La verdadera fuerza

Al meditar esta mañana en mi devocional, sobre la verdadera fuerza, pensaba en tantas personas que me han dicho “Ya no tengo más fuerzas para seguir luchando, otras que dicen “Ya mis fuerzas se han acabado.”

Y quien no desea poder sentirse fuerte cuando está enfrentando una adversidad grande.

Cuando crees en la palabra y la recitas con todo tu corazón, entonces tus fuerzas serán renovadas.

Nos dice el libro de 2 Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Recuerdas a Sansón? (Jueces 16, 4-31) Dios le había dado una fuerza especial;

Un día le salió́ al frente un león y el joven lo destrozó con su fuerza.

También le había dado esas fuerzas para que pudiera servir y defender mejor a su pueblo de los enemigos. Sansón defendió a su pueblo de los filisteos hasta que se apartó de Dios.

Fue en ese tiempo que él fue encarcelado, y allí en su celda él pudo reflexionar sobre lo que había hecho mal, y pidiendo perdón a Dios, le dijo “devuélveme la fuerza”.

Quizá tú te encuentras en algún tipo de prisión, y has perdido tus fuerzas; hoy es tiempo de que reflexiones, quizá hay algo que te ha llevado hasta donde estas hoy y necesitas dejarlo en las manos del Señor, al hacerlo nos dice su palabra: “Pero los que esperan a Jehová, tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”. Isaías 40:31

Querida amiga, así como Sansón reconoció que solo Dios podía ayudarle cuando estaba siendo avergonzado y burlado delante de sus enemigos, quizás tú también estas sufriendo vergüenza, rechazo o desprecio.

Sansón le pidió a Dios que le devolviera las fuerzas, así mismo tú puedes llegar al Señor y decirle: “Señor ayúdame a cobrar mis fuerzas y saber enfrentar con valentía al enemigo”.

¡Deseo que disfrutes de las bendiciones de nuestro Señor y que decidas levantarte y seguir adelante con nuevas fuerzas! ¡Dios te bendiga!

Marina Pinto

Aquí algunos de nuestros programas radiales ENCUENTRO FAMILIAR:

Trabaje desde los 11 años
http://www.encuentro.ca/media/Encuentro%20Familiar/EF136%20-%20Trabaje%CC%81%20desde%20los%2011%20an%CC%83os.mp3

Las crisis en el matrimonio
http://www.encuentro.ca/media/Encuentro%20Familiar/EF138%20-%20Las%20crisis%20en%20el%20matrimonio.mp3

Manejar culpa a la manera de Dios

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” 1 Juan 1:9

Todos tenemos nuestra manera de tratar con la culpa. Algunos tienen vergüenza y creen que si pueden sentirse lo suficientemente mal por las cosas malas que han hecho entonces todo estará bien.

Otros se esconden diciendo “trágame tierra” tratando a la culpa como algo de lo cual se puede esconder. Aun otros sienten un tipo de falsa culpa explicando elocuentemente porque sienten lo que sienten. 

Pero todas estas formas no son formas correctas para tratar con ese sentido de culpa. Dios tiene una forma de lidiar con la culpa muy diferente a nuestras costumbres. He aquí lo que funciona a la manera de Dios.

Enfrentar mi Condición: Cuando se trata del pecado, hacemos una de dos cosas: encubrimos o damos la cara. Cuando lo enfrentas, lo primero que debes hacer es contarle a Dios algo que Él ya sabe. El Salmos 69:5 dice “Dios, tú sabes lo que he hecho mal. No puedo esconderte mi pecado”.

No hay nada más difícil que intentar ocultar algo que no se puede ocultar. La Biblia también nos anima a contarle también a un amigo/a de confianza. Hay algo curativo en la acción de confesar.

Confiar en el carácter de Dios: Conozco a muchas personas que piensan que no pueden acercarse a Dios porque simplemente no se sienten perdonadas. En cierto modo eso es una trampa, porque la verdad es que cuanto más te acerques a Dios, más te sentirás perdonado.

Por ello dice en Hebreos 10:22 “Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe”. Podemos acercarnos con toda confianza a Dios y confiar en su carácter de amor.

Aceptar la Solución: Esto es algo así como recibir una factura médica por correo. Tal vez hayas tenido una gran cuenta en el hospital y, de repente, las palabras “Pagado en su totalidad” aparecen en esa factura. En el Salmos 32:5 dice “Me dije: «Le confesaré mis rebeliones al Señor», ¡y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció”.

Muchas personas saben y conocen que existe una solución, pero de alguna manera insisten que nada es gratis y por tanto se pierden la oportunidad de aceptar el regalo.

Concepto importante

Probablemente la mayoría ya han descubierto que no funciona sentir vergüenza y cubrir su culpa con esto. Confesarle a Dios, es el primer paso para destapar una olla a presión que estaba lista para explotar. Si le cuentas esto a alguien más y esta persona te dice: “Oh, sí, yo también he luchado con eso”. De repente te das cuenta: “¡No estoy solo!”. 

Sabes, mucha gente confiesa sus pecados, pero nunca llegan a conocer al Dios que los perdona. Cuando usted y yo nos acercamos al Dios que nos ama, que dio Su vida por nosotros en Cristo, realmente sentimos de qué se trata Su perdón. 

Una vez que hayas aceptado ese regalo entiendes Su gracia de una manera nueva, te liberas para convertirte en la persona que Él quiere que seas a través de Su gracia.

Motivo de oración

Señor Jesús hoy vengo delante de ti para abrir mi corazón y confesarte que tengo sentimientos de culpa que me están matando. Hoy acepto tu perdón y te ruego que extiendas tu gracia sobre mi para vivir una vida plena en libertad.

Pastor Arnold Enns

Compartimos algunos programas radiales:

La gracia es un regalo

http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/1419enc%20-%20La%20gracia%20es%20un%20regalo.mp3

Perdono al asesino de mi padre

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¿Cuántas veces debo de perdonar?

Creo que la pregunta de Pedro, es la pregunta de todos nosotros: “¿Cuantas veces debo de perdonar?….. ¿Hasta siete?”

Pienso que si hubiera sido Yo le hubiera preguntado: “¿Porque tengo que perdonar?

Nuestra naturaleza nos inclina más a la venganza que al perdón.

Esta monumental pregunta, ¿Cuantas veces debo de perdonar? está en el corazón de todos los somos creyentes en Jesús, ya que depuse del amor el segundo gran tema en la Escritura es el PERDON.

Veamos el texto en su contexto, Mateo 18:21-22 “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.”

¿Después de que, se le acerca Pedro? En el contexto vemos que Jesús habla del perdón, pero también enseña sobre el principio del Acuerdo (Mateo 18:19) Habla también de la importancia de la congregación como comunidad. (Mateo 18:20). Pero Pedro decide enfocar en ese procedimiento que el maestro nos regala, sobre el perdón que encontramos en Mateo 18:15-17.  En el versículo quince, Cristo torna su discurso de la responsabilidad del buen Pastor en busca de su perdida oveja, a la responsabilidad personal de las interrelaciones con nuestros congéneres. Y nos da pautas/reglas a seguir en el tema de resolución de conflictos con nuestro hermanos/as en la fe. Dicho sea de paso, esos son aplicables en cualquier conflicto interpersonal.

Recién había llegado como Pastor a aquella pequeña comunidad de Winnipeg, y nuestra congregación tenía la costumbre de celebrar la Santa Cena o Comunión cada mes. En esa primera celebración una señora de la congregación con el pan en la mano se puso de pie y pidió la Palabra. Se la di y ella empezó a pedirle perdón a una hermana a quien según su propia palabra había ofendido. Oramos y seguimos con la reunión.  El próximo mes, con pan en mano, la misma señora se puso de pie y empezó a pedir perdón a la misma hermana, yo interrumpí y le dije: “hermana, Ya no tiene que hacerlo usted pidió perdón el mes pasado.” Ella contesta: – “Pastor, esta es una nueva ofensa.” En ese momento me di cuenta que este principio que Cristo explica en Mateo 18:15 no había sido entendido por esta creyente.

Después de la reunión, tome el tiempo y le explique la fórmula que Cristo nos deja aquí.  “Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.  Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.”  Mateo 18:15-17

Mi hermana – le dije, hay aquí por lo menos tres pasos a seguir en el tema de resolución de conflictos. Primero:  Pida perdón en privado. Si la ofensa no fue en Público. “ve y repréndele estando tú y él solos” entendamos repréndele, por ponerse de acuerdo, dialogo filial, si te escucha haz ganado a tu hermano, y si no te queda la segunda opción: “Toma aún contigo a uno o dos testigos”.  Esto te da la opción de que conste que tu estas tratando de reconciliarte. Se requiere mucha paciencia y humildad para hacer esto, Cristo lo sabía y Pedro también es por eso que nuestro amigo Pedro reacciona ante esta “descabellada” idea del maestro. 

Y todavía te da una Tercera Opción: Presenta tu queja públicamente en la congregación, pero no sin antes agotar los dos primeros pasos.  La conclusión final de Cristo es que esta persona a quien se le está pidiendo perdón, no concede el Perdón NUNCA entendió su nueva naturaleza y hay que declararlo pagano. (Vs. 17)

Insisto, si usted revisa el texto completo en su Biblia se dará cuenta que Cristo Jesús trato dos temas más después de este, sin embargo, Pedro concentró su pregunta en esta radical declaración de Cristo.

Cada uno de nosotros tiene una imagen de Pedro y por lo general lo juzgamos un hombre curioso e impetuoso pero este tema del perdonar, lo desequilibró, perturbó su espíritu. Pacientemente Pedro esperó que Cristo hiciera una pausa y luego lanzo la pregunta del millón. ¿Cuántas veces debo de perdonar a lo que me ofenden?

Hagamos una pausa aquí y autoanalicemos.  ¿A quién tengo yo que perdonar?… ¿Es el perdón mi naturaleza? Muchos caminan por el mundo amarrados a sus miedos, todo lo filtran a través de lo que les sucedió en su infancia.  Sus temores a ser abandonados y rechazados una y otra vez. Y por eso no se dan una segunda oportunidad en el amor, se sienten que nos son atractivos/as, le dan mucha importancia a su físico. No ignoro que las heridas que cargan son reales y que esas heridas no son fáciles de curar, pero un buen comienzo es decidir cicatrizarlas con el perdón. El perdón es la medicina que te dará permiso para comenzar de nuevo, para redefinir la palabra rechazo y abandonarte en los brazos de tu Salvador Jesús, quien compro nuestra libertad con su sacrifico en la Cruz.  Dicho sea de paso, en ese momento que está muriendo por mis y tus pecados el decidió PERDONAR a los que le crucificaron. “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:24).

Referente a este tema del perdón. Seguir a Jesús significa:

  1. Nuestro perdón ha de ser sincero, de corazón. Entendiendo que como Dios nos perdona a nosotros, nosotros estamos dispuestos a conceder el perdón. “Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores.”
  • Hagamos del perdón nuestra naturaleza; Perdón rápido, sin dejar que el rencor o el odio o la frustración corroan nuestro espíritu. “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.” Proverbios 4:23
  • Nunca trates de hacerte la víctima, el perdón es el agua que nos limpia a nosotros, si la otra persona acepta o concede el perdón es su problema.   David después de pedir perdón dice: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.” Salmos 51:10

Espero que esa sea nuestra oración. Tener un corazón creado según la voluntad de Dios.

Ernesto Pinto

Aqui algunos programas radiales:

La naturaleza del perdón
http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/1281enc%20-%20La%20naturaleza%20del%20perdon.mp3

Perdone a mi padre mujeriego
http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/1324enc%20-%20Perdone%20a%20mi%20padre%20mujeriego.mp3

Desarrollar relaciones exitosas

“Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito” Eclesiastés 4:9

No se puede tener una vida eficaz y victoriosa sin relaciones sólidas. Tu vida será exitosa solo si tienes buenas relaciones con otras personas. De hecho, una de las lecciones más importantes que podemos aprender en la vida es cómo amar a la gente.

Pablo entendió esto cuando escribió su carta más alegre de la Biblia, el libro de Filipenses. Pablo modeló cuatro hábitos relacionales que si son puestas en práctica harán que nuestras relaciones sean más exitosas.

Debemos estar agradecidos con otros: Estudio tras estudio ha demostrado que la gratitud está ligada a la felicidad. Pablo dice en Filipenses 1:3 “Cada vez que pienso en ustedes, doy gracias a mi Dios”.

Muchas veces queremos recordar las fallas de otras personas. En muchas de nuestras relaciones, necesitamos desarrollar la memoria selectiva. Recuerda lo mejor y olvida el resto.

Necesitamos orar con propósito por los demás: La forma más rápida de convertir una mala relación en una buena es orar por la otra persona. No solo te cambiará a ti, sino que también puede cambiarlos a ellos. En Filipenses 1:4 dice “Siempre que oro, pido por todos ustedes con alegría”. Nos anima mucho cuando sabemos que otras personas están orando deseando lo mejor para nosotros. 

Debemos pensar lo mejor de otras personas: A veces no pensamos o deseamos lo mejor a los demás. En 3 Juan 1:2 dice “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”. Si realmente quieres ser feliz en tus relaciones, celebra lo lejos que han llegado las personas en lugar de juzgarlas por lo lejos que tienen que llegar aún.

Debemos demostrar amor a otros como Jesus: Jesús nos muestra una imagen de lo que es el verdadero amor, el tipo de amor por el que debemos esforzarnos en todas nuestras relaciones. En 1 Juan 3:16 dice: “Sabemos lo que es el verdadero amor porque Jesús dio su vida por nosotros. Así también nosotros debemos dar nuestra vida por nuestros hermanos y hermanas”. Demostrar amor a otros es la forma más efectiva de ganar amigos. 

Concepto Importante
No fuimos creados para vivir solos y batallar solos en nuestra vida. La Biblia dice que necesitamos relacionarnos con otros porque así somos más fuerte. Si uno cae la otra persona le pude levantar.  

A veces nos toca vivir con gente que no son muy agradable pero igualmente debemos amarlas. Las relaciones exitosas comienzan con la gratitud. Pero la gratitud no es algo natural en nuestras relaciones y debemos hacer un esfuerzo por ser agradecido.  

En casi todas las relaciones, hay algo que queremos cambiar en la otra persona. La verdad es que no podemos cambiar a otras personas, pero podemos orar por ellas. Todo el pensamiento positivo del mundo no puede cambiar a otra persona. Sólo Dios puede cambiarlos y me puede usar a mi para amarlas. 

Motivo de oración
Señor Jesús hoy vengo delante de ti para pedirte perdón por no amar a mi prójimo. Perdona mi actitud errada de criticar siempre a otros. Enséñame a como orar y amar a otros y sana mis relaciones.

Pastor Arnold Enns

Les compartimos algunos nuevos programas radiales:

Infidelidad y suicidio
http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/1431enc%20-%20Infidelidad%20y%20Suicidio.mp3

Soñar no cuesta nada
http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/1433enc%20-%20Son%CC%83ar%20no%20cuesta%20nada.mp3

Comunicación y perdón – elementos claves para disfrutar la familia.

“Es mejor vivir solo en el desierto que con una esposa que se queja y busca pleitos.”   La Biblia: Proverbios 21:19 Nueva Traducción Viviente (NTV)

Toda relación de pareja enfrentará desacuerdos, disgustos discusiones y pleitos. Así que no hay que hacerse ilusiones y pensar el tiempo arreglará las cosas. Hay que ser intencionales en este campo y hay dos elementos que bien entendidos nos ayudarán a pelear, a enfadarse y todavía hacer que la relación funcione. Uno es comunicación y el otro el perdón. Comencemos con la comunicación. 

¿Qué es comunicación?: Vivimos en lo que llamamos la “era de la comunicación” conectados por “redes sociales” y todavía vivimos desconectados en nuestra relación de familia. 

Nos jactamos de nuestra actual tecnología y afirmamos que nos estrecha, que nos acerca el uno al otro. En nuestro arsenal de “comunicaciones” tenemos el famoso móvil (celular), el internet, y sus usos múltiples. Las redes sociales han conectado a familiares que de otra manera nunca se hubieran conocido.  Lo que en realidad tenemos con esta tecnología, que en si misma es neutral, la podemos usar para edificarnos o para destruirnos. (en otro capítulo ampliare sobre este tema) Es un flujo de información a todo nivel. También la tecnología se usa para desinformar así que hay que tener “filtros” personales para acercarnos a la misma. 

No es lo mismo información que comunicación. Usted puede tener mucha información sobre un tema, pero al intentar comunicar las ideas ordenadas, fracasa. Así que tampoco pensemos que INFORMACION equivale a SABIDURIA (la capacidad de tomar decisiones acertadas). Es por eso que COMUNICACIÓN es un arte que hay que aprender INTENCIONALMENTE. 

“La sabiduría comienza por honrar al Señor; conocer al Santísimo es tener inteligencia”. Prov. 9:10

“Sabiduría, ante todo; adquiere sabiduría; y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia”. Proverbios 4:7

Prov. 8:11-12 “Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella. Yo, la sabiduría, habito con la cordura, y hallo la ciencia de los consejos”.

Entonces nos vemos navegando una época paradójica. La omnipresencia de los dispositivos electrónicos de comunicación nos ha creado nuevos hábitos o formas de relacionarnos, conectarnos o en muchos de los casos desconectarnos y crearnos una fuente más de fricción en nuestra relación. Veamos las reuniones familiares donde ya no conversamos, por estar atendiendo el famoso celular (móvil).  Se de un caso donde hubo abuso físico porque un cónyuge no quiso compartir su clave personal de su teléfono. 

Esto nos muestra en la incoherencia que vivimos: ante la era de la comunicación cómo fracasamos en ella, cuánto debemos aprender en esta área y cómo debemos luchar para mantener los canales abiertos para que la armonía, la confianza y la verdad fluyan con total honestidad siendo LA COMUNICACIÓN uno de los pilares fundamentales de toda relación especialmente del MATRIMONIO y la FAMILIA.  

Ernesto Pinto

Las señales de un mal matrimonio
http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/1414enc%20-%20Las%20senales%20de%20un%20mal%20matrimonio.mp3

Los desafíos de la familia moderna
http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/921enc%20-%20los%20desafios%20de%20la%20familia%20moderna%20.mp3  

La comunicación en el matrimonio http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/389enc%20-%20La%20comunicacion%20en%20mi%20matrimonio.mp3

Rivalidad entre hermanos

¿Alguna vez te has preguntado de dónde proviene la rivalidad? Según el diccionario ella es el resultado de diferentes temores.

Temor a:

  • ser reemplazado.
  • a ser superado.
  • a ser irrelevante.
  • a ser ignorado.
  • a ser percebido como débil.
  • La rivalidad también puede ser el resultado del amor al poder, al control y al dominio.

La rivalidad no tiene barreras ni extracto social, lo vemos tanto en pobres como en ricos y muchas veces lleva a la persona a perjudicar a otros por alcanzar su propio bienestar.

Vemos casos dentro de una misma familia, en donde se han perjudicado entre ellos por causa de la rivalidad.

Muchas veces hay rivalidad entre hermanos, en su mayoría los mayores maltratan a sus hermanos menores porque sienten que estos últimos han llegado a quitarles el lugar en la vida de sus padres y reaccionan con el maltrato hacia ellos en vez de cuidarlos y mostrarles amor.

Hemos escuchado de matrimonios que se han separado y han dicho que los hijos han sido el motivo por lo cual no llegaron a convivir en armonía porque el papá tenía su hijo preferido y la mamá tenía otro hijo favorito siendo los dos del mismo padre y la misma madre, ¿cómo es posible que exista preferencia para un hijo en particular? Pero, aunque parezca absurdo, sí existe la preferencia en algunas familias, y esto causa rivalidad entre los mismos hermanos.

Si leemos la escritura esto no es nada nuevo, ya que vemos el caso de Isaac y Rebeca siendo los padres de Esaú y Jacob, ellos mostraron preferencia cada uno por un hijo en particular. Lo leemos en Génesis 25:28: “Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob”. Puedes leer la historia completa en Génesis capítulo 27.

Rebeca entonces hace un complot para avisarle a Jacob sobre la conversación que escuchó entre Isaac y Esaú. Leemos en Genesis 27:6:Entonces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: He aquí yo he oído a tu padre que hablaba con Esaú, tu hermano”.

Como padres cometemos errores y en vez de ayudar a nuestros hijos a amar a sus hermanos les permitimos que el enojo y la amargura crezca dentro de su corazón.

¿Cómo podemos ayudarles?

Cuando ellos maltraten a sus hermanos, ya sea física o emocionalmente, detengámoslo en ese mismo instante y dejar bien en claro que ninguno tiene más autoridad que el otro. No lo permitamos.

En una ocasión, hubo una discusión entre mis dos hijos; el mayor siempre ha sido muy callado y respetuoso, el menor pienso que, por ser el más chico, pensó que podía hacer lo que quisiera.

Un día durante la discusión el menor retó a su hermano mayor a que se dieran golpes.

Yo estaba sola con ellos, ya que mi esposo estaba de viaje.

Al principio pensé que no era nada serio, pero al ver que la situación se acaloraba, tuve que intervenir; me paré en medio de los dos y hablándole a mi hijo menor le dije fuertemente: “No se te olvide que él es tu hermano mayor y no le vas a faltar el respeto, así que ahora mismo te vas a tu habitación”.

Mi hijo viéndome muy seria se dio la vuelta y se retiró. Mi hijo mayor no decía una palabra y al día siguiente ya todo estaba bien. Nunca más han tenido una discusión.

Pero si yo le hubiera permitido maltratar a su hermano quizá se hubiera perdido el respeto entre ellos.

Los padres debemos ser los que ayudemos a nuestros hijos a saber que el respeto es primordial entre la familia.

El final de esta historia nos dice que Jacob y Esaú llegaron a una reconciliación, en Génesis 33: 1-4 dice: “Alzando Jacob sus ojos, miró, y he aquí venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él; entonces repartió él los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas. Y puso las siervas y sus niños delante, luego a Lea y sus niños, y a Raquel y a José los últimos. Y él pasó delante de ellos y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano. Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron”.

Mi deseo y oración es que seamos padres sabios y que inculquemos valores de fe en la vida de nuestros hijos.

Marina Pinto March 2022

Mi padre fue mi maestro

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Las crisis en el matrimonio

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Jesús te acompaña

Cuando vi por primera vez a una fotografía de Mel Gibson y el personaje que interpretó a Jesús que fue tomada mientras el rodaje de la Película  “La Pasión de Cristo”,  me impacto grandemente.  En esta imagen se le ve a un Jesús ensangrentado, sufrido, golpeado, pero firme en el propósito de pagar la culpa por ti y por mí.  Ciertamente era solo un rodaje, pero pongamos a pensar que Cristo está de esta forma todos los días dialogando contigo por medio de la oración, acompañándote sin importar en que situación o lugar donde te encuentres, y claro sin que puedas verle a simple vista, pero por fe puedes aferrarte a su promesa que se encuentra en Mateo 28:20 y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.  No puedes esconderte de él…

Imagínate en este mundo agitado en donde vivís, pasas el día apurado, con muchas distracciones, preocupaciones y muchos quehaceres sin brindarle un tiempo para sentarte y entablar un dialogo con Cristo. Te lo aseguro que él estará siempre sentado esperando para conversar contigo, y así poder escuchar tus realidades, por esa razón tomes el tiempo con Jesús porque él te acompaña. Además, él mismo expresa en Juan 15:14, que te considera como amigo si es que haces lo que él te manda, y los amigos pasan tiempo juntos compartiendo los buenos y malos momentos.

Hay ciertas situaciones en la vida diaria que te dificultan reconocer la presencia y la compañía del gran maestro Jesús, tal vez ya estas caminando varios días sintiéndote solo/a sin notar ni el mínimo interés de su parte para escucharte y responder tus quejas.  O quizás sientes que nadie te comprende, nadie tiene tiempo para escucharte, para atender a tus necesidades.

Quiero decirte no dudes de la compañía de Jesús, él está justamente ahora a tu lado para darte compañía, él está para secar tus lágrimas, él está para brindar su ayuda, para él no hay nada imposible. Así como caminó aquella vez con los hombres que se dirigían a Emaús, entristecidos por su muerte, porque les faltaba esperanza, Lucas 24:21 cuenta que ellos dijeron: nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel. Por lo tanto, el maestro Jesús se acercó y camino con ellos, para sentir el dolor y la necesidad de ellos, de esta forma él lo hará hoy contigo.

Diga en oración: “Señor Jesús en este momento vengo a ti para poder reconocer y aceptar que tu presencia siempre va conmigo, sin importar donde estoy viviendo por lo tanto te pido fuerza para seguir adelante, cada día cuando me levanto tendré en cuenta que tú vas conmigo, gracias por considerarme como tu amigo y quiero vivir por ti y para ti, amén”.

Heriberto Ayala
Colaborador de ENCUENTRO

Aquí algunos programas de radio:

Dios puso sus ojos en mi

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Verdadera felicidad

http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/1265%20enc-Verdadera%20felicidad.mp3

El dolor de la traición

Estamos en la Semana Santa y para muchos es tiempo de playa, sol y mar.

Muchos están ansiosos esperando ese tiempo para ir y disfrutar unas vacaciones.

Otros se preparan para hacer las comidas especiales de cada país en el tiempo de Semana Santa.

Ahora, ¿como te estás preparando tú para este tiempo que nos recuerda que nuestro amado Salvador tuvo que sufrir el escarnio, burla y tuvo que padecer en esa cruz poniendo su vida para salvarnos a nosotros de nuestros pecados?

¿Estas tú agradecido por lo que El hizo por ti?

Creo que ninguno de nosotros estaríamos dispuestos a sufrir todo lo que El sufrió yendo hacia ese camino al Gólgota. Nos dice el libro de Juan 19:16-17 que tomaron pues a Jesús, y él salió llevando su cruz hacia el lugar que se llama de la Calavera, y en hebreo Gólgota. Simón de Cirene quien iba pasando en ese momento – al verlo sufrir las torturas, golpes, y burlas – fue tomado para ayudar a Jesús a cargar la pesada cruz.

Antes de que ese evento sucediera Jesús compartió un tiempo especial con los 12 discípulos con quien El había caminado cerca por tres años, enseñándoles, discipulándoles, amándolos durante su tiempo aquí en la tierra.

Jesús los invito a una cena, la cual él sabía que iba a ser la ultima que El compartiría con ellos.

Jesús ya sabia lo que iba a suceder, El ya sabía que uno de sus amigos mas íntimos le iba a traicionar.

Puedo imaginarme el dolor y la tristeza que embargo su corazón, aun así, El no quiso dejar de compartir ese ultimo momento con ellos.

El sabía lo que tenia que suceder para que se cumpliera la escritura.

Juan 13:21 Dicho esto, Jesús se angustió profundamente y declaró:

—Ciertamente les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar”.

Leemos en el libro de Mateo 26: 14-16 que fue Judas, quien traiciono a su maestro: “Uno de los doce discípulos, el que se llamaba Judas Iscariote, fue a ver a los jefes de los sacerdotes y les dijo: —¿Cuánto me quieren dar, y yo les entrego a Jesús? Ellos le pagaron treinta monedas de plata. Y desde entonces Judas anduvo buscando el momento más oportuno para entregarles a Jesús.

Parece que la motivación de Judas fue el dinero y lo cegó de tal manera que no le permitió recordar todo lo que Jesús había hecho por él.

Al escribir esta reflexión puedo identificarme con el dolor que Jesús sintió al haber sufrido esta traición.

Personalmente he sentido ese dolor de ser traicionada en mas de una ocasión y aun al escribir en este momento ese dolor se revive.

Sientes que es como una lanza que penetra lo mas profundo de tu corazón y te perfora desde la entrada en tu pecho hasta salir por la parte de atrás. Es un dolor inimaginable.

Quizás tu también alguna vez has sufrido una traición en tu vida e igual te identificas con el dolor que Jesús sufrió al ser traicionado.

Todo esto tuvo que acontecer para que el plan de Dios se cumpla a través de su hijo, y es de darnos la Salvación.

1 Juan 5: 11-12: Y el testimonio es este: que Dios nos ha dado vida eterna, y esa vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.

Sabemos que Jesús venció la muerte y se levanto victorioso. Quizás tu has tenido que pasar por un proceso difícil durante esa traición que has sufrido. Es un proceso muy doloroso que sientes que quizás no podrás soportarlo; pero durante ese proceso, por muy doloroso que sea, ten la seguridad de que Dios esta allí contigo dándote fuerzas para resistir y al final saldrás con mas fuerzas que antes. El me a sostenido y lo seguirá haciendo, también lo puede hacer contigo.

1 Pedro 1:7 Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”.

Mantén tu fe en Jesús y mi deseo es que tu puedas decir juntamente conmigo “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. Romanos 8:38-39

Mi deseo es que durante este tiempo de reflexión puedas darle gracias a Dios por enviarnos a su hijo Jesucristo y dar su vida para darnos salvación.

¡Dios te bendiga!

Marina Pinto.
Abril 2022.

Escucha el programa radial: Caminando la via dolorosa

Beneficios de la paciencia

“Amados hermanos, tengan paciencia. Piensen en los agricultores, que con paciencia esperan las lluvias en el otoño y la primavera. Con ansias esperan a que maduren los preciosos cultivos” Santiago 5:7

¡Odiamos esperar porque somos de la generación del ahora! Sin embargo, gran parte de nuestra vida la pasamos esperando. Hay muchas cosas en la vida que ponen a prueba nuestra paciencia: el tráfico en las calles, filas en supermercados, consultorios médicos.

Puedes volverte loco, comportarte de manera irritable y sentirte víctima. Son todas reacciones contraproducentes que socavan a los demás y sacan lo peor de ti. O también puedes aprender a transformar tu frustración con paciencia. He aquí algunas razones porque ser paciente.

Dios recompensa la paciencia: Uno de los deseos más fuertes que tenemos es reaccionar en la carne. Sin embargo, si somos pacientes hay todo tipo de recompensas. Tu carácter crece, te llevas mejor con la gente, eres más feliz, alcanzas tus metas.

Dice en Mateo 5:11 “Dios los bendice a ustedes cuando la gente les hace burla y miente acerca de ustedes porque son mis seguidores”. Dios da recompensa a la paciencia porque serás honrado por otros que dirán: “Es una persona paciente”.

Dios está resolviendo las cosas: Dios siempre está trabajando aun cuando no lo vemos frente a nuestros ojos. Dice en Marcos 4:26-27 “Es cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo”.

La semilla da fruto aun cuando no vemos todo el proceso. Igualmente, Dios está obrando, en silencio, y en su tiempo veremos lo que Él ha preparado para nosotros. Si metemos la cuchara lo echamos a perder.

Dios tiene el control: Aunque una situación puede estar fuera de mi control, ninguna circunstancia está fuera del control de Dios. Aunque no puedo controlar todo lo que sucede en mi vida, Dios si puede. Así que debo confiar en Él y debo tener paciencia.

En Isaías 41:4 dice “Quién ha hecho obras tan poderosas, Soy yo, el Señor, el Primero y el Último; únicamente yo lo soy”. Podemos experimentar un retraso en la respuesta, pero los retrasos de Dios nunca frustran Su propósito.

CONCEPTO IMPORTANTE

Dios no trata tanto de enseñarnos la paciencia como de hacernos entender que la paciencia es Su naturaleza. La paciencia es parte de quién es Dios al tratar con nosotros y el quiere que seamos igual como El.

Cuando te critican, quieres volver a criticar. Si te insultan, quieres devolver el insulto. Pero eso es lo opuesto a la paciencia. Cuando la gente te critique, ten paciencia, porque habrá una recompensa tarde o temprano.

El propósito de Dios para tu vida es mayor que cualquier problema que estés enfrentando en este momento. Si has estado orando por una respuesta a una oración y no la has recibido, no creas que Dios no quiera dártela. Dios está preparando todas las condiciones para que cuando la recibas sea el momento propicio.

MOTIVO DE ORACION

Señor Jesús hoy vengo delante de ti para confesarte que no tengo paciencia. Necesito aprender a ser paciente y hoy te pido que transformes mi manera de pensar y actuar. Enséñame a ser paciente en esperar tu respuesta y a ser paciente con otros alrededor mío.

Pastor Arnold Enns

Al Pie de la Cruz

Vivimos en un mundo maravilloso donde nos rodea una naturaleza que nos habla a gritos del Amor del Creador.  Sin embargo, la triste realidad es que vivimos rodeados de egoísmo, hipocresía y con nuestros actos de rebeldía le hacemos muecas a Dios.  La desobediencia, la maldad y el pecado de nuestro corazón, nos lleva a pensar que podemos vivir independizados de Él. Pero los hechos nos demuestran que tarde o temprano las íntimas iniquidades nos pasarán factura. 

Hace unas semanas me llamó una señorita, envuelta en una depresión; ella me preguntó: – ¿Por qué será que Dios me odia tanto? ¿Porque me persigue?

 Antes de responderle le permití que se desahogara, al final de su relato pude entender que no era Dios quien la perseguía. Era su propia vida, aquella que ocultaba; es decir su doble cara, sus iniquidades más íntimas.

Cuánta razón tiene la Sagrada Escritura al recordarnos que nuestro pecado nos alcanzará.

Pero la buena noticia es que Dios también puede alcanzarte. Y si te dejas abrazar, hoy vas a salir de esa prisión llamada depresión, de ataques de pánico o tal vez hoy es tu día de quedar completamente libre de esa adicción que te está ahorcando.

Es maravilloso saber que Dios siempre nos está esperando. Él nos limpia, nos abraza. Dios es amor. Le recuerdo que Dios puede sanar el corazón herido por el pecado. Un viejo himno de la iglesia lo relata de esta manera:

Me hirió el pecado, fui a Jesús,
mostrele mi dolor.
Perdido, errante, vi su luz;
bendíjome en su amor.

En la cruz, en la cruz,
do primero vi la luz
y las manchas de mi alma yo lavé.
Fue allí por la fe do vi a Jesús,
y siempre feliz con Él seré.

Mi amigo, todavía hay lugar al pie de la Cruz. Cristo murió por ti y por mí, para darnos entrada al cielo.  Hoy es tu día de Salvación. Dile sí a Cristo.

Invite a Cristo a ser el Señor de su corazón. Dígale: “Cristo Jesús ven a mi vida y perdona mis pecados…. Límpiame, sáname… te necesito hoy”. Amen.

Ernesto Pinto

La gracia es un regalo

http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/1419enc%20-%20La%20gracia%20es%20un%20regalo.mp3

Cuando allá se pase lista

http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/1403enc%20-%20Cuando%20alla%20se%20pase%20lista.mp3