El incontrolable mundo de la pornografia

¿Porque se llama nuestra era, la era de la comunicación cuando en realidad estamos más des-comunicados que nunca? ¿No deberíamos de llamarle el auge de los medios masivos de comunicación?

Es cierto ahora es más fácil comunicarnos de un extremo al otro del planeta. Sin embargo eso no nos ha facilitado que nos comuniquemos realmente en la familia. Por lo contrario hemos realizado estos medios de comunicación para corrompernos.

Naturalmente, hay también muchas cosas buenas, hay muchas cosas que nos ayuda a desarrollar, hay mucha información – pero muchos han utilizado estos medios para corromperse.

Vivimos en tiempos en los que mucha tecnología está siendo mal usada: está trayendo ceguera y miseria espiritual, particularmente a nuestros jóvenes.

Una de las crisis que enfrentamos en la era de las comunicaciones es el sexo virtual, la infidelidad virtual. Ahora tenemos acceso a personas de otra tierra, de otros contextos y eso nos permite a intercambiar fotografías de desnudo por ejemplo como muchos de los jóvenes lo llaman el  “sexting”,  donde se transmite fotos de desnudos.

Esto también ha llevado a nuestra generación a un incontrolable mundo de la pornografía. No es que la pornografía sea nueva, por supuesto que no, pero ahora tenemos acceso fácil a través de estos medios de comunicación y muchas personas están atrapados en esta maldición controlada por los demonios. Gente paga millones de dólares para producir pornografía.

¿Mi pregunta para usted es: que control tiene usted de lo que está viendo sus hijos en la computadora o en sus teléfonos? Usted es responsable de la salud emocional y espiritual de sus hijos. No solamente le entregues el teléfono sin ninguna condición. Controle lo que sus hijos están viendo y controle lo que usted también está viendo.

También como pastores y líderes del pueblo de Dios, nos vemos obligados a actualizarnos con las nuevas tecnologías y a no tener miedo de tocar estos temas desde nuestros pulpitos.

Les dejo con las palabras del apóstol Pablo a los Filipenses:

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”

Y recuerden que Dios está para ayudarles y darles las armas para vivir una vida que Le glorifique (Efesios 6: 10-18)

Si deseen pueden escuchar estos programas

Prog 742: http://www.encuentro.ca/images/File/742enc_-_Infidelidad_Virtual.mp3

Prog. 1090 http://www.encuentro.ca/_classes/apps/audioPlayerlite.cfm?mode=popup&myid=3

La Paz Perfecta

Una reflexion tomada del Internet

Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Se presentaron muchos pintores, algunos de fama reconocida, con telas que representaban hermosas escenas.

El Rey, durante varios días, observó y admiró cada obra, pero solamente hubo dos que, realmente, le gustaron; y tuvo que elegir una de ellas.

La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban las apacibles montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas.

Todos los que miraron esta pintura pensaron que, sin ninguna duda, reflejaba la paz perfecta. Todos apostaron que sería la elegida.

La segunda pintura también tenia montañas. Pero estas eran escabrosas, descubiertas, sin vegetación. Había un cielo furioso del que caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. A la izquierda, se distinguía claramente un árbol partido por un rayo.

Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua.

Toda esta escena no mostraba, para nada, lo que entendemos por “paz perfecta”. Más bien, todo lo contrario.

El Rey, un tanto sorprendido por el cuadro, se detuvo a observar lo con más cuidado; y vio, tras la cascada, un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido y dentro de él, sentado plácidamente, un pajarito.

¿Cuál de las dos habrá sido la pintura ganadora?

El Rey eligió la segunda. ¿Sabés por qué?

“Porque -explicó, luego, el Rey:

“Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro, sin dolor. Paz significa que,

a pesar de estar en medio de todas estas cosas, permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón…”

Este es el verdadero significado de la paz.

 

 

Es mi deseo que, a pesar de las circunstancias adversas de la vida, siempre encuentres paz en tu corazón. “Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo”. Juan 14:27-28

 

Dios no nos da lo que queremos, pero sí lo que es mejor para nosotros

En varias ocasiones he escuchado a muchas personas decir que están decepcionados con Dios porque no les ha contestado sus oraciones, por ese motivo no quieren saber nada de Él y algunas de ellas hasta creen que con darle la espalda lo están castigando.

Yo no sé si a ustedes alguna vez alguien les ha hecho algo que no les ha gustado. ¿De qué manera actuamos con las personas que nos rodean cuando nos han hecho algo que no nos gustó?

¿No es cierto que creemos que con no hablarles o con ignorarlos y hasta, algunas veces, les hemos mirado a los ojos como que si quisiéramos que la tierra se los tragara?

Yo no sé si a ustedes les ha sucedido eso, pero, siendo honesta, a mí sí.

Recuerdo que cuando era niña y nos enojábamos con alguien, cuando esa persona quería venir más tarde a reconciliarse con nosotros, si todavía estaba ese enojo nos tapábamos los oídos con nuestros dedos y mientras la persona trataba de hablarnos decíamos: “no oigo nada soy de palo tengo orejas de pescado” y si era posible también cerrábamos los ojos para no tener contacto visual hasta que esa persona se retiraba entonces parábamos la repetición. Esto nos indica que al no estar dispuestos a escuchar, todavía hay en nosotros mucho enojo y rencor.

Así es como actuamos muchas veces con Dios.

Se cuenta la historia de una joven que a la edad de 15 años se fue de su casa y salió embarazada a los 17;  luego dos años más tarde ella entregó su vida a Cristo. Ella pensó:  “Ahora  con Cristo todo me irá bien”, sin embargo la tragedia tocó a su puerta, su pequeño niño desarrollo Leucemia. Sus amistades le decían: “solamente ten Fe”. La joven oraba insistentemente, pero su niño no se sanó, sino que murió.

Ella muy desilusionada dijo “Ya no quiero saber nada más de Dios, mis oraciones no fueron suficientes para que Dios salvara la vida de mi hijo”. El dolor hizo que la joven pensara que de esa forma castigaría a Dios.

Aquí en nuestra oficina recientemente he estado orando con una de nuestras oyentes por su hija y el bebe que está esperando en Julio, los médicos le han dicho que  la vida de los dos corren  peligro si su hijo nace. Esta mujer me llamó y me pidió que oremos para que suceda un milagro.

Aunque yo he tratado de darle palabras de ánimo tampoco quiero prometerle algo que no ocurrirá para que luego ella diga que le mentí y sufra una decepción.

Sí es cierto que un milagro puede suceder porque Dios es Soberano.

Yo le he pedido sabiduría al Señor para que ponga las palabras correctas en mí para esta oyente, igual le he dicho que tenga Fe; como leemos en Hebreos 11 versículo 1

La fe es la que nos sostiene en los momentos difíciles; mientras esperamos por lo que estamos pidiendo y aunque la fe no es un hechizo mágico que ponemos en Dios para conseguir lo que queremos, sino que la Fe es confiar en que Dios nos ama y nos ayudará a superar lo peor que la vida nos puede arrojar.

Cuando nuestra fe es sacudida porque Dios no nos da lo que pedimos, debemos recordarnos que no existe para nuestro placer, nosotros existimos para Él. Él prometió hacer lo que es mejor, pero no siempre será lo que queremos.

He aprendido que cuando las personas están pasando por situaciones difíciles lo mejor que podemos hacer es mostrarles  amor, y apoyo ya que eso les ayuda a mantener viva su fe.

He aprendido que en cada situación difícil el Señor nos enseña y nos prepara para algo, está en nosotros tomarlo o dejarlo.

Muchas veces tratamos a Dios como si fuese nuestro sirviente, que cuando le pedimos algo queremos que nos lo de rápido, y no lo vemos como ese Padre amoroso que Él nos da lo que nos conviene y no lo que queremos.

¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? Lucas 11:11

Marina Pinto.
Junio 2017

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Suelta tu camello

“Eres un tonto, un vago, un bueno para nada.” Palabras que marcan la vida de niños y niñas que crecen con padres cuya ignorancia, debido a sus propias ataduras, no permite que sus hijos o hijas crezcan sanos emocionalmente.

He sido pastor de gente muy capaz y talentosa, que vivía atada a sogas invisibles y consecuentemente oprimida por el temor y la derrota.

Recuerdo un caso específico. Hace treinta años atrás conocí a un joven con un potencial increíble, pero él no lo creía, me llevó varios años convencerlo y demostrarle que las “ataduras” de su mente y corazón podían ser liberadas. Cristo dijo: y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Juan 8:32

Hace unas semanas atrás me reuní con este muchacho, que ahora ya es un adulto:

–No sé porque las personas no pueden ver el potencial y los talentos que tienen- me dijo.

–Sencillo-le respondí- no los han desatado.

– ¿Cómo es eso?- me preguntó.

–Déjame contarte una historia que leí en algún lugar- le dije.

Él se acomodó y me escuchó atentamente…

“Se cuenta que en el lejano oriente una caravana de Beduinos, se disponían a pasar la noche y el Jefe Beduino le dijo a su ayudante:

–Por favor dale agua a los camellos y amárralos para que descansen.

–Entendido -dijo el joven ayudante con entusiasmo.

Unos minutos más tarde regresó el jovenzuelo a su patrón:

–Tengo un problema, son 18 camellos y sólo tengo 17 cuerdas para amarrarlos.

–Eso no es ningún problema -le dijo el jefe. –Amarra los primeros 17, luego te acercas al último y simulas amarrarlo a él también.

El joven fue a hacer lo que le había dicho su jefe, con un gran interrogante en su mente. Al terminar, se percató que el último camello se había quedado tranquilo junto a sus compañeros.

Al amanecer el joven vio con alivio que el camello permanecía allí donde lo había dejado. Entonces liberó a los otros 17 camellos y comenzaron a andar.

¡Sorpresa!, el último camello no se movió. El joven corrió hacia su jefe diciendo:

–Espere, espere, hay un camello que no nos sigue.

– ¿Es el mismo camello al que simulaste amarrar anoche? -contestó el jefe con una media sonrisa en los labios.

–Sí. ¿Cómo lo sabe?

–Seguro que esta mañana se te olvidó soltarlo.

– ¡Pero no tiene amarras!

–Lo sé -contestó pacientemente el jefe- pero el camello todavía piensa que está amarrado. Corre, simula soltarlo y verás que se pondrá en camino.

Y efectivamente así sucedió.

–Es cierto, pero nosotros somos más inteligentes que los camellos-  me reprochó mi amigo. Fue entonces y sólo entonces cuando le hice recordar a este joven dos cosas:

Primero: cuando decidiste hacer de Cristo el Señor de tu vida. Tus pecados fueron perdonados(Juan 8:3-11) Ahí comenzó tu nueva vida.

Segundo: el siguiente paso fue someterte al discipulado. En otras palabras, el conocimiento Bíblico, te lleva a romper con hábitos que te ataban como falta de perdón, odio, racismo, supersticiones, las cuales acarrean ignorancia espiritual y heridas emocionales.  Es muy importante entender que la libertad de la salvación conlleva a un proceso que romperá tus cadenas o ataduras.

El Apóstol Pablo tuvo varios discípulos, Timoteo fue uno de ellos y esta es la recomendación que este amado mentor le hiciera en una ocasión: Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.” 2 Timoteo 2:2

Cuando entregué mi vida a Cristo, además de perdonar mis pecados como lo dice Su Palabra en Romanos 10:9,  Jesús rompió muchas cuerdas del pasado que me ataban. Sabía que Él me amaba, pero mi mentor me ayudó a “soltar” las otras ataduras que amarraban las alas de mis talentos y capacidades, que no permitían que mi potencial llegara al máximo. Como seguidor de Cristo maduro, es mi responsabilidad utilizar bien lo que he aprendido en mi de fe para “desatar” a otros. Tener conocimiento de la Palabra de Dios es la clave para empoderar y liberar a aquellos que Dios ha puesto en nuestro camino para que nosotros los formemos a través del Discipulado. . Por eso seguimos el pensamiento Paulino que nos recuerda: Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse 2 Timoteo 2:15

Muy importante entender estas dos verdades. Reconocer a Cristo como  nuestro Salvador y luego la necesidad de ser formado por un mentor. Ser parte de una  congregación con una doctrina sana y sólida.

¿Sientes que estás amarrado o amarrada?  ¿Que tienes mucho para dar pero tu autoestima te dice que no vales nada?

Observa atentamente quién eres en Cristo:

Uno: He sido comprado/a por un precio muy alto. Ustedes saben que no fueron redimidos (rescatados) de su vana manera de vivir heredada de sus padres con cosas perecederas como oro o plata,  sino con sangre preciosa, como la de un cordero sin tacha y sin mancha: la sangre de Cristo.” I Pedro 1:18,19

Dos: Soy Libre: “…Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Juan 8:32

Tres: Humildad. Reconocer que es debido a Su gracia que soy lo que soy y no por mis talentos. Palabra fiel y digna de ser aceptada por todos: Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, entre los cuales yo soy el primero.” 1 Timoteo 1:15

Espero que tu camello empiece a caminar a partir de hoy.

Ernesto Pinto

Textos para la reflexión:

  • Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud”. Gálatas 5:1
  • Que no haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes; que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizás tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido”. 2 Corintios 12: 20-21
  • Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como también Dios os perdonó en Cristo”. Efesios 4: 31-32
  • El corazón alegre hermosea el rostro; mas por el dolor del corazón se abate el espíritu”. Proverbios 15: 13

Por favor lléveme en oración….

Por Ernesto Pinto

Un predicador amigo estaba enseñando sobre la oración cuando comenzó su predica con el siguiente comentario: Hay personas que me piden: “Pastor, lléveme en oración” sin embargo ellos no oran. ¿Se pensarán que soy taxi o un burro para tener que cargarlas?Ahora si usted me dice: “Pastor, ¿quiere acompañarme en oración? Esta es mi petición específica.” Entonces sí, oraré CON usted y no POR usted.”

Me pareció muy graciosa la situación, por eso creo pertinente compartir estas citas de la Biblia que nos darán la clave para una oración comunitaria efectiva:

1) Jesús recomienda buscar compañeros/as de oración: Otra vez os digo, que, si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.” Mateo 18:19

2) Santiago (Jacobo), el hermano de Jesús, nos pide confiar la oración en los líderes de la congregación: ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.” Santiago 5:14

3) Cuando leemos la oración modelo de Jesús nos habla de orar al Padre de una comunidad. Preste atención que no dice: “Dios mío” o “Padre mío,” sino “Padre NUESTRO”…

La cortina que se rompió:

Otro mito sobre la oración, es que Dios solamente escucha o escucha más a “algunos ungidos” por eso si le pido que “me lleve” en oración a ciertos líderes, mi petición será contestada. Olvídese de eso, usted y yo tenemos entrada directa al Padre. No por nuestros méritos, sino por lo que Jesús hizo al morir en la cruz como el sacrificio perfecto.

Observe el siguiente texto en su Biblia: “Entonces Jesús, clamando otra vez a gran voz, exhaló el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo, y la tierra tembló y las rocas se partieron.” Mateo 27:50,51

La importancia del pasaje es que antes de la muerte de Cristo, los judíos utilizaban al sumo sacerdote para presentarse ante Jehová por sus pecados. Como se relata en Hebreos 9:6-28, gracias a la muerte expiatoria de Cristo, la cortina se rompió y ya no tenemos que ir al Padre a través de otros. Hoy gozamos del privilegio de ir directamente,  porque tenemos la entrada directa al Padre en el Nombre de Jesús. 

Pide, pide, pide:

Usted se preguntará: “pero si el Señor conoce mis necesidades antes de que se lo pida, según lo que dice la Biblia en Mateo 6:8, ¿por qué entonces no me ayuda de todos modos, sin tener la necesidad de orar”?

Buen punto, pero debo aclararle que la oración no sólo es para pedir o conseguir algo. La oración es adoración, es súplica, es humillación, es meditación, es petición y es acción de gracias delante de Dios. La oración es por su propio bien, lo conecta con Dios, le trae paz, aumenta su fe, le da esperanza.

Orar siempre:

Cristo planteó la oración como una necesidad, algo así como respirar. Orar siempre sin decaer o desmayar. En Lucas 18:1-8 leemos: “También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar.”

Entonces no nos desanimemos y oremos. Oremos, en todo tiempo y no sólo cuando haya aflicciones.

Designa un lugar para orar:

¿Tiene usted un lugar específico para orar y meditar? Es importante esta recomendación de Cristo: “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.” Mateo 6:6.

Haga tiempo para estar con Dios, y vera que la calidad de vida mejorará, tendremos un mejor estado de ánimo, la capacidad de amar aumentara, ect.

Tantos beneficios de orar siempre y no desmayar.

Cuando esté a punto de decir: Por favor lléveme en oración.. recuerde, No lo llevare en oración pero le acompañare con mis oraciones.

Ernesto Pinto

 

 

 

 

 

 

 

Descansar en el Señor

Descansar, es una palabra fácil de pronunciar y de acción difícil. Vivimos constantemente peleando contra los molinos de ruido, excusas y quejas de nuestra sociedad embriagada del corre, corre.

Tome este texto y medítalo: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.” Salmos 46:10

“Dos hombres se dedicaron un día entero a cortar leña. Uno de ellos trabajó sin detenerse a descansar, y juntó una pila de leños bastante grande.
El otro lo hizo durante lapsos de 50 minutos en los que descansó. Al cabo tenía una pila de leños mucho mayor.
¿Cómo pudiste cortar tanta leña?  – le preguntó el hombre que trabajó sin descansar.
Esta fue la respuesta: Mientras descansaba, afilaba el hacha”.  (Thomas Welch)

Una de nuestras responsabilidades más difíciles es descansar en el Señor. La tendencia natural es hacer algo para continuar con nuestra agenda, pero un tercer requisito de éste salmo prohíbe actuar antes de que Dios lo indique.

Descansar puede sonar fácil, pero eso exige una valentía sobrenatural ya que, por nuestra debilidad humana, nos impacientamos. La preocupación nos aleja del gozo y la confianza en el Señor; por consiguiente, los tres requisitos están interrelacionados. Debemos disfrutar del tiempo que pasamos con Dios para confiar en Él y consagrarnos a Su voluntad; esta confianza es absolutamente esencial para descansar en Su mano; y debemos estar dispuestos a descansar para deleitarnos realmente en Él.

Esperar con paciencia que el Señor actúe, es una de las pruebas más grandes de nuestra madurez espiritual. Cuanto más fuerte es nuestro deseo, más corta es nuestra paciencia. A veces queremos dictarle a Dios una agenda, pero experimentar el descanso está en Su agenda. Sólo Él entiende todas las circunstancias y sabe el preciso momento en que la respuesta a nuestra oración dará el máximo beneficio. Siempre que nos adelantamos a Su divino itinerario nos arriesgamos a cosechar desengaños, sufrimientos y pérdidas.

Antes de que usted se levante de la cama cada día, diga una oración como ésta: Padre Celestial, te doy gracias por responder a los deseos de mi corazón. Hoy voy a deleitarme en Ti, consagrarlo todo a Ti, y descansar en la comprensión de que todo está bajo Tu control. Y yo esperaré Tu tiempo perfecto.

Salmo 37: 7-8 “Guarda silencio ante Jehová y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace lo malo. Deja la ira y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo”

Ernesto Pinto

Compartimos algunos programas:

Programa de TV 180 GRADOS: La música nació en el cielo:  https://vimeo.com/202776247

Programa de Marina Pinto:  La bendición de ser abuela: http://encuentro.ca/images/file/EF016%20-%20La%20bendicion%20de%20ser%20abuela.mp3

Programa ENCUENTRO: Dios ha sido bueno: http://encuentro.ca/images/file/1168enc%20-%20Dios%20ha%20sido%20bueno.mp3

 

Amor Abnegado, Amor de Madre

Por Marina Pinto

Cuando era una niña observaba como mi madre se preocupaba por el bienestar nuestro (sus hijos).

Se sacrificó entregando su vida y su tiempo completamente a nosotros.

Algunas veces le noté preocupada y no era para menos ya que, criando a siete hijos era una responsabilidad grande y algunas veces tuvo que ser rígida y aunque yo no lo entendía entonces, pero sé que era por nuestro bien.

Ahora que soy madre de dos hermosos hijos puedo comprender que el amor de una madre es un amor sin límites, sacrificado, y es un amor que no se compara con nada.

Dios nos ha dado un amor especial para nuestros hijos y es un privilegio y bendición grande que nos ha dado de traer al mundo a ese ser tan especial en nuestras vidas que viene a cambiar nuestro mundo por completo.

Enseguida compartiré algunos ejemplos de  algunas madres que atravesaron momentos difíciles con sus hijos, a ellas yo les llamo madres heroicas.

Como nos dice la escritura que el amor es sufrido en el libro de 1ª  de Corintios 13:4  nos dice “El amor es sufrido, es benigno” ese es el amor de madre ya que cuando nuestros hijos están enfermos o si tienen dificultades, hacemos todo lo que está a nuestro alcance por el bienestar de ellos, no importa las millas que tengamos que recorrer, todo lo hacemos por amor a ellos.

Aquí algunos ejemplos:

La madre de Moisés que por protegerlo y evitar su muerte, le preparó una canasta y lo dejo escondido en el río;   “Pero, no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río.” Éxodo 2:3

Ana, la madre de Samuel al tener que dejarlo en el templo, le hacia una tunica. “Y la hacia su madre una tunica pequeña y se la traga cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado”. 1 Samuel 2:19  Ella se aseguro de que tuviera lo necesario.

La mujer Sunamita es otro ejemplo que al leerlo siento admiración al ver como esta madre hizo hasta lo último por salvar la vida de su hijo “ Y habiéndole él tomado y traído a su madre, estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y murió.”  2 de Reyes 4:20

María, la madre de nuestro Señor Jesucristo sufre al presenciar su muerte en la cruz del calvario pagando una culpa que no merecía “Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.” San Juan 19:25 Puedo imaginarme la agonía de esta madre al ver a su hijo sufriendo y no poder hacer nada por él.

Hay muchos ejemplos más pero estos son solo algunos de ellos.

El amor por nuestros hijos nos lleva aun a sacrificar hasta nuestras vidas por salvar la de ellos.

El amor materno es un amor sacrificado pero al ver a nuestros hijos crecer y formarse en la vida y que aman y sirven al Señor, es la bendición más grande de toda madre.

No importa cuán grande sea el sacrificio, pero mis hijos siempre serán mi mayor tesoro.

 

“La mejor madre del mundo” es un programa de radio mas escuchado y querido