Poco a Poco conquistaremos la montaña

Al finalizar el año escolar asistí a la graduación de la Escuela Primaria de mi nieta. Me impresionó escuchar cómo la directora se dirigía a los estudiantes que se graduaban. Ellos estaban dejando ese colegio, que fue durante 6 ó 7 años como su segundo hogar, ya que pasaban al menos 7 horas diarias aprendiendo y preparándose para el futuro. Ahora tenían que decirles adiós a sus queridos maestros y despedirse de sus compañeros y amigos ya que quizás tomarían diferentes rumbos y comenzarían una nueva etapa en sus vidas.

Me llamó la atención y admiré la forma en que se dirigía a los estudiantes animándoles a no temer a lo que les esperaba por adelante en una nueva escuela, con nuevos maestros y nuevos compañeros de aula. Continuó diciéndoles: “Una montaña les espera y aunque sea muy alta no teman subirla y llegar hasta la cima. La montaña no vendrá a ustedes, sino que ustedes tendrán que ir hacia ella  y conquistarla; no se detengan hasta lograrlo”.

Es muy cierto que algunas veces los cambios nos atemorizan.

Me hace recordar que, en nuestro diario caminar, frecuentemente nos enfrentamos a circunstancias difíciles ya sea en nuestros hogares, trabajos, nuestra familia o en  nuestra salud. Algunas veces nos desanimamos y nos atemorizamos y llegamos a verlos como gigantescas montañas que no podremos conquistar o llegar hasta la cima.

Esto muchas veces nos hace perder la confianza y la fe en Dios, tratando por nuestras propias fuerzas de hallar una solución para esos problemas. Y lo único que encontramos es que, en vez de solucionarlos nos vamos hundiendo más y más ya que nos afecta los nervios causándonos estrés y de allí provienen otras condiciones en nuestra salud; simplemente porque hemos estado confiando en nuestras propias fuerzas y no en el poder de Dios.

Leemos en el libro de Marcos 11:23 “De cierto os digo que cualquiera que diga a este monte: “Quítate y arrójate en el mar”, y no duda en su corazón, sino que cree que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”.

En la traducción del Lenguaje actual dice “Les aseguro que si ustedes tienen confianza y no dudan del poder de Dios, todo lo que pidan en sus oraciones sucederá; hasta podrían hacer lo mismo que yo hice con la higuera y mas todavía; si le dijeran a esta montaña “Quítate de aquí y échate al mar ella los obedecería” Mateo 21:21

¿Alguna vez te has enfrentado a una montaña gigantesca en tu vida y has sentido que no podrás llegar hasta la cima de ella?

Lee esta historia:

Había una vez un pequeño niño que observaba desde su ventana cómo una terrible tempestad de nieve formaba una gran montaña bloqueando el paso al frente de su casa. Decidió entonces salir con su pequeña palita  y comenzó a limpiar la fresca nieve que se acumulaba.

Un señor que pasaba por allí, al notar lo que hacía el niño se detuvo y le preguntó: -¿Cómo es que alguien tan pequeño como tú puede terminar una tarea tan grande como esta?, refiriéndose a la enorme cantidad de nieve.

Mirándolo el niño muy seguro de sí mismo le respondió: – “POCO A POCO” .

Y siguió con su labor, porque sabía que si continuaba con perseverancia llegaría hasta el final de su tarea.

Espero que esta historia pueda despertar esa pequeña semilla de esperanza en ti.

Cuando estés en medio de una circunstancia difícil en tu vida; no actúes como ese hombre que quizás en tono de burla le preguntó al niño cómo lograría finalizar una tarea tan grande. En cambio actúa como ese niño que asumió el desafío teniendo la confianza en que POCO A POCO conquistaría la montaña.

El pueblo de Israel se enfrentó a varios obstáculos mientras iban a reclamar la tierra prometida de parte de Dios; y les parecían como grandes montañas inalcanzables pero Dios les dijo que no trataran de lograrlo todo de una sola vez sino que POCO A POCO. Sabemos que esta es la mejor estrategia para alcanzar la victoria.

Es mi deseo y oración que adquiramos sabiduría para hacer una cosa a la vez y que cuando la comencemos podamos  trabajar en ella hasta terminarla y que nos  mantengamos animados aún si el progreso es lento.

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas”. Proverbios 3:5-6

Marina Pinto/2017

Les invito a escuchar este programa:  “El Dios del desierto”

Dile SI a la Gran Comisión y NO a la Gran Decepción

Cuando pensamos en los creyentes que nos antecedieron, vienen a nuestra mente hombres y mujeres sacrificados y apegados a la Santidad. En mi caso, muchos creyentes han enriquecido mi vida, como por ejemplo Hans Alsbo quien fue un Misionero Sueco que dejó el boxeo profesional y la comodidad de su querido país natal, para venir a servirnos y evangelizarnos.

Su amor por los pobres y necesitados ha sido insuperable. Agradezco a Dios haber guiado a este humilde hombre para que se fijara en mí y fuera mi mentor, amigo y una figura paterna, cuando más lo necesitaba.

Muchos otros fieles creyentes impactaron mi vida con su fe y amor a Cristo.

Nunca olvidemos como vivían nuestros hermanos y hermanas en la Iglesia Primitiva. En el libro de los Hechos 2:42 encontramos esta maravillosa declaración; leemos: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión, y en el partimiento del pan, y en las oraciones.”

¡Qué descripción más impactante de una comunidad de creyentes que hicieron la diferencia ante el embate del cruel brazo romano!

Ese es el MODELO de Iglesia que queremos para estos tiempos donde Sodoma y Gomorra se convierten en una caricatura. Estos valientes creyentes del primer siglo sabían lo que era ANDAR en el Espíritu, predicar la sencillez del poderoso mensaje del Evangelio.

El Apóstol Pablo lo proclamó así: “…Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree….” (Romanos 1:16). No me avergüenzo significa estar dispuesto a Morir por la causa. Hoy pregunto: – ¿podría decir el EVANGELIO lo mismo de la Iglesia actual?

Muchas congregaciones modernas son una afrenta al Evangelio de Cristo, por atraer a la gente a su propio “reino” han cambiado la reverencia y adoración en un verdadero circo. Otros han diseñado sus programas eclesiales para atraer a cierto segmento de la población. Como me dijo alguien una vez: “Nuestra Iglesia está diseñada sólo para alcanzar a los de clase media alta”. Para esta gente la Gran Comisión se convirtió en la gran decepción. Con razón nunca podrán predicar sobre Mateo 25: “Tuve hambre y no me diste de comer…. estuve preso y no te acordaste de mi…  Fui extranjero y me echaste de tu país. “ dijo Jesús.

Gracias a Dios, en mi caminar por el continente, todavía me encuentro con Pastores con un corazón de Pastor. Gente reverente que no está dispuesta a doblar sus rodillas al Baal del exitismo y la fama. Congregaciones que decidieron venir a la reunión con un claro concepto de que nuestra adoración sólo la MERECE nuestro Dios y no el “ungido” del momento ni el nombre de nuestro Ministerio. Personas que rechazan todo lo que huela a show mediático y todo aquello que esté comprometido con cosas de este mundo.

Jesús se acercó a sus discípulos y les dijo: “Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Así que vayan y hagan seguidores en todas las naciones. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que yo les he mandado. Tengan presente que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.” Mateo 28:16-20

Así que mi desafío para hoy es:

Reconocer que:

1- ¡Dios es Bueno! Su Espíritu Santo está haciendo grandes cosas en nuestras vidas y familias. No olvide que Él quiere BENDECIR A TODA persona, a través de usted.

Por favor recordemos que la primera promesa para el Padre Abraham fue esta: “… te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás de bendición.” Gen. 12:1-3

2- Para ser instrumentos de Dios a un mundo enfermo, necesitamos SABIDURÍA.  Dios es la fuente de toda sabiduría y Él la imparte a todos sus hijos/as. Proverbios 2:6-7: Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. Él provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente.”

3- Dios busca convertidos no convencidos.
Necesitamos hablar con CONVICCIÓN.  Cuando nos sometemos voluntariamente al consejo de Su Palabra; Su Espíritu Santo traerá convicción a nuestro corazón. Decidamos hoy confiar en la dirección de Dios y no en nuestra propia fuerza y prudencia. Proverbios 3:5-8.

4- Salir de las cuatro paredes y ser creativos en nuestro Evangelizar:
En Mateo 28 Jesús, nos ordena IR y PREDICAR. Seamos obedientes. Jesús fue modelo de obediencia al Padre en todo, y por esto es amigo y ayudador de los que obedecen. Juan 15:10,14. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea perfecto.  Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, así como yo os he amado. Nadie tiene un amor mayor que éste: que uno dé su vida por sus amigos.  Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.”

5- Buscar a Dios y obedecer el consejo de Su Palabra trae bendición, como dice en Proverbios 3:13-18. Ganancias que superan lo material, buena vejez, riqueza, honra, paz y gozo. “Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia;  Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino.”

Pastor, no importa el tamaño de tu congregación; lo que importa es el tamaño de tu FIDELIDAD y el compromiso con el llamamiento de ser lo que te fue confiado desde el cielo. Sé tú la GRAN COMISION y no la gran decepción.

Pastor, recordemos lo que Pedro nos dice: Tampoco como teniendo señorío sobre los que os han sido confiados, sino demostrando ser ejemplos del rebaño. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, recibiréis la corona inmarcesible de gloria.” 1 Pedro 5:3,4.

Con Amor,
Pastor Ernesto Pinto

 

 

¿Cuáles son tus metas?

Comprar un carro del año, o quizás bajar unas cuantas libras, cambiar tu dieta… Cualquiera que sea.

Es cierto que no estamos comenzando un año nuevo, ya estamos en el séptimo mes, y quizás pensamos que ahora no es tiempo para proponernos nuevas metas para nuestra vida. ¿Pero porque pensamos que eso solo se hace al comienzo del año?  Déjame decirte que nunca es tarde cuando sentimos que debemos proponernos una meta específica para el bienestar de nuestra vida y aun más cuando se trata de nuestra vida espiritual.

Como creyentes nacidos de nuevo es nuestro deber de crecer, como nos dice la escritura en el libro de 1 Pedro 2:2 “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación…” y cuando ya crecemos alimentándonos constantemente debemos de seguir el mandato de Cristo que leemos en el libro de Mateo 28:19 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”

Si tú has sentido que no puedes cumplir con este mandato, déjame compartirte una historia que te hará reflexionar.

Mientras camino con mi esposo por los diferentes países, me he asombrado muchas veces y le he dado gracias a Dios por las vidas de estos hombres y mujeres que le sirven con mucho amor a pesar de sus impedimentos físicos: a algunos les falta la vista, a otros les faltan sus pies. Un joven sordo-mudo que conocí recientemente me dejo impresionada.

Aquí comparto su historia.

Edgar es un joven que nació con muchas complicaciones físicas; todo comenzó desde que su madre estaba embarazada de él y ella sufrió de pre eclampsia, una condición que se desarrolla en algunas mujeres embarazadas lo cual afecta al bebe desde su formación y algunas veces la madre o él bebe pierden la vida.

“Edgar es un milagro” nos dice su madre “nació pesando solamente 2 libras; desde el inicio sufrió 2 paros cardiacos, un derrame cerebral, dos transfusiones de sangre y esto lo llevo a bajar a 1 libra 10 onzas de peso”. Los médicos pensaron que su desarrollo y su crecimiento sería muy lento; y si crecía iba a ser como un vegetal, pero nunca le dijeron a su madre que iba a ser sordo y mudo. Para su madre fue un dolor muy fuerte tener que ver a su niño no siendo un niño normal como los demás niños.  “Una vez que fui a una escuela para niños especiales salí muy dañada de allí y quise quitarme la vida junto con mi hijo al tirarme en una calle muy transitada” nos dice su madre. “Cuando iba a cruzar la calle él se dio cuenta de lo que estaba pensando hacer y él me toco mi cara y es cuando vi su determinación y su carita, que le dije: hijo de aquí en adelante voy a luchar por ti”.

Así es, muchas veces nosotros no entendemos cual es el propósito de Dios para nuestras vidas y la madre de este joven no lo entendía, pero Dios –si- tenía un propósito para ellos.

“El propósito de Dios” nos dice su madre “era dejármelo así para que en mi naciera un amor tan grande: primero hacia Dios y también hacia él. Toda mi vida soñé con tener muchos hijos y ahora Dios me ha dado el amor para trabajar con niños y jóvenes con la misma necesidad que mi hijo.

Cuido a 16 jóvenes y 23 niños sordos. Trabajo para ellos, vivo para ellos, los amo y ahora sé que el propósito de Dios al dejarme a mi hijo era de que yo trabajara para estos niños.

Hay veces que no como yo para que ellos coman porque en su casa no reciben comida, no reciben cariño. Pero ellos merecen tener una vida digna y una vida llena de amor.

La visión que yo tengo es tener una casa grande, donde ellos puedan quedarse y luchar por ellos”.

¿Cuáles son tus metas? ¡Para este joven aun con sus impedimentos físicos, él ama al Señor y él quiere ser un pastor de jóvenes y niños sordos – de hecho – él sale a las calles a evangelizar junto a su madre como su traductora en el lenguaje de señas y su meta es alcanzar 100 sordos para Cristo, y lo está logrando! Ya bautizó 16 de ellos.

¿Te sientes desanimado por tu condición física? sigue el ejemplo de Edgar; él siempre está con una sonrisa y agradecido con Dios por haberle dado la vida.  Su madre nos dice: “Yo me siento honrada, me siento bendecida, alabo y bendigo el nombre del Señor por haberme dado un hijo especial, un hijo que transformó nuestras vidas, un hijo que es nuestro motor. Me siento muy orgullosa de mi hijo.

¿Cuáles son tus metas? Espero, que tomes animo ya que al final te espera lo mejor; “Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” Filipenses 3 :14

Te invito a escuchar el testimonio de esta madre:

Mi Hijo es mi Inspiración Programa # 26: http://www.encuentro.ca/stations/

Marina Pinto.
Julio 2017

El incontrolable mundo de la pornografia

¿Porque se llama nuestra era, la era de la comunicación cuando en realidad estamos más des-comunicados que nunca? ¿No deberíamos de llamarle el auge de los medios masivos de comunicación?

Es cierto ahora es más fácil comunicarnos de un extremo al otro del planeta. Sin embargo eso no nos ha facilitado que nos comuniquemos realmente en la familia. Por lo contrario hemos realizado estos medios de comunicación para corrompernos.

Naturalmente, hay también muchas cosas buenas, hay muchas cosas que nos ayuda a desarrollar, hay mucha información – pero muchos han utilizado estos medios para corromperse.

Vivimos en tiempos en los que mucha tecnología está siendo mal usada: está trayendo ceguera y miseria espiritual, particularmente a nuestros jóvenes.

Una de las crisis que enfrentamos en la era de las comunicaciones es el sexo virtual, la infidelidad virtual. Ahora tenemos acceso a personas de otra tierra, de otros contextos y eso nos permite a intercambiar fotografías de desnudo por ejemplo como muchos de los jóvenes lo llaman el  “sexting”,  donde se transmite fotos de desnudos.

Esto también ha llevado a nuestra generación a un incontrolable mundo de la pornografía. No es que la pornografía sea nueva, por supuesto que no, pero ahora tenemos acceso fácil a través de estos medios de comunicación y muchas personas están atrapados en esta maldición controlada por los demonios. Gente paga millones de dólares para producir pornografía.

¿Mi pregunta para usted es: que control tiene usted de lo que está viendo sus hijos en la computadora o en sus teléfonos? Usted es responsable de la salud emocional y espiritual de sus hijos. No solamente le entregues el teléfono sin ninguna condición. Controle lo que sus hijos están viendo y controle lo que usted también está viendo.

También como pastores y líderes del pueblo de Dios, nos vemos obligados a actualizarnos con las nuevas tecnologías y a no tener miedo de tocar estos temas desde nuestros pulpitos.

Les dejo con las palabras del apóstol Pablo a los Filipenses:

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”

Y recuerden que Dios está para ayudarles y darles las armas para vivir una vida que Le glorifique (Efesios 6: 10-18)

Si deseen pueden escuchar estos programas

Prog 742: http://www.encuentro.ca/images/File/742enc_-_Infidelidad_Virtual.mp3

Prog. 1090 http://www.encuentro.ca/_classes/apps/audioPlayerlite.cfm?mode=popup&myid=3

La Paz Perfecta

Una reflexion tomada del Internet

Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Se presentaron muchos pintores, algunos de fama reconocida, con telas que representaban hermosas escenas.

El Rey, durante varios días, observó y admiró cada obra, pero solamente hubo dos que, realmente, le gustaron; y tuvo que elegir una de ellas.

La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban las apacibles montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas.

Todos los que miraron esta pintura pensaron que, sin ninguna duda, reflejaba la paz perfecta. Todos apostaron que sería la elegida.

La segunda pintura también tenia montañas. Pero estas eran escabrosas, descubiertas, sin vegetación. Había un cielo furioso del que caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. A la izquierda, se distinguía claramente un árbol partido por un rayo.

Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua.

Toda esta escena no mostraba, para nada, lo que entendemos por “paz perfecta”. Más bien, todo lo contrario.

El Rey, un tanto sorprendido por el cuadro, se detuvo a observar lo con más cuidado; y vio, tras la cascada, un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido y dentro de él, sentado plácidamente, un pajarito.

¿Cuál de las dos habrá sido la pintura ganadora?

El Rey eligió la segunda. ¿Sabés por qué?

“Porque -explicó, luego, el Rey:

“Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro, sin dolor. Paz significa que,

a pesar de estar en medio de todas estas cosas, permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón…”

Este es el verdadero significado de la paz.

 

 

Es mi deseo que, a pesar de las circunstancias adversas de la vida, siempre encuentres paz en tu corazón. “Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo”. Juan 14:27-28

 

Dios no nos da lo que queremos, pero sí lo que es mejor para nosotros

En varias ocasiones he escuchado a muchas personas decir que están decepcionados con Dios porque no les ha contestado sus oraciones, por ese motivo no quieren saber nada de Él y algunas de ellas hasta creen que con darle la espalda lo están castigando.

Yo no sé si a ustedes alguna vez alguien les ha hecho algo que no les ha gustado. ¿De qué manera actuamos con las personas que nos rodean cuando nos han hecho algo que no nos gustó?

¿No es cierto que creemos que con no hablarles o con ignorarlos y hasta, algunas veces, les hemos mirado a los ojos como que si quisiéramos que la tierra se los tragara?

Yo no sé si a ustedes les ha sucedido eso, pero, siendo honesta, a mí sí.

Recuerdo que cuando era niña y nos enojábamos con alguien, cuando esa persona quería venir más tarde a reconciliarse con nosotros, si todavía estaba ese enojo nos tapábamos los oídos con nuestros dedos y mientras la persona trataba de hablarnos decíamos: “no oigo nada soy de palo tengo orejas de pescado” y si era posible también cerrábamos los ojos para no tener contacto visual hasta que esa persona se retiraba entonces parábamos la repetición. Esto nos indica que al no estar dispuestos a escuchar, todavía hay en nosotros mucho enojo y rencor.

Así es como actuamos muchas veces con Dios.

Se cuenta la historia de una joven que a la edad de 15 años se fue de su casa y salió embarazada a los 17;  luego dos años más tarde ella entregó su vida a Cristo. Ella pensó:  “Ahora  con Cristo todo me irá bien”, sin embargo la tragedia tocó a su puerta, su pequeño niño desarrollo Leucemia. Sus amistades le decían: “solamente ten Fe”. La joven oraba insistentemente, pero su niño no se sanó, sino que murió.

Ella muy desilusionada dijo “Ya no quiero saber nada más de Dios, mis oraciones no fueron suficientes para que Dios salvara la vida de mi hijo”. El dolor hizo que la joven pensara que de esa forma castigaría a Dios.

Aquí en nuestra oficina recientemente he estado orando con una de nuestras oyentes por su hija y el bebe que está esperando en Julio, los médicos le han dicho que  la vida de los dos corren  peligro si su hijo nace. Esta mujer me llamó y me pidió que oremos para que suceda un milagro.

Aunque yo he tratado de darle palabras de ánimo tampoco quiero prometerle algo que no ocurrirá para que luego ella diga que le mentí y sufra una decepción.

Sí es cierto que un milagro puede suceder porque Dios es Soberano.

Yo le he pedido sabiduría al Señor para que ponga las palabras correctas en mí para esta oyente, igual le he dicho que tenga Fe; como leemos en Hebreos 11 versículo 1

La fe es la que nos sostiene en los momentos difíciles; mientras esperamos por lo que estamos pidiendo y aunque la fe no es un hechizo mágico que ponemos en Dios para conseguir lo que queremos, sino que la Fe es confiar en que Dios nos ama y nos ayudará a superar lo peor que la vida nos puede arrojar.

Cuando nuestra fe es sacudida porque Dios no nos da lo que pedimos, debemos recordarnos que no existe para nuestro placer, nosotros existimos para Él. Él prometió hacer lo que es mejor, pero no siempre será lo que queremos.

He aprendido que cuando las personas están pasando por situaciones difíciles lo mejor que podemos hacer es mostrarles  amor, y apoyo ya que eso les ayuda a mantener viva su fe.

He aprendido que en cada situación difícil el Señor nos enseña y nos prepara para algo, está en nosotros tomarlo o dejarlo.

Muchas veces tratamos a Dios como si fuese nuestro sirviente, que cuando le pedimos algo queremos que nos lo de rápido, y no lo vemos como ese Padre amoroso que Él nos da lo que nos conviene y no lo que queremos.

¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? Lucas 11:11

Marina Pinto.
Junio 2017

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Suelta tu camello

“Eres un tonto, un vago, un bueno para nada.” Palabras que marcan la vida de niños y niñas que crecen con padres cuya ignorancia, debido a sus propias ataduras, no permite que sus hijos o hijas crezcan sanos emocionalmente.

He sido pastor de gente muy capaz y talentosa, que vivía atada a sogas invisibles y consecuentemente oprimida por el temor y la derrota.

Recuerdo un caso específico. Hace treinta años atrás conocí a un joven con un potencial increíble, pero él no lo creía, me llevó varios años convencerlo y demostrarle que las “ataduras” de su mente y corazón podían ser liberadas. Cristo dijo: y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Juan 8:32

Hace unas semanas atrás me reuní con este muchacho, que ahora ya es un adulto:

–No sé porque las personas no pueden ver el potencial y los talentos que tienen- me dijo.

–Sencillo-le respondí- no los han desatado.

– ¿Cómo es eso?- me preguntó.

–Déjame contarte una historia que leí en algún lugar- le dije.

Él se acomodó y me escuchó atentamente…

“Se cuenta que en el lejano oriente una caravana de Beduinos, se disponían a pasar la noche y el Jefe Beduino le dijo a su ayudante:

–Por favor dale agua a los camellos y amárralos para que descansen.

–Entendido -dijo el joven ayudante con entusiasmo.

Unos minutos más tarde regresó el jovenzuelo a su patrón:

–Tengo un problema, son 18 camellos y sólo tengo 17 cuerdas para amarrarlos.

–Eso no es ningún problema -le dijo el jefe. –Amarra los primeros 17, luego te acercas al último y simulas amarrarlo a él también.

El joven fue a hacer lo que le había dicho su jefe, con un gran interrogante en su mente. Al terminar, se percató que el último camello se había quedado tranquilo junto a sus compañeros.

Al amanecer el joven vio con alivio que el camello permanecía allí donde lo había dejado. Entonces liberó a los otros 17 camellos y comenzaron a andar.

¡Sorpresa!, el último camello no se movió. El joven corrió hacia su jefe diciendo:

–Espere, espere, hay un camello que no nos sigue.

– ¿Es el mismo camello al que simulaste amarrar anoche? -contestó el jefe con una media sonrisa en los labios.

–Sí. ¿Cómo lo sabe?

–Seguro que esta mañana se te olvidó soltarlo.

– ¡Pero no tiene amarras!

–Lo sé -contestó pacientemente el jefe- pero el camello todavía piensa que está amarrado. Corre, simula soltarlo y verás que se pondrá en camino.

Y efectivamente así sucedió.

–Es cierto, pero nosotros somos más inteligentes que los camellos-  me reprochó mi amigo. Fue entonces y sólo entonces cuando le hice recordar a este joven dos cosas:

Primero: cuando decidiste hacer de Cristo el Señor de tu vida. Tus pecados fueron perdonados(Juan 8:3-11) Ahí comenzó tu nueva vida.

Segundo: el siguiente paso fue someterte al discipulado. En otras palabras, el conocimiento Bíblico, te lleva a romper con hábitos que te ataban como falta de perdón, odio, racismo, supersticiones, las cuales acarrean ignorancia espiritual y heridas emocionales.  Es muy importante entender que la libertad de la salvación conlleva a un proceso que romperá tus cadenas o ataduras.

El Apóstol Pablo tuvo varios discípulos, Timoteo fue uno de ellos y esta es la recomendación que este amado mentor le hiciera en una ocasión: Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.” 2 Timoteo 2:2

Cuando entregué mi vida a Cristo, además de perdonar mis pecados como lo dice Su Palabra en Romanos 10:9,  Jesús rompió muchas cuerdas del pasado que me ataban. Sabía que Él me amaba, pero mi mentor me ayudó a “soltar” las otras ataduras que amarraban las alas de mis talentos y capacidades, que no permitían que mi potencial llegara al máximo. Como seguidor de Cristo maduro, es mi responsabilidad utilizar bien lo que he aprendido en mi de fe para “desatar” a otros. Tener conocimiento de la Palabra de Dios es la clave para empoderar y liberar a aquellos que Dios ha puesto en nuestro camino para que nosotros los formemos a través del Discipulado. . Por eso seguimos el pensamiento Paulino que nos recuerda: Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse 2 Timoteo 2:15

Muy importante entender estas dos verdades. Reconocer a Cristo como  nuestro Salvador y luego la necesidad de ser formado por un mentor. Ser parte de una  congregación con una doctrina sana y sólida.

¿Sientes que estás amarrado o amarrada?  ¿Que tienes mucho para dar pero tu autoestima te dice que no vales nada?

Observa atentamente quién eres en Cristo:

Uno: He sido comprado/a por un precio muy alto. Ustedes saben que no fueron redimidos (rescatados) de su vana manera de vivir heredada de sus padres con cosas perecederas como oro o plata,  sino con sangre preciosa, como la de un cordero sin tacha y sin mancha: la sangre de Cristo.” I Pedro 1:18,19

Dos: Soy Libre: “…Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Juan 8:32

Tres: Humildad. Reconocer que es debido a Su gracia que soy lo que soy y no por mis talentos. Palabra fiel y digna de ser aceptada por todos: Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, entre los cuales yo soy el primero.” 1 Timoteo 1:15

Espero que tu camello empiece a caminar a partir de hoy.

Ernesto Pinto

Textos para la reflexión:

  • Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud”. Gálatas 5:1
  • Que no haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes; que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizás tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido”. 2 Corintios 12: 20-21
  • Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como también Dios os perdonó en Cristo”. Efesios 4: 31-32
  • El corazón alegre hermosea el rostro; mas por el dolor del corazón se abate el espíritu”. Proverbios 15: 13