El concepto de familia

Vivimos en una sociedad sin límites, sin embargo la familia sigue siendo el fundamento que nos sostiene a todos. Aunque hay gobiernos y agendas políticas que están tratando de redefinir el concepto de familia, nosotros debemos seguir levantando el fundamento de la familia que es el esposo, la esposa, y los hijos. Así que con todas nuestras fuerzas defendamos  el concepto de familia.

Una historia relata que una mujer se encontró con una lámpara y que un genio salió de aquella lámpara y la mujer le dice “Tengo un deseo que quiero que me cumplas”. “¿Cuál es?” dijo este genio. “Me gustaría visitar el Medio Oriente pero tengo miedo volar así que te agradecería que hagas un puente entre mi país y el Medio Oriente para ir por auto.”  El genio se le quedo  viendo y después de un rato le dice: “Es imposible conceder tu deseo, sería una catástrofe ecológica, imagínate cuanto cemento para hacer todo este puente hasta el Medio Oriente. Así que prepárate para pedirme otro deseo.”  Entonces la mujer le responde y le dice: “Bueno, entonces quiero un esposo, que me ame, que sea cariñoso, que no vea deporte cada fin de semana y que esté dispuesto a lavar los platos todos los días.” Después de unos segundos, muy preocupado el genio le dice: “Tráigame el mapa vamos a ver cómo hacemos el puente.”

Aunque muchos se ríen de estas historias, realmente las dificultades en los matrimonios son serias. Pero mis amigos, los matrimonios son la base  que Dios constituyó para construir la comunidad, la sociedad y en última instancia la civilización.

¿Cómo definimos el matrimonio? Algunos dicen: el matrimonio es la primera causa del divorcio. Alguien más lo definió: En el matrimonio hay 2 enemigos que duermen juntos. Pero en realidad el matrimonio como Dios lo instituyó es para ayudarnos mutuamente, para funcionar mutuamente. Es una sociedad. No somos enemigos que dormimos juntos aunque tenemos dificultades, aunque tenemos luchas.

Cristo lo propone de esta manera en Mateo 7:24 -27: “Por lo tanto, quien oiga mis enseñanzas y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.  Llovió fuerte, los ríos crecieron, los vientos soplaron y golpearon contra aquella casa. Sin embargo, la casa no se cayó porque estaba construida sobre la roca. Pero el que oiga mis palabras y no las ponga en práctica, será como el insensato que construyó su casa sobre arena. Llovió fuerte, los ríos crecieron, los vientos soplaron y golpearon contra la casa. La casa se derrumbó y fue todo un desastre”.

Mis amigos son palabras del maestro, son palabras de Cristo que nos indica que debe haber un fundamento  para lo que llamamos familia.

Primer fundamento: En su palabra Dios nos enseña y dice: “Dejara el hombre a su padre y su madre y se unirá a su mujer y serán una sola carne.” Es importante que el hombre y la mujer dejen su padre y su madre, no es que les abandonen emocional o espiritualmente sino que físicamente comiencen su propio hogar. Los mismos pajaritos nos dan un ejemplo, ninguno de ellos comienza una relación si no tienen ya el nido formado. Lo mismo debería ser con nosotros. Debemos de tener nuestro propio hogar.

Numero 2: El matrimonio fue un diseño para que fuera una relación para toda la vida. Aun en estas etapas difíciles,  en estos “sube y baja” emocionales que tenemos todos los seres humanos. Romanos 7: 2-3  dice: “Por ejemplo, por la ley una mujer casada está sujeta a su marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley que la sujetaba a él.  Así que, si ella se une a otro hombre mientras su marido vive, comete adulterio, pero si su marido muere, ella queda libre de esa ley; de modo que, si se une a otro hombre, no comete adulterio”.

Nosotros sabemos que hay circunstancias donde se ha dado divorcio, no estoy hablando de esto, si no que la intención del principio es que el matrimonio sea de por vida.

Dios mira nuestra relación de pareja de una forma muy especial. Yo quiero que pongamos mucha atención en este punto. Hay un texto que me impresiona en Malaquías 2: 13-15: “Una y otra vez cubren de lágrimas el altar del Señor. Lloran y gritan, pero el Señor no volverá la mirada para ver sus ofrendas, ni las aceptará con gusto. 14 ¿Y se preguntan por qué? Pues porque el Señor ha visto que has sido desleal con la mujer de tu juventud, con tu compañera, con la que hiciste un pacto. 15 ¿Acaso Dios no los hizo un solo ser, en el que abundaba el espíritu? ¿Y por qué un solo ser? Pues porque buscaba obtener una descendencia para Dios. Así que tengan cuidado con su propio espíritu, y no sean desleales con la mujer de su juventud”.

Muy interesante texto que dice que podemos llorar en el altar, podemos clamar a Dios en el altar, sin embargo si somos desleales en nuestro matrimonio Dios no está dispuesto a recibir nuestras ofrendas ni nuestra actitud de agradecimiento. Dios honra nuestras ofrendas, Dios honra nuestra adoración cuando estamos dispuestos a honrar a nuestro conjugue. Entonces nuestras oraciones llegan a la presencia de Dios.

Como tratamos a nuestros hijos, como tratamos a nuestra esposa – es la verdadera ofrenda a Dios. Pedro lo dice de esta manera en su primer libro en capítulo 3:7: “De la misma manera, ustedes, los esposos, sean comprensivos con ellas en su vida matrimonial. Hónrenlas, pues como mujeres son más delicadas, y además, son coherederas con ustedes del don de la vida. Así las oraciones de ustedes no encontrarán ningún estorbo”.

Miren que importante. Nuestras actitudes hacia nuestro conjugue, nuestras actitudes a nuestros hijos es lo que nuestro Dios realmente valora como verdadera adoración. Son los fundamentos que encontramos allí. Si queremos encontrar familias sólidas, tenemos que vivir de acuerdo a estos fundamentos.

Siguiente fundamente: Así como Dios ordena a las esposas que se sujeten a sus maridos, también lo ordena a los esposos que amen a sus esposas. La sujeción y el amor están juntos. Es como un yugó que tiene 2 partes: sujeción y amor. Una mujer no se podrá sujetar a un hombre que no está dispuesto a amarla, a sacrificarse por ella, a tratarla con cariño, como vaso frágil, como un acto de adoración a Dios.

Veamos lo que dice Efesios 5: 25-28 “Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,  para santificarla. Él la purificó en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, santa e intachable, sin mancha ni arruga ni nada semejante.  Así también los esposos deben amar a sus esposas como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa, se ama a sí mismo”.

Nosotros tenemos que esforzarnos para que estos principios de vida que vienen de Dios moren en nosotros y nosotros podamos estar fundados sobre esta roca sólida y nuestro matrimonio realmente funcionará.

Otro texto que habla sobre el tema está en Colosense 3:19  “Ustedes los esposos, amen a sus esposas, y no las traten con dureza”.

Todos tenemos aristas que tenemos que limar en nuestro carácter, en nuestro comportamiento, pero cuando comenzamos a leer con seriedad estos principios que van a fortalecer nuestros matrimonios, entonces vamos a traer verdadera adoración a Dios. Por eso comencé con la palabra que encontramos en Malaquías que puede ser que lloremos en el altar, que hagamos tantas cosas por mostrarnos espirituales, pero si no honramos a nuestro conjugue no hay verdadera adoración a nuestro padre.

Cuando vivimos estos principios que surgen de la palabra de Dios, entonces nuestro compromiso empieza a ser sólido, nuestra actitud de comunicación se abre, el romance, el manejo de los conflictos se hace más fácil.

Es muy importante de que en este momento hagamos un análisis y nos preguntemos donde está el fundamento de nuestro hogar. ¿Está en los principios de Cristo Jesus que es la roca firme, eterna o están basados en los principios de la tradición, de la sociedad, de las agendas políticas? Es tiempo mis amigos que volvamos al corazón de Dios y en el corazón de Dios vamos a encontrar el corazón de la pareja.

Ernesto Pinto

Les invito a escuchar unos programas de radio:

 

Pastor, ¿que haría usted en esta situación?

El Doctor Josue es un amigo personal de ENCUENTRO y le damos la bienvenida como colaborador de este Blog.
Conozco al Dr. Josue, desde que era un niño, El es el hijo mayor de quien fuera mi pastor y mentor en mi juventud .
Espero que disfruten las reflexiones de Josue Hernandez.

Ernesto Pinto

Pastor, ¿qué haría usted en esta situación?

En el día de hoy llegó a mi consultorio una joven de unos 19 años aproximadamente. Por razones obvias, omito su nombre y otros datos personales.

Le pregunté en qué le podía ayudar y ella me respondió que estaba embarazada y quería abortar.

Quise saber por qué había tomado esa decisión, si el bebé no tenía la culpa. A lo que ella me explicó:

– Porque odio a mi papá y quiero desprestigiarlo, odio su vida, la vida a lo que nos relegó a mi mamá y mis hermanos y odio todo lo que lo rodea.

Le pregunté: -¿Su padre abusó de usted?

La muchacha me contestó: -No, jamás.

Luego comenzó a desahogarse profundamente y con lágrimas que corrían por sus mejillas habló y habló, de manera tal, que mi mente e imaginación volaron a tanta altura que pensé que se trataba de un hombre desalmado, borracho, fumador, jugador y perdedor.

Como médico, intenté hacerle recapacitar sobre las consecuencias del aborto para su salud física y espiritual.

Si bien me encontraba utilizando el” traje de médico y consejero”, sentía que estaba perdiendo la batalla. No encontraba de qué forma ayudarla y le pedía al Señor, muy interiormente:

– Ayúdame Señor a darle el consuelo necesario a esta joven.

Después de unos minutos de silencio, el Señor me iluminó y le pregunté a qué se dedicaba su papá. La respuesta retumbó en mi mente y mi corazón, hasta estremecer todo mi ser. Ella me dijo: -Ese hombre que tengo como papá es PASTOR y él junto a todo su grupo de cristianitos nos critican a mis hermanos y a mí.

Enseguida me di cuenta que desde luego tenía que usar el traje, pero esta vez de hijo de pastor para poder comprender lo que su corazón sentía y lo que su alma anhelaba.

Comencé a hablarle desde lo más profundo de mi ser, los dos lloramos y le dije que no estaba sola  que éramos muchos los hijos de pastores que, de una u otra forma, habíamos pasado por dolor, aflicción y rechazo. Que muchas veces no es culpa del mismo pastor, sino del sistema de las iglesias donde a él le exigen que la esposa sea pastora y los hijos pastorcitos.

Me refiero a que tienen la obligación de comportarse como adultos robotizados, donde no tienen que pasar las etapas naturales de la vida  como la niñez, juventud, etc.

Le comenté que en una ocasión, mi amado padre me había comprado un par de zapatos nuevos y un señor me había dicho que había sido con sus diezmos. Con el tiempo este hombre murió en la miseria y soledad.

Terminamos riéndonos, algunos ya conocen mi forma de hacer reír y esta vez no fue la excepción. Con la ayuda del Señor, la joven abandonó los pensamientos que había traído y se reconcilió con el Señor. Oramos juntos y una de las cosas en la que recapacitó fue en pedir perdón y perdonar.

Al salir me dijo:

– Doctor, mi hijo se va a llamar como usted.

A lo que le respondí:

-Le agradezco, pero estoy seguro que cuando haga lo del perdón, ese niño se llamará como su abuelo y será una bendición de Dios.

Si usted es pastor, posiblemente esté haciendo daño a sus hijos con su actitud de estar pendiente sobre qué piensan los demás.

Recuerde que cuando usted esté viejo y enfermo la congregación lo cambiará por otro más joven y fuerte, mientras que los únicos que estarán allí serán sus hijos.

Ahora si usted es miembro de una iglesia y está condenando a los hijos de aquel que le sirve con amor y cariño, recuerde que un día estará ante el Señor y hasta los chismes y las malas miradas saldrán a relucir, pues nada quedará oculto. Todo saldrá a luz…

Bendiciones

Dr y Pastor Josué Hernández
hijo del pastor Julio Hernández

josue

Oracion de Fin de Año

Aquí le compartimos una oración de Dietrich Bonhoeffer en una carta del 19 de diciembre de 1944 a su novia desde la cárcel.

Envuelto en la fidelidad y en la paz de poderes bondadosos 
maravillosamente protegido y consolado,
así quiero vivir con Ustedes estos días
y encaminarme con Ustedes al nuevo año. 

Todavía el pasado aflige nuestro corazón, 
todavía nos oprime la carga pesada de los días. 
Oh Señor, da a nuestras almas inquietas 
la salvación que les tienes preparada. 

Y si nos entregas el amargo cáliz, 
el difícil cáliz del dolor colmado, 
lo recibiremos con gratitud y sin temblor, 
porque viene de tu amorosa mano bondadosa. 

Pero si nos quieres regalar aún una alegría 
por este mundo y por el brillo de su sol, 
entonces queremos recordar lo pasado 
para que nuestra vida entera sea tuya. 

Permite que hoy los cirios ardan con calor y en paz 
entregando la luz que Tú has traído a nuestra obscuridad, 
y si es posible, vuelve Tú a reunirnos. 
Sabemos que también por la noche brilla tu luz. 

Al caer sobre nosotros el silencio, 
permite que podamos escuchar el sonido pleno 
del mundo que invisiblemente nos rodea, 
el cántico de alabanza de tus hijos. 

Envuelto maravillosamente en la paz de poderes bondadosos, 
esperamos confiados lo que venga. 
Dios está con nosotros en la noche y por la mañana 
y ciertamente cada nuevo día.

Dietrich Bonhoeffer (4 de febrero de 1906 – 9 de abril de 1945) fue un líder religioso alemán que participó en el movimiento de resistencia contra el nazismo. Bonhoeffer, pastor protestante y teólogo luterano, fue arrestado y encarcelado y  finalmente ahorcado.  

¿Dónde nacerá Jesús?

Al acercarse la Navidad, vemos cómo los comerciantes nos insinúan a CONSUMIR a través de propagandas y caros anuncios Pareciera que el villancico más popular fuera: “Comprar, comprar, no importa el dinero que hay que gastar; comprar sin medida hasta nuestra cuenta bancaria vaciar. Estresado y cansado pero no te olvides que esperándote está el famoso mall remozado…”

Te preguntarás,  qué le regalaré a mi esposa/o a mis hijos, a mi jefe, a mis empleados,  a mi gato, etc. Al querer entregar un presente a nuestra familia pensamos: ¿qué puedo regalarles que refleje mi corazón y todo mi amor hacia ellos?

Al pensar en esto, puedo decir como Pastor, que he visto a muchas personas en esta época sufrir ataques de pánico y hasta depresión, porque el afán y la presión de la época les roba las prioridades. Tenga cuidado de no esforzarse más allá de lo razonable. Muchos empiezan a trabajar horas extras y en algunos casos hasta buscan un trabajo extra para pagar los famosos regalos. Cuídese de no excederse de lo prestado, es decir, no abusar de las tarjetas de crédito. Tal vez por quedar bien, usted lo hace y haya alguien que ni siquiera aprecie todo su esfuerzo.  Si desea regalar, hágalo, pero sea razonable, regale de acuerdo a sus posibilidades.

Considere que  las estadísticas sobre este tema nos recuerdan que nuestros hijos, cónyuges y parientes lo que realmente necesitan es nuestra presencia, el pasar este tiempo en familia, rodeados del amor familiar.

No perdamos el sentido real de esta época, el cual es CELEBRAR que Dios ha enviado a su Hijo a este mundo como el mejor obsequio. Hoy usted puede hacer de esta comercializada época una verdadera Navidad.

Que su corazón sea el pesebre donde Jesús venga a nacer y hacerlo a usted una nueva persona. El mejor regalo que le puede dar a sus seres queridos es compartirles la noticia de que Jesús nació en su corazón y también quiere hacerlo en el de ellos. De esa manera todos juntos podrán disfrutar de la Vida Eterna.

En Gálatas 4:4-6 dice: “Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiera a los que estaban bajo la ley a fin de que recibiéramos la adopción de hijos. Y por cuanto son hijos, Dios envió a nuestro corazón el Espíritu de su Hijo que clama: Abba, Padre”.

Feliz Natividad.

Ernesto Pinto
www.encuentro
DIC.2016

20161207_192939

El Verdadero Mensaje de la Navidad!

 

La hermana Marina nos comparta una linda historia de Navidad!

christmas-lights-1

 

 

 

Faltaba solo una semana para La Navidad y el grupo de mujeres de la Iglesia había programado una fiesta especial de Navidad en el asilo de ancianos.

Como yo era la secretaria del grupo tuve que hacer varias llamadas para pedirles a las mujeres que prepararan un plato especial y que fueran a servir a los ancianos.

La mayoría contestaban que con gusto prepararían un pastel pero que no tenían tiempo para asistir a la fiesta.

Me entristecí al saber que solamente 5 de 30 mujeres vendrían a ayudar, ya que tendríamos que atender a casi 200 ancianos.

Las pocas mujeres que se comprometieron, colocaban los adornos Navideños, organizaban las sillas, y se aseguraron de que todo estuviera listo para la fiesta.

Comenzó la música, ya los ancianos estaban reunidos en el patio, alguien les cantaba Villancicos; Me pasé la tarde corriendo de un lado a otro, llevando pasteles y ponche, sin mirar, ni de reojo a los ancianos que servía, además a cada uno le daba una bolsa de caramelos y un regalo.

Recorriendo todas las alas del edificio, me dolían las piernas de subir las escaleras. Una de las tantas veces que subí, una ancianita que llevaba un vestido estampado, rasgado y desteñido me toco el brazo y me dijo tímidamente: Perdone, señorita. ¿Tendría la bondad de cambiarme el regalo?

Me volví hacia ella irritada y  repliqué: ¿Cambiarle el regalo? ¿Por qué? ¿Es que acaso le toco uno de hombre?

No, No…..dijo vacilante. Es que me tocaron perlas. Las perlas representan lágrimas y yo ya no quiero más lágrimas.

Y pensé! ¡Qué superstición! Hay que ver cómo está el mundo! ¡Deberían de agradecer cualquier cosa que les dieran! Me dije a mi misma.

Y le contesté; Lo siento.  Ahora estoy muy ocupada. A lo mejor después se lo puedo cambiar.

Me fui corriendo para llenar otra vez la bandeja y me olvidé al instante de la señora.

Con la bandeja llena de tortas llegue corriendo a la sección de mujeres, en la planta baja. Abrí la puerta del cuarto y una vez adentro, me estremecí de tal modo que la bandeja me empezó a temblar en mis manos. ¡En aquel cuarto feo y deslucido, acostada en un camastro de sabanas grises y con un camisón raído, estaba mi madre! ¿Mama? ¡No puede ser! ¡Mama está muerta! Y de estar viva no se encontraría en un lugar así. Se trataba de un asilo para ancianos sin familia, gente pobre y enferma que no tenía donde estar ni quien la cuidara. Cerré mis ojos y pensé esto es un sueño no puede ser;

Al abrir mis ojos pude ver a la mujer demacrada; No era mi madre; sino una ancianita con el cabello gris y ojos azules, que ni se parecía a mi madre ¿Qué me habría pasado que pensé que esa pobre mujer podría ser mi madre? Al salir de la habitación no me sentí aliviada en cambio sentí un dolor inmenso y un nudo en la garganta.

Sin decir una palabra salí para que no me viera llorar. Dirigiéndome a un rincón donde no había luz me senté sollozando.

Señor ¿Qué me pasa? ¡Me estoy volviendo loca! Y casi al instante oí su respuesta, que no me llego con palabras audibles si no en mis pensamientos: “Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres….y no tengo amor, de nada me sirve”

Inmediatamente me di cuenta que ese día yo había preparado tortas, caminado kilómetros, había llevado comida a muchas personas, pero,  ¿Para qué? ¿A quién había estado sirviendo?  ¿A quién había tratado con cariño? ¡Ni siquiera me había molestado en mirar a nadie! Los ancianos no significaban nada para mí, ni  había visto sus rostros….

Hasta que vi en alguien que sufría; el rostro de mi madre. Entonces cobraron vida para mí los ancianos: “Perdóname, Señor” dije en voz baja. “Lo he hecho todo al revés.

Tengo que volver a empezar”. Respiré profundamente, me enjugue las lágrimas y volví a la mesa de los pasteles.

Busque entre todos los ancianos, de fila en fila. A todos se les veía contento, cantando villancicos mientras sonaba la música. Por primera vez en todo el día, empecé a sentirme feliz. Entonces vi aquel gastado vestido estampado. La señora estaba sentada contra la pared  sola, teniendo en su regazo los caramelos sin desenvolver y las perlas. Se veía muy triste. Me acerque corriendo y le hablé: La he buscado por todas partes. Le traje un regalo diferente: un broche de piedras rojas. Alzo la vista sorprendida y luego, agarro la caja y la abrió. Los ojos se le iluminaron y sonrío de oreja a oreja encantada:

Muchas gracias señorita exclamo, es muy bonito.

De nuevo se me hizo un nudo en la garganta, pero esta vez no me importo:

Deje que se lo coloque le dije. Y deme esas perlas, que ninguna falta nos hacen las lágrimas en Navidad.

Cuando me fui, la deje cantando en el patio con los demás y me dio la impresión de que se me quitaba un peso tremendo de encima. Solo me quedaba una cosa por hacer antes del fin de la fiesta: volver al cuarto de la sección de las mujeres, en la planta baja. De alguna forma tenía que darle las gracias a aquella anciana, pero no sabía cómo. Cuando empuje la puerta, me encontré a la señora sentada en la cama, comiéndose la torta y cuando entré sonrío: “Feliz Navidad mamita”, le dije.

¡Qué bueno que haya vuelto me contestó! Quería darles las gracias a todas las señoras por venir y hacernos la fiesta. Me gustaría hacerle un regalo, pero no tengo nada que le pueda dar. ¿Le puedo cantar una canción?

Ya no me podía contener más y asentí con la cabeza. Me senté en la cama mientras ella me interpretó con voz chillona, tres estrofas de una canción muy triste que jamás había escuchado en mi vida. Pero el resplandor de sus ojos pudo más que la letra y dejo en mi bien claro el mensaje de la Navidad: ¡Compartir con los demás?

Autor Desconocido.

christmas-lights-1

 

 

JESÚS, el verdadero sentido de la Navidad

Siempre que hablamos de Navidad vienen a nuestra memoria innumerables sentimientos encontrados: la nostalgia de los seres queridos que ya no están con nosotros, el balance de fin de año con los proyectos o metas que se alcanzaron y los que no… La reflexión de lo rápido que se ha pasado el año y se va la vida…

Estas fechas tienen la particularidad de movilizar nuestro interior, nuestra espiritualidad…

Algunos utilizan el 24 de diciembre, conocido también como Nochebuena para hacer “pactos” y lograr ciertos “poderes” aparentemente buenos e inofensivos, tales como: “curar” empachos, ojeaduras, etc.

Pero los hijos de Dios honramos a la llegada de Quien nos ha dado la Vida en el amplio sentido que implica esta palabra.

“Yo he venido a dar VIDA y vida en abundancia”, nos dice Jesús. Él, Quien dejó todo privilegio para acercarse a nosotros y padecer por sí mismo la fragilidad de esta humanidad caída que necesitaba desesperadamente un SALVADOR.

Una humanidad que anda errante, confundida, desorientada… Sin importar el color de piel, posición económica o social y necesita  ser salvada del pecado y de la desolación que significa vivir separado de Dios: “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer.” Juan 15: 5 LBLA

Como lo dice su Palabra, Dios es bueno y no quiere que NADIE se pierda por eso acude a nuestra ayuda. Es un Dios cercano que ha padecido “en carne propia” la vulnerabilidad que significa esta frágil humanidad y las limitaciones con las que luchamos en nuestro andar cotidiano. Por eso nos ha mostrado cuál es la forma de vencer y es entregando todo nuestro ser para que sea hecha SU VOLUNTAD y no la nuestra.

¿Cuál será nuestra respuesta a tan glorioso llamado?

Mónica E. Rosas

TEXTO PARA REFLEXIONAR:

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5: 8

 

Escuchen algunas reflexiones de Navidad:
http://www.encuentro.ca/images/File/07_Los_que_estan_en_la_Prision(1).mp3

http://www.encuentro.ca/images/File/15_La_Razon_de_la_Celebracion(1).mp3

¿Qué es el Advenimiento?

 

Espera, Venida, Llegada: Estas son los significados que encontramos en el diccionario.

Por donde quiera ya se escuchan los villancicos navideños; se siente el espíritu navideño por doquier, los centros comerciales se preparan llenando los estantes con adornos navideños, regalos y más, y las personas se emocionan al ver tantas cosas al alcance.

En las iglesias y como familias, nos preparamos para celebrar el nacimiento de nuestro amado Salvador Jesucristo que se encarnó al venir a nacer en un humilde pesebre; para cumplir el propósito divino de Dios para la humanidad.

Dios puso sus ojos en una joven sencilla de corazón y a su prometido para que cuidaran al niño  que vendría a salvar a la humanidad del pecado   Entrando el ángel a donde ella (Maria) estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo.” Lucas 1, 28, 30-32

Que privilegio para María y José al ser escogidos para cuidar a este bebe y ellos se prepararon para recibir su llegada.

Puedo imaginarme a  María, que durante este tiempo de espera tuvo momento de felicidad pero también de temor y de incertidumbre, al no saber lo que le esperaba.

Deseamos que estos días, mientras nos preparamos para celebrar estas fiestas de Navidad, disfrutemos como familia y que juntos celebremos a aquel, que naciendo en un humilde pesebre vino a cumplir un propósito y fue; para darnos vida y vida en abundancia “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” Juan 10:10.

Así, como nos preparamos para celebrar estas fiestas Navideñas, mi deseo es que cada día estemos preparados para la segunda venida de nuestro Salvador.

Feliz Navidad!
Marina Pinto

Les adjuntamos algunos programas radiales de “La Verdadera Navidad.”