El aborto inducido trae varias muertes

Recientemente mire en las noticias que en Irlanda se aprobó el aborto legal, pero lo que me impresiono es ver cuántas personas celebraban dicha resolución, pero la mayoría eran jóvenes pero lo que más me llamo la atención fue ver cuantos comentarios a través de las redes de personas de nuestros países rogando que aquí se legisle para lo mismo.

Si bien es cierto son señales de los últimos tiempos impresiona que hoy que hay más información y tecnología para mejorar nuestros conocimientos nos volvemos más ignorantes que nunca sobre muchos temas y en especial este del aborto.

Como médico he visto desfilar muchísimas pacientes con deseo de tener un bebe sin posibilidades y otras con abortos espontáneos y con muchísimo dolor por la pérdida de su bebe sin poder encontrar el consuelo de su perdida más que brindarle apoyo y bendición de Dios, el porque no lo podemos descifrar, pero si como puede hacer.

El aborto inducido trae varias muertes:
Muerte física a un ser que no tiene la culpa de lo que haya sucedido,
Muerte Espiritual en la madre ya que de ese momento en adelante sus relaciones con Dios y los demás cambiara.
Muerte al alma ya que al permitir algo así muere nuestra paz interior.
Muerte a una relación con Dios, porque esto va en contra de su voluntad.
Muerte a la sensibilidad ya que cuando hay un asesinato se vuelve insensible.
Muerte al Temor a Dios y cuando hablo de temor hablo del respeto y obediencia a nuestro hacedor.
Muerte al derecho de ser madre.
y eso ni hablar del riesgo de muerte de la madre.
También están las consecuencias de un gobierno o un país que adopte esta situación.

El aborto es una carta abierta a tener sexo sin protección, es una carta abierta a ir en contra de los derechos del bebe que los tiene desde el momento de la concepción.

Dios es un Dios de orden, es misericordioso, pero también es un Dios con fuego consumidor y los que apoyan esta situación podrán decir que me equivoco y se los respeto, pero lejos de ello no lo comparto solamente permítanme decirles que Jesús les ama y está allí para aquellos que quieran tener paz interior y vivir una vida eterna sin complicaciones.

Él dice en su palabra “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona” Apocalipsis 3:11…

CRISTO VIENE……PREPÁRATE

Dr. Josué Hernández
Colaborador de ENCUENTRO

 

 

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Sera usted el próximo en la lista?

La lista de personajes famosos que mueren cada año es interminable. Tristemente, a esta lista de desolación y muerte se agregan por millares cada año los nombres de individuos, que por no ser famosos sus nombres son desconocidos para las masas, pero la tragedia no deja de ser menos dolorosa para quienes les amaron.

El Dr. Warren Bennis, presidente por varios años de USC (Universidad del Sur de California) afirmaba años atrás: “La tierra de los libres ha llegado a ser la adicta número 1” La epidemia de la drogadicción ha atrapado a esta tierra bendita, destrozando la vida de niños, jóvenes, mayores y ancianos. De personas millonarias y de gente paupérrima. Ha cruzado todas las fronteras y ha llevado su poder de muerte a todas las naciones. Hace un tiempo anunciaron en CNN que cada día aparecen nuevas drogas en el mercado, de modo que los miembros del Congreso Americano no pueden pasar legislación lo suficientemente rápido para combatirlas. La epidemia es fenomenal y es tan destructiva como un Tsunami feroz que se ha abatido sobre todos nosotros.

La pregunta que debemos plantearnos es: si las drogas matan, ¿por qué, entonces, los humanos las consumimos? Si vemos los estragos que causan en las vidas de los demás delante de nuestros mismos ojos; si se nos advierte continuamente de sus peligros, ¿por qué insistimos en gustar de este placer prohibido que todo lo destroza? He aquí algunas respuestas.

Muchos comienzan a probar las drogas por mera curiosidad. La tentación para la gran mayoría de jóvenes es: “¿qué me estoy perdiendo al no probar las drogas? Los “amigos” de la escuela que las han probado me dicen que los efectos son increíblemente hermosos. Y aunque mis padres, mis maestros y mis líderes me advierten de los riesgos que corro, entonces, aunque sea solamente una vez, por curiosidad tengo que probarlas. Yo no quiero quedarme atrás. Mientras otros son felices, por qué yo me voy a quedar sin beber de la fuente de este placer que promete tanta felicidad.

Otros comienzan a consumir drogas por el vacío existencial que hay en sus vidas. Hay millones en este día, cuyas vidas carecen de propósito y de dirección. Sus vidas no tienen significado alguno, meramente sobreviven de día en día. ¿Quién hubiera imaginado que Robin Williams que hizo reír a millones de personas, él mismo portaba una tristeza interior que nunca pudo resolver? La fama, los aplausos, y los millones de dólares, no alcanzaron para tapar el vacío que había en su alma. Intentó varias veces vencer el problema, pero al final murió siendo víctima de la esclavitud a la drogadicción. Si humanamente tenía todo lo que el mundo ofrece, ¿por qué, entonces, el suicidio? El afamado médico suizo, el Dr. Carl Jung afirmaba a comienzos del siglo XX: “La falta de propósito en la existencia es la causa número uno por la cual los pacientes buscan ayuda médica en la actualidad”. Almas enfermas caen victimas de hábitos destructivos, pensando que el alivio de las drogas puede solucionar el problema de raíz y ofrecer una solución verdadera y permanente Por momentos, las drogas con sus efectos temporarios, dan la impresión que se puede olvidar lo desagradable de la situación que se vive. No obstante, cuando los efectos pasan, la persona cae en un pozo depresivo aún más profundo. Y ahora encima, la conciencia le recuerda que es un esclavo, lo cual hace las cosas peor aún.

¿Existe alguna salida real para quienes han caído en las redes de la drogadicción? Definitivamente sí. He aquí un plan verdadero. El único que ofrece resultados garantizados si estamos dispuestos a someternos a sus demandas.

Primero, reconozca que tiene un problema verdadero. Usted puede querer negarlo, pero esa actitud solamente agrava el problema. Para peor, los que lo conocen de cerca ya saben de su drama personal. Ocultarlo, nunca desarma la bomba; solamente retarda el estallido. ¡Nada más!

Segundo, reconozca que la drogadicción tiene un componente espiritual. Si la drogadicción fuera solamente un problema químico, los tratamientos médicos y los programas de desintoxicación del gobierno podrían solucionarlo. Pero estos programas nunca han dado mayores resultados. Tristemente detrás de la drogadicción se hallan los largos tentáculos del enemigo mortal de nuestras almas. La antigua serpiente engañó a nuestros primeros padres con la idea de que si probaban el fruto prohibido llegarían a ser como dioses y que nunca gustarían la muerte. ¡Horrible mentira! Ahora todos morimos por el castigo de Dios. Y, sin embargo, disfrazado como un ángel de luz, cada día el enemigo susurra a nuestras mentes: “¡Una sola vez! ¡Una sola vez! Nadie se hace drogo por probar una sola vez… Aquí no hay riesgos. No vas a morir. No vas a arruinar tu carrera, tu familia y acabar con tu vida. Esos son cuentos para mentes débiles. Pero tú eres diferente. Serás el primer vencedor en esta batalla. Sígueme y lo verás.” Y así, de la forma más simple las almas ingenuas entran al camino ancho que lleva a la destrucción, a la vergüenza y al dolor. Jesucristo nos advirtió: “El que hace pecado, se hace esclavo del pecado”. Así funciona la realidad, usted prueba esa primera vez y parece ser apenas un hilo de telaraña. Sin embargo, con el correr de los días esos hilos insignificantes se transforman en gruesos cables de acero que atrapan nuestras almas y nuestra suerte queda echada por siempre jamás. La borrachera y la drogadicción son pecados que Dios condena, y hasta que no reconozcamos el peso de nuestra culpa, nunca podremos salir del pantano.

Tercero, comprenda que usted necesita un poder mayor que venza la drogadicción. En esta lucha despiadada, la fuerza de la voluntad no alcanza; las promesas no tienen ningún valor y siempre son de corta duración. Necesitamos un poder mucho más fuerte que el de los seres infernales a quien usted mediante la drogadicción les entregó el completo control de su vida. Jesucristo dijo: “Si el Hijo les libertare, serán verdaderamente libres”. Si usted es una víctima de la drogadicción, usted no necesita de un programa que lo mejore por un tiempo. Usted necesita el poder de un gran Libertador que quiebre las cadenas del vicio y los demonios que le controlan en silencio, pero de modo muy real y definitivo. Solamente Jesús por ser Dios tiene ese poder y se lo ofrece a todos quienes están tan quebrantados que están dispuestos a pedirle su ayuda infinita. Por tanto, arrepiéntase de su arrogancia y su maldad: pida a Jesús que le perdone y limpie su pasado. Y mediante la fe pídale que le salve del poder del pecado. Su muerte en la cruz despojó al diablo de su poder y quienes claman a Jesús reciben su poder que abre las cárceles más oscuras y rompe las cadenas más pesadas. Luego pídale a Jesús que lo llene con su poder y le dé un nuevo comienzo a su vida. San Agustín dijo: “Señor tú nos creaste para Tí. Y nuestra alma nunca hallará descanso hasta que lo halle en Tí”

Invite a Jesús a su vida y deje que él mismo le transforme de manera que no sea usted el próximo en la lista de los suicidios, sino el próximo triunfador por el poder del nombre de Cristo. Dios le bendiga al hacer su decisión.

Dr. Jorge Oscar Sánchez
Colaborador con ENCUENTRO

Escuchen el programa radial  “El dios de la droga”

En un momento oscuro, irradia una luz

Muchas veces nos encontramos en un momento oscuro, donde ni siquiera vemos un rayo de luz. Y si nos ponemos a analizar cuáles serían los motivos, tal vez: la soledad, el pecado, las malas experiencias, preocupaciones, falta de fuerza, entre otras dificultades sean la respuesta. Pero también tenemos que reconocer que Jesús y la Biblia misma llaman tinieblas u oscuridad a un sector pecaminoso, por lo tanto cada persona necesita de luz porque vive y está envuelta en las tinieblas, por su condición moral y espiritual. Encontramos en Isaías 60:2: “Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones..”Pero allí hay una esperanza: “Pero la aurora del Señor brillará sobre ti; ¡sobre ti se manifestará su gloria!”

¿Por qué en un momento oscuro, irradia una luz? Porque la humanidad caída, sin Cristo, vive en la oscuridad del pecado, escondida de Dios como lo hizo Adán después de fallar contra el principio del Todopoderoso. Con este hecho se apagó la luz de la Esperanza, la luz de vida eterna, porque está escrito en Romanos 6:23 que la paga del pecado es muerte. No obstante, para que haya nuevamente una luz que alumbra el camino a la libertad espiritual, hacia el trono celestial y la vida eterna, Dios preparó un plan de salvación a todos los que estábamos envueltos en esas tiniebla.

En Isaías 43:2, dice: Yo soy el Señor, tu Dios, el Santo de Israel, tu salvador; yo he entregado a Egipto como precio por tu rescate. Aquí vemos cuando Dios liberó a su pueblo de esa oscuridad, de esa esclavitud en la cual vivían ellos por mucho tiempo, entregando un pueblo para defender a los suyos. Pero el plan de Dios no terminó allí, porque sabía que el mundo seguiría pecando, entonces vino el propio Jesús para desarrollar ese plan de luz para la humanidad.

En Lucas 23:44, relata que la tierra fue cubierta  por la oscuridad, y el velo del templo se partió en dos pedazos. Personalmente creo que se abrió una esperanza, se abrió el camino de luz, para que todos por medio de Cristo recibamos y seamos la luz del mundo. Esto  para mí significa, una parte de la Pascua, la obra redentora de Cristo: EN UN TIEMPO OSCURO SE IRRADIA UNA LUZ.

En Juan 8:12, Jesús dijo: “yo soy la luz del mundo el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Mi amigo, si sigues a Cristo estarás en la luz, con la esperanza de la vida eterna, además Él mismo declara a sus seguidores como la luz de este mundo pecador: “Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; ni se enciende una lámpara y se pone debajo de una vasija (un almud), sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. Así brille la luz de ustedes delante de los hombres, para que vean sus buenas acciones y glorifiquen a su Padre que está en los cielos”.
Mateo 5:14-16

1 Pedro 2:9, encontramos la gran responsabilidad que tenemos al ser una luz, a llevar esperanza a otros, dice esto: Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”. El Señor desea que cada hijo suyo, quien forma parte de su familia que es la iglesia, sea también la luz de este mundo, viviendo en obediencia a sus principios, marcando la diferencia con su forma de vivir y comparta a otros de su gran amor que descubrimos por medio de su Palabra que es la Biblia.

Les animo a preguntarse, ¿estoy en oscuridad o en la luz? ¿Acepto ser la luz de este mundo? Dile a Dios en este momento: -Señor, te necesito más que nunca en mi vida, para que tu luz se refleje en mí y pueda brillar en el lugar donde me has puesto. Acepto que moriste por mí en la cruz y ahora quiero vivir solo para ti.

Heriberto Ayala
Colaborador de ENCUENTRO

 

Escuchen el testimonio de una mujer ciega, Ana Maria de Puerto Rico:

http://www.encuentro.ca/media/Encuentro%20Familiar/EF042%20-%20Soy%20Ciega%20pero%20tengo%20la%20luz%20de%20Cristo.mp3

Otro testimonio de Merce Doble, de Tenerife, España:

http://www.encuentro.ca/media/Encuentro/Archivo%20de%20Programas/1214enc%20-%20Si%20a%20la%20salvacion%20Si%20a%20Cristo.mp3

Bendecido en medio de la aflicción

“Y llamó el nombre del segundo, Efraín; porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción”. Génesis 41:52

¡Le robaron la familia a José! Y esta fue una de las pruebas más difíciles para él. Problemas familiares producen uno de los dolores más profundos en la vida y cuando esto sucede tienes 2 opciones. Puedes entrar en una depresión tan profunda que cuestionas todo, inclusive a Dios mismo. O puedes aceptar la realidad y permitir que Dios la transforme en una oportunidad nueva en tu vida.

A nadie le gusta la presión y el estrés sin embargo forman parte de la vida cotidiana. Y tenlo por cierto que si no aceptas el presente no estarás listos para asumir el futuro. Tú no puedes cambiar tu pasado, pero puedes hacer algo en el presente que afectara tu futuro.

José tenía la certeza de que Dios no solo le ayudaría a tratar con el pasado, sino que lo iba a bendecir en el presente aun en medio de la aflicción. Por ello le dio el nombre de Efraín a su hijo para declarar que Dios bendice aun en medio de la aflicción. Cada vez que José veía a Efraín era un testimonio vivo de que Dios estaba con él.

Recuerda las palabras de Jesús: “En el mundo tendrán aflicción; pero confiad, yo he vencido el mundo” (Juan 16:33). ¡Ese es el mensaje de la Biblia que nos da fortaleza, nos da esperanzas! ¡Seremos bendecidos en medio de la aflicción!

Concepto importante

Para José la tierra de Egipto no le traía buenas memorias. Pero él sabía que Dios podía transformar todo esto en bendición. Puede ser que pases por aflicción en tu vida, en tu matrimonio o en tu familia, recuerda que Dios te bendecirá en medio de esas aflicciones, pero tú tienes que tomar una decisión consciente de declarar bendición sobre tu familia aun en medio de los problemas.

Motivo de oración

Jesús te doy gracias por los problemas y las aflicciones por las cuales estoy pasando. Confieso que no me gustan, pero sé que tú usaras esta situación para traer bendición a mi vida. Gracias por bendecirme en medio de mis problemas.

Por Arnold Enns
Colaborador de ENCUENTRO

 

Vea unos programas de Televisión 180 GRADOS:

Papa se fue: https://vimeo.com/201750309

Abandonada en un basurero: https://vimeo.com/202772593

Un Amor entrañable

Después de Dios, es la madre quien tiene el mayor potencial de amar, ya que muchas veces tiene que sacrificarse a sí misma por el bienestar de su familia.

Es ella quien pasa la mayor parte del tiempo con sus hijos, quien se desvela cuando están enfermos, quien se abstiene de un plato de comida, quien deja sus sueños a medias y sus planes realizados por ver el de ellos cumplidos. Esa mujer, la madre….

El corazón de una madre es inigualable. Dando lo mejor de sí hasta lo último, aunque la situación no sea la más favorable y más aún en tiempos difíciles. Ese es el amor de una madre…

¿Cómo te sentirías si alguien, que no es la madre de tu hijo, lo reclama y te lo quiere quitar? ¿Qué pensarías? O mejor dicho, ¿cómo reaccionarías?

Imposible de pensar o concebir, sin embargo leemos que en la Escritura hubo un caso de esa naturaleza; y aún más, esta madre tuvo que escoger entre ver a su hijo con vida o conformarse con sólo la mitad de él.

Ya te imaginarás a qué historia me refiero: en el libro de 1ª Reyes 3:16-27 nos relata que en aquel tiempo vinieron al rey dos mujeres, quienes se presentaron delante de él reclamando ser la madre de ese pequeño; Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ‘¡Ah, señor mío! Dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis’. Mas la otra dijo: ‘Ni a mí ni a ti; partidlo’.”

¿Qué harías, si ocuparas el lugar de esa madre en esa situación?

“Entonces el rey respondió y dijo: ‘Dad a aquélla el hijo vivo, y no lo matéis; ella es su madre’.”

Lo más probable es que harías lo mismo que hizo esta madre, aceptarías sufrir porque ya no lo tendrías contigo, pero preferirías saber que está con vida.

Quizás, no tengamos que pasar por una situación tan difícil como esa, Dios quiera que no, pero si tuvieras que pasar por algún tiempo de angustia, recuerda que: “Muchas son las angustias del justo, pero el Señor lo librará de todas ellas” Salmos 34:19.

En este día quiero enviar un afecto de cariño muy especial, a todas aquellas mujeres que han sabido llevar en alto ese nombre de MAMÁ.  Que al salir de los labios de nuestros hijos, pueda ser oído como algo dulce a nuestro paladar.

Para finalizar, quiero compartir este versículo: “Muchas mujeres hicieron el bien; mas tú sobrepasas a todas”. Proverbios 31:29

¡Felicidades a todas las madres en su día!

Marina Pinto.

Escuchen algunos programas de radio:

http://www.encuentro.ca/media/Encuentro%20Familiar/EF031%20-%20Sonaba%20con%20ser%20madre.mp3

http://www.encuentro.ca/media/Encuentro%20Familiar/EF026%20-%20Mi%20inspiracion.mp3

El helecho y el bambú

En tu vida, a menudo no han sucedido cosas en las que pensabas: “¿Por qué está sucediendo eso ahora y por qué yo?”

A menudo nos enfrentamos a desafíos que no creemos que podamos enfrentar. Pero cuando terminan, nos sentimos un poco más fuertes y ganamos confianza y fortaleza.

Al igual que las plantas, construimos nuestras raíces y nos fortalecemos para un crecimiento más fuerte y mejor.

Para esto hay una historia muy bonita que me gustaría contarte. El helecho y bambú es un cuento que nos enseña que no debemos rendirnos, que debemos perseverar si queremos cumplir nuestros objetivos.

El helecho y el bambú

Un día decidí darme por vencido…renuncié a mi trabajo, a mi relación, a mi vida. Fui al bosque para hablar con un anciano que decían era muy sabio.

—¿Podría darme una buena razón para no darme por vencido? -le pregunté.

—Mira a tu alrededor -me respondió-, ¿ves el helecho y el bambú?

—Sí -respondí, mirando el tallo del bambú, alto, fuerte y robusto, junto a los helechos que se extendían a sus pies.

—Cuando sembré las semillas del helecho y el bambú, las cuidé muy bien. El helecho creció rápidamente. Su verde brillante cubría el suelo. Pero nada salió de la semilla de bambú. Sin embargo, no renuncié al bambú.
En el segundo año, el helecho creció más brillante y abundante. Y, nuevamente, nada creció de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.
En el tercer año, aún nada brotó de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.
En el cuarto año, siguió sin salir nada de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.
En el quinto año, un pequeño brote de bambú se asomó en la tierra. En comparación con el frondoso helecho, era aparentemente muy pequeño e insignificante.
El sexto año, el bambú creció más de 20 metros de altura. Se había pasado cinco años echando raíces que lo sostuvieran. Aquellas raíces lo hicieron fuerte y le dieron lo que necesitaba para sobrevivir.

Asentí con asombro.

—¿Sabías que todo este tiempo que has estado luchando, sin que aparentemente pasara nada, realmente has estado echando raíces? -le dijo el anciano y continuó-. No te compares con otros. El bambú tiene un propósito diferente al del helecho; sin embargo, ambos son necesarios y hacen del bosque un lugar hermoso… Tu tiempo llegará y ¡crecerás muy alto!

—¿Cómo de alto? —quise saber.

—¿Y cómo de alto será el bambú? —me interrogó como respuesta, continuando con su habitual práctica.

—¿Tan alto como pueda…? —indagué.

—Nunca te arrepientas de un día en tu vida. Los buenos días te dan felicidad. Los malos días te dan experiencia. Ambos son esenciales para la vida. Si no consigues lo que anhelas, no desesperes. Quizá sólo estés echando raíces…

Anónimo

Como lograr una vida feliz y con propósito

Si Ud. hiciera una encuesta de opinión entre sus amigos y conocidos, preguntándoles: “¿qué hace falta para ser feliz?”, ¿qué cree que le responderían?. Es muy probable que la gran mayoría nos diría, para ser feliz es necesario:

  • Acumular dinero • Llegar a ser famoso • Tener buenos amigos
  • Muchas diversiones • Llegar a tener poder • Viajar por el mundo

Todo esto suena muy atractivo, y hay millones que corren desesperados detrás de estas cosas. Sin embargo, debemos preguntarnos: ¿Cuántas personas han llegado a tener todo esto y no han sido felices . . . ? Piense en Elvis Presley. Su increíble talento musical le convirtió en uno de los ídolos mundiales más famosos en las décadas del sesenta y setenta. Fue estrella en decenas de películas, tenía admiradores que lo seguían delirando donde quiera que fuese. Sus discos se vendieron por millones.. Llegó a acumular tanto dinero que se daba el gusto de viajar en un avión mas grande y lujoso que el del presidente de su nación. ¡Y todo pagado de su propio bolsillo! No le faltaron placeres, ni mujeres. Parecía que en el juego de la vida había recibido todos los ases. No obstante, ¿porqué terminó en el suicidio, cuando tenía todo lo que la mayoría considera indispensable para ser feliz?

Es que Elvis Presley, al igual que millones de individuos, cometió el error de no comprender que la auténtica felicidad comienza con Dios: ¿Porqué? Porque solo Dios puede ofrecernos:

  • Amor genuino: Alguien que nunca nos dará las espaldas.
  • Seguridad: Alguien que se preocupe por lo que nos pasa.
  • Paz: Alguien que se interese por mis problemas.
  • Propósito: Una causa por la cual vivir.
  • Un destino eterno: Alguien que nos guiará mas allá de la muerte.

Si Dios nos ofrece todo esto, entonces, ¿porqué es que no estamos gozando de una vida de abundancia, tal como Jesucristo prometió? La razón es que cada uno de nosotros estamos separados de Dios por un abismo infinitamente ancho, llamado pecado. La Biblia dice: “Por cuanto todos pecaron están separados de la vida de Dios.” Pecado es toda acción que viola los mandamientos de Dios, ya sea en imaginación, en palabra o en hecho. Todo lo que hemos hecho mal y todo lo bueno que no hemos hecho. Pecado es no alcanzar la meta para la cual fuimos creados y este es un mal universal que nos afecta a cada uno, sea rico, pobre, educado o ignorante. Y la consecuencia es que nos separa de la vida de abundancia que Dios nos quiere dar, en el tiempo y la eternidad. Si Dios quiere que tengamos vida en abundancia, y el pecado nos separa de El, ¿cómo podemos hacer entonces para reconciliarnos con Dios?

Es interesante que cada individuo tiene una respuesta para este dilema. Sobre el abismo infinito de la santidad y la justicia de Dios, distintas personas tratan de construir diferentes puentes. Algunos de los más conocidos son:

  • La religión: Si a partir de ahora comienzo a portarme bien y hacer cosas buenas, y acumulo el suficiente número de méritos, tal vez el día que comparezca ante Dios, El me otorga el perdón.
  • La moral: Muchos dicen, yo no le hago mal a nadie. Soy buen ciudadano, pago mis impuestos, respeto la ley, ayudo en lo que puedo.

El único problema, es que los que así piensan no entienden lo que afirma la Biblia. Y es que el día que tengamos que comparecer frente Dios no seremos juzgados de acuerdo con los patrones humanos, sino de acuerdo con la persona de Cristo. Jesucristo fue Dios hecho hombre. El nunca cometió un solo pecado. Fue el único que cumplió los diez mandamientos cabalmente, y que vivió en perfecto amor hacia Dios y los hombres. Y si El será el patrón de medida en la balanza de Dios, bien cabe preguntarnos: Si el destino eterno de mi alma, depende que pueda igualar la vida absolutamente perfecta de Jesucristo, entonces, ¿hay alguien que pueda salvarse? Si a pesar de todos mis esfuerzos y buenas obras, Dios me exige la perfección de su hijo, ¿qué esperanza hay para mi? ¡Absolutamente ninguna, si Ud. usa estos puentes!
Entonces, ¿cómo puedo hacer para reconciliarme con Dios si todo lo que yo haga no sirve de nada? La respuesta es el EVANGELIO. Esta palabra significa: Buenas Noticias. Las buenas noticias son, de que aquello que es imposible para nosotros, Dios lo hizo por amor a cada miembro de la raza humana. Y sobre el abismo infinito que nos separaba de Dios él tendió el único puente efectivo: la muerte de su Hijo ocupando nuestro lugar. Cristo como humano pudo morir en representación de los hombres; pero al mismo tiempo como era Dios, su muerte pudo satisfacer las demandas infinitas de la justicia de Dios que nosotros habíamos violado. Por eso, la Biblia afirma: “Cristo murió, el justo por los injustos para reconciliarnos con Dios.” Su muerte, canceló todas nuestra deudas pasadas, presentes y futuras.

Si Cristo murió por todos, y su muerte pagó todas las deudas que cada uno habíamos contraído con Dios, entonces, ¿todos somos salvos automáticamente? De ninguna manera, ya que el regalo que Dios nos ofrece debe ser aceptado individualmente. Por ejemplo: Si un amigo suyo ha contraído una deuda de cien mil millones de dólares, y Ud. le ofrece el dinero para que la cancele y quede libre; pero él rechaza la ayuda… ¿qué puede hacer Ud? ¡Llevarse el dinero de regreso! Pero si ese amigo acepta la oferta que Ud. le hace, y recibe su pago y cancela la deuda, entonces queda libre. De la misma manera ocurre con la oferta que Cristo nos hace: Cada uno debe aceptarla personalmente.

¿Cómo recibimos el perdón de Dios? ¿Cómo podemos ser reconciliados con El y comenzar una nueva vida? La Biblia enseña que dos condiciones son requeridas:

  1. Arrepentimiento: Esto significa reconocer nuestra necesidad. Aceptar que estamos separados de Dios por nuestro pecado, y que esto nos priva de su vida de abundancia. Y siendo que no puedo hacer nada por mí mismo para cancelar la deuda, me vuelvo a él pidiendo su perdón.
  2. Creer: Jesucristo siempre estableció como condición para ser salvos que creyésemos en El. Jesús afirmó:
  • “El que CREE en el Hijo de Dios tiene vida eterna, pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida sino que la ira de Dios permanece sobre él.” (Esto lo puede leer en el Evangelio de Juan, capítulo 3, verso 36)
  • “De cierto les digo: El que oye mi palabra, y CREE al que me envió tiene vida eterna (tiempo presente), y no vendrá a condenación mas ha pasado de muerte a vida.” (Juan 5:24)
  • “A todos los que le reciben, a los que CREEN en su nombre les da el derecho de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1:12)

La promesa de Jesucristo es tan simple y tan completa, cualquier individuo puede reclamarla para sí mismo. No importa quien sea, ni como haya vivido. Cuan graves puedan ser sus faltas, ni cuanto se haya alejado de Dios. Hoy mismo puede recibir vida eterna, si está dispuesto a creer en Cristo y su promesa. Si este es su deseo, porqué no hacer una plegaria a Dios. Hágalo de corazón y con sus propias palabras. Si nunca lo ha hecho el siguiente modelo le puede ayudar:

Señor Jesucristo, reconozco mi necesidad. Sé que soy pecador y he quebrado todos tus mandamientos. Sé que no puedo hacer nada por mí mismo para ser salvo. Pero yo te doy gracias que me amas tanto que moriste por mí. Te ruego que limpies mi pecado y mi culpa. Que me recibas como tu hijo. Creo que tu eres mi Salvador personal, y te invito a que entres en mi vida, en este día y por siempre jamás. Y que de acuerdo a tu promesa me des una vida feliz, abundante y con propósito.Lo pido en tu nombre. Amén.

ESCRITO POR DR. JORGE SÁNCHEZ
Colaborador de ENCUENTRO