que, en nuestro diario caminar, frecuentemente nos enfrentamos a circunstancias difíciles ya sea en nuestros hogares, trabajos, nuestra familia o en  nuestra salud. Algunas veces nos desanimamos y nos atemorizamos y llegamos a verlos como gigantescas montañas que no podremos conquistar o llegar hasta la cima.

Esto muchas veces nos hace perder la confianza y la fe en Dios, tratando por nuestras propias fuerzas de hallar una solución para esos problemas. Y lo único que encontramos es que, en vez de solucionarlos nos vamos hundiendo más y más ya que nos afecta los nervios causándonos estrés y de allí provienen otras condiciones en nuestra salud; simplemente porque hemos estado confiando en nuestras propias fuerzas y no en el poder de Dios.

Leemos en el libro de Marcos 11:23 “De cierto os digo que cualquiera que diga a este monte: “Quítate y arrójate en el mar”, y no duda en su corazón, sino que cree que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”.

En la traducción del Lenguaje actual dice “Les aseguro que si ustedes tienen confianza y no dudan del poder de Dios, todo lo que pidan en sus oraciones sucederá; hasta podrían hacer lo mismo que yo hice con la higuera y mas todavía; si le dijeran a esta montaña “Quítate de aquí y échate al mar ella los obedecería” Mateo 21:21

¿Alguna vez te has enfrentado a una montaña gigantesca en tu vida y has sentido que no podrás llegar hasta la cima de ella?

Lee esta historia:

Había una vez un pequeño niño que observaba desde su ventana cómo una terrible tempestad de nieve formaba una gran montaña bloqueando el paso al frente de su casa. Decidió entonces salir con su pequeña palita  y comenzó a limpiar la fresca nieve que se acumulaba.

Un señor que pasaba por allí, al notar lo que hacía el niño se detuvo y le preguntó: -¿Cómo es que alguien tan pequeño como tú puede terminar una tarea tan grande como esta?, refiriéndose a la enorme cantidad de nieve.

Mirándolo el niño muy seguro de sí mismo le respondió: – “POCO A POCO” .

Y siguió con su labor, porque sabía que si continuaba con perseverancia llegaría hasta el final de su tarea.

Espero que esta historia pueda despertar esa pequeña semilla de esperanza en ti.

Cuando estés en medio de una circunstancia difícil en tu vida; no actúes como ese hombre que quizás en tono de burla le preguntó al niño cómo lograría finalizar una tarea tan grande. En cambio actúa como ese niño que asumió el desafío teniendo la confianza en que POCO A POCO conquistaría la montaña.

El pueblo de Israel se enfrentó a varios obstáculos mientras iban a reclamar la tierra prometida de parte de Dios; y les parecían como grandes montañas inalcanzables pero Dios les dijo que no trataran de lograrlo todo de una sola vez sino que POCO A POCO. Sabemos que esta es la mejor estrategia para alcanzar la victoria.

Es mi deseo y oración que adquiramos sabiduría para hacer una cosa a la vez y que cuando la comencemos podamos  trabajar en ella hasta terminarla y que nos  mantengamos animados aún si el progreso es lento.

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas”. Proverbios 3:5-6

Marina Pinto/2017

Les invito a escuchar este programa:  “El Dios del desierto”