Descansar en el Señor

Descansar, es una palabra fácil de pronunciar y de acción difícil. Vivimos constantemente peleando contra los molinos de ruido, excusas y quejas de nuestra sociedad embriagada del corre, corre.

Tome este texto y medítalo: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.” Salmos 46:10

“Dos hombres se dedicaron un día entero a cortar leña. Uno de ellos trabajó sin detenerse a descansar, y juntó una pila de leños bastante grande.
El otro lo hizo durante lapsos de 50 minutos en los que descansó. Al cabo tenía una pila de leños mucho mayor.
¿Cómo pudiste cortar tanta leña?  – le preguntó el hombre que trabajó sin descansar.
Esta fue la respuesta: Mientras descansaba, afilaba el hacha”.  (Thomas Welch)

Una de nuestras responsabilidades más difíciles es descansar en el Señor. La tendencia natural es hacer algo para continuar con nuestra agenda, pero un tercer requisito de éste salmo prohíbe actuar antes de que Dios lo indique.

Descansar puede sonar fácil, pero eso exige una valentía sobrenatural ya que, por nuestra debilidad humana, nos impacientamos. La preocupación nos aleja del gozo y la confianza en el Señor; por consiguiente, los tres requisitos están interrelacionados. Debemos disfrutar del tiempo que pasamos con Dios para confiar en Él y consagrarnos a Su voluntad; esta confianza es absolutamente esencial para descansar en Su mano; y debemos estar dispuestos a descansar para deleitarnos realmente en Él.

Esperar con paciencia que el Señor actúe, es una de las pruebas más grandes de nuestra madurez espiritual. Cuanto más fuerte es nuestro deseo, más corta es nuestra paciencia. A veces queremos dictarle a Dios una agenda, pero experimentar el descanso está en Su agenda. Sólo Él entiende todas las circunstancias y sabe el preciso momento en que la respuesta a nuestra oración dará el máximo beneficio. Siempre que nos adelantamos a Su divino itinerario nos arriesgamos a cosechar desengaños, sufrimientos y pérdidas.

Antes de que usted se levante de la cama cada día, diga una oración como ésta: Padre Celestial, te doy gracias por responder a los deseos de mi corazón. Hoy voy a deleitarme en Ti, consagrarlo todo a Ti, y descansar en la comprensión de que todo está bajo Tu control. Y yo esperaré Tu tiempo perfecto.

Salmo 37: 7-8 “Guarda silencio ante Jehová y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace lo malo. Deja la ira y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo”

Ernesto Pinto

Compartimos algunos programas:

Programa de TV 180 GRADOS: La música nació en el cielo:  https://vimeo.com/202776247

Programa de Marina Pinto:  La bendición de ser abuela: http://encuentro.ca/images/file/EF016%20-%20La%20bendicion%20de%20ser%20abuela.mp3

Programa ENCUENTRO: Dios ha sido bueno: http://encuentro.ca/images/file/1168enc%20-%20Dios%20ha%20sido%20bueno.mp3

 

Amor Abnegado, Amor de Madre

Por Marina Pinto

Cuando era una niña observaba como mi madre se preocupaba por el bienestar nuestro (sus hijos).

Se sacrificó entregando su vida y su tiempo completamente a nosotros.

Algunas veces le noté preocupada y no era para menos ya que, criando a siete hijos era una responsabilidad grande y algunas veces tuvo que ser rígida y aunque yo no lo entendía entonces, pero sé que era por nuestro bien.

Ahora que soy madre de dos hermosos hijos puedo comprender que el amor de una madre es un amor sin límites, sacrificado, y es un amor que no se compara con nada.

Dios nos ha dado un amor especial para nuestros hijos y es un privilegio y bendición grande que nos ha dado de traer al mundo a ese ser tan especial en nuestras vidas que viene a cambiar nuestro mundo por completo.

Enseguida compartiré algunos ejemplos de  algunas madres que atravesaron momentos difíciles con sus hijos, a ellas yo les llamo madres heroicas.

Como nos dice la escritura que el amor es sufrido en el libro de 1ª  de Corintios 13:4  nos dice “El amor es sufrido, es benigno” ese es el amor de madre ya que cuando nuestros hijos están enfermos o si tienen dificultades, hacemos todo lo que está a nuestro alcance por el bienestar de ellos, no importa las millas que tengamos que recorrer, todo lo hacemos por amor a ellos.

Aquí algunos ejemplos:

La madre de Moisés que por protegerlo y evitar su muerte, le preparó una canasta y lo dejo escondido en el río;   “Pero, no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río.” Éxodo 2:3

Ana, la madre de Samuel al tener que dejarlo en el templo, le hacia una tunica. “Y la hacia su madre una tunica pequeña y se la traga cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado”. 1 Samuel 2:19  Ella se aseguro de que tuviera lo necesario.

La mujer Sunamita es otro ejemplo que al leerlo siento admiración al ver como esta madre hizo hasta lo último por salvar la vida de su hijo “ Y habiéndole él tomado y traído a su madre, estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y murió.”  2 de Reyes 4:20

María, la madre de nuestro Señor Jesucristo sufre al presenciar su muerte en la cruz del calvario pagando una culpa que no merecía “Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.” San Juan 19:25 Puedo imaginarme la agonía de esta madre al ver a su hijo sufriendo y no poder hacer nada por él.

Hay muchos ejemplos más pero estos son solo algunos de ellos.

El amor por nuestros hijos nos lleva aun a sacrificar hasta nuestras vidas por salvar la de ellos.

El amor materno es un amor sacrificado pero al ver a nuestros hijos crecer y formarse en la vida y que aman y sirven al Señor, es la bendición más grande de toda madre.

No importa cuán grande sea el sacrificio, pero mis hijos siempre serán mi mayor tesoro.

 

“La mejor madre del mundo” es un programa de radio mas escuchado y querido

Madres Heroicas

¡Feliz día de las Madres! ¿En qué mes se celebra el día de las madres en su país? ¿Mayo, Septiembre…?

Desafortunadamente algunos sólo las recuerdan en estas ocasiones especiales, pero el resto del año las ignora haciéndole la “vida de cuadritos”. Es importante tener siempre presente que nuestras madres merecen ser honradas en todo tiempo.

Es cierto que las noticias nos muestran que hay madres desnaturalizadas, como es el caso  de la norteamericana Susan Smith; quien hizo subir a sus dos hijos pequeños al auto para luego dejarlos caer en un lago.

Pero si hacemos un balance justo y honesto, las madres tienen en su gran mayoría un corazón especial y un increíble instinto de protección. No solamente la corrupción es el cáncer en nuestra querida América Latina; pienso que una de las mayores crisis es nuestra falta de respeto a la mujer. Según las estadísticas uno de cada tres niños en el continente es hijo de lo que llamamos: “Madres SOLTERAS”, que deberíamos llamarles MADRES HEROICAS o MUJERES SACRIFICADAS. Mientras muchos “hombrecitos”, cerveza en mano se jactan de lo “macho” que son, porque tienen dos o tres mujeres y cinco hijos pero a ninguno les dan nada, la pobre madre tiene que “fajarse” en cualquier trabajo para mantener vivos a sus pequeños  y mandarlos a la escuela.

Ante el mal ejemplo y de tanta irresponsabilidad, ¿cómo esperamos que nuestros hijos hereden un mundo mejor?

Un verdadero hombre es aquel que honra y respeta a su madre, a su esposa y a sus hijos. Un hombre de verdad, es aquel que reconoce que necesita a Dios para tener la fuerza y valentía de guiar a su familia por el camino del bien.

Es cierto que no podemos cambiar al mundo, pero sí es posible cambiar “nuestro mundo”.

Un niño de seis años nunca entenderá por qué su papá se fue de casa. Uno de mis amigos me decía:Mi padre nos abandonó cuando yo era un niño, y ahora él viene con todas las explicaciones y las excusas del mundo…”

Las explicaciones no sanarán las heridas y frustraciones emocionales. Yo soy hijo de una madre esforzada, mi padre no salió en la foto; así que agradezco a mi madre que se “fajó” para que no nos muriéramos de hambre y por darnos educación.

Gracias mamá por haberme cuidado, por mandarme a la escuela..

¡Muchas gracias mamá por llevarme a la iglesia, por heredarme el tesoro más grande que tengo: mi fe en Dios!

Piensa en esto: Todavía Jesús en su agonía Honra a su Madre: Mira lo que describe Juan 19: 26,27  Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.”

“Honra a tu Madre.” Exodo 20:12

Ernesto Pinto

Cuando un famoso periodista murió

Una historia sacada del internet: 

Cuando un famoso periodista murió, llego al cielo.

Lo primero que hizo fue pedir que Dios le concediera una entrevista.

Dos ángeles le llevaron ante el Señor quien le dijo:

“Hijo mío, me dicen que querías verme. ¿Algo quieres preguntar?”

El periodista le respondió:

Señor…Toda mi vida siempre quise saber ¿Qué es lo que más le sorprende a Usted de la humanidad?

Y Dios le respondió:

“Que se aburren de ser niños y quieren crecer rápido, para después desear ser niños otra vez.

Que desperdician la salud para hacer dinero y luego pierden el dinero para intentar recuperar la salud.

Que ansían el futuro y se olvidan del presente, y así no viven ni el presente ni el futuro.

Que viven como si nunca fuesen a morir y mueren como si nunca hubieran vivido.”

El periodista se quedó un rato en silencio y luego dijo:

“Padre, cuáles son las lecciones de la vida que quisieras que tus hijos aprendiéramos?”

Con una sonrisa Dios respondió:

“Que aprendan a que no pueden hacer que nadie los ame sino sólo dejarse amar.

Que lo más valioso que tenemos en la vida no es lo que tenemos sino a quien tenemos.

Que una persona rica no es aquella que tiene más sino quien necesita menos.

Y que el dinero puede comprar todo menos la felicidad.

Que el físico atrae pero la personalidad enamora.

Que quien no valora lo que tiene, algún día se lamentará por haberlo perdido.

Y que quien hace mal, algún día recibirá su merecido.

Por lo tanto, para ser feliz, hay que hacer feliz a alguien; si quieres recibir, da un poco de ti; rodéate de buenas personas, y sé una de ellas.

Nunca arruines tú presente por un pasado que no tiene futuro.

Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida.

Porque hay muchos hijos míos que no entienden la vida.

El ser humano, nacer no pide, vivir no sabe, y morir no quiere.

No se dan cuenta de que el más valioso tesoro que tenemos es el tiempo.

Al morir nada de lo material te llevas, por eso “EL TIEMPO” es el tesoro más valioso que tenemos, ya que es limitado.

Podemos producir cada día más dinero, pero no más tiempo.

Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar.

Nuestro tiempo es la verdadera riqueza de nuestra vida.

Por eso el mejor regalo que le puedes dar a alguien es tu tiempo.

Les invitamos a escuchar algunos programas de radio:

El futuro de la familia

 

La mujer en el campo misionero

Sufrió por amor

Reflexion para la Semana Santa por Marina Pinto

Estamos acercándonos a una celebración muy importante y que todos los cristianos nos preparamos para recibir. No lo hacemos con dolor ni tristeza, sino con regocijo,  ya que la muerte fue derrotada con poder por lo que celebramos la victoria de Resurrección de nuestro amado Salvador.

¿Cuáles son aquellos recuerdos que se han grabado en tu mente y te hacen reflexionar? Aquí te comparto el mío:

Recuerdo que cuando era niña, siempre veía a mi bisabuela muy ocupada antes de la Semana Santa haciendo flores de papel para adornar las carrozas de las procesiones que marchaban por las calles de nuestra ciudad en celebración de las fiestas de la Pascua o Semana Santa.

Siempre me gustaba ayudarla para aprender a trabajar en las flores de papel, aunque yo no entendía el motivo por el cual lo hacía. Nunca había ido a la Iglesia católica porque mi madre desde muy pequeños nos guio, a mis hermanos y a mí, a los caminos del Señor través de la Iglesia Evangélica; lo cual le causó problemas con su familia por no seguir la fe de ellos.

Quedó grabada en mi mente una dramatización que se celebraba durante esos días, se trataba de la crucifixión. Un hombre se ofrecía voluntariamente a hacer el papel de Jesús,  caminaba cargando sobre sus hombros una cruz hecha de madera, pasaba por la calle principal de la ciudad mientras por el camino iba recibiendo latigazos de personas que imitaban ser esos soldados romanos que golpeaban a nuestro amado maestro cuando él llevaba esa pesada cruz rumbo al Gólgota.

Se decía en el pueblo, que para hacer este papel este hombre se embriagaba y así poder resistir esos duros latigazos que sin misericordia recibía hasta llegar a su destino final, que quedaba a orillas de un río el cual rodeaba nuestra ciudad.

Cuando  leemos la Escritura nos dice que nuestro Señor, antes de entregar su vida, lavó los pies a sus discípulos explicándoles que les dejaba ese ejemplo de humildad para que lo siguieran  (Juan 13:1-38)

Luego Jesús se dirigió al huerto de los Olivos en donde fue invadido por la tristeza, el desaliento y el miedo; su sudor le corría como gotas de sangre mientras decía Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya” Lucas 22:42

Luego cuando fue arrestado, todos lo abandonaron y aún su amigo Pedro lo traicionó. Mateo 26:69-75

Nuestro maestro fue condenado a una muerte vergonzosa junto a dos ladrones, a pesar de no haber cometido ningún pecado. Lo hizo porque nos amó. “Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos” Juan 15:13

Así fue como nuestro Salvador murió solo, abandonado por los suyos, solamente su madre y Juan, su amigo más querido, estuvieron al pie de la cruz.

Murió en la mayor pobreza tal como nació y creció, hasta sus ropas fueron repartidas entre los soldados.

Qué lección tan grande sobre el perdón nos enseñó con su ejemplo, ya que aún antes de morir él le dijo al Padre;

 “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.” Lucas 23:34

En estos días espero que puedas reflexionar en ese amor que no tiene precio y por el que no necesitas hacer ningún sacrificio ya que el mismo Señor Jesucristo entregó su vida ofreciéndose por nosotros, porque nos amó con amor eterno.

Quizá este buen hombre, al que conocí siendo niña, en su ingenuidad hizo aquello por amor al Señor, pero no es necesario sufrir de esa manera ya que Él pagó por tus pecados, y los míos. Solamente espera que le ames y le entregues tu vida.

Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios.” Hebreos 10:12

Deseo que este sea un tiempo para que reflexiones en cuán grande es el amor de Dios que entregó a su único Hijo para que nosotros pudiéramos ser salvos.

Marina Pinto/ 2017

 

Quisiera ser como los girasoles

 

 

 

 

 

 

 

¿Te has detenido a ver los girasoles?

Al escribir esta nota recuerdo que he vivido en Manitoba por 28 años, una provincia agrícola canadiense. Disfruto viajar por sus campos observando los sembradíos con sus impresionantes colores, especialmente cuando visito los de Girasoles. Seguramente ya conoce esa hermosa flor amarilla y rojiza, que gira siempre en busca del sol, de allí su nombre.

Unos de los cuadros que dio vida al impresionismo fue el del pintor holandés Van Gogh sobre los girasoles. En realidad, fue una serie de ellos que este famoso artista pintó con el tema del girasol en el verano de 1888.

Se dice que el girasol es fácil de cultivar por su tendencia natural, cuando usted deposita una pequeña y frágil semilla de dicha flor en medio de otras plantas, ella busca inmediatamente la luz solar.

Es como si supiera, instintivamente, que la claridad y el calor del sol le harán posible la vida.

¿Y qué le sucedería a la flor si la colocáramos en un lugar bien cerrado y oscuro? Seguramente, en poco tiempo, se moriría. Así como los girasoles, nuestro cuerpo físico también necesita de la luz y del calor solar,  del ejercicio, de la lluvia y de la brisa, para mantenernos vivos.  Pero  no sólo el cuerpo necesita de cuidados para proseguir firme, igualmente el espíritu necesita de la luz divina para mantener encendida la llama de la esperanza. Precisa del calor, del afecto, de la brisa, de la amistad, de la lluvia de bendiciones que viene desde lo alto.

El salmista lo describe así: Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía.”(Salmos 42:1) El versículo 2 del mismo Salmo dice: “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo” Instintivamente nuestra alma busca de Dios sebe que sin su aire puro nos contaminamos.

Es posible que vivamos en medio de gente que solamente tiene comentarios y actitudes tóxicas, pero como el girasol debemos de mirar para arriba de donde viene la luz y la vida. Tristemente muchos de nosotros permitimos que las malas “hierbas” ahoguen nuestras ganas de buscar la luz y nos debilitamos, No permitamos que las personas negativas, que los vicios nos enreden como zarza y nos mantengan debilitados. Por el contrario, que nuestra vida sea de influencia y belleza. Que el “girasol” de nuestro espíritu adorne y desintoxique el ambiente donde nos desenvolvemos.

Buscar la Luz siempre requerirá de un esfuerzo consciente. Así que recuerde lo que Dios le dijo a Josué por tres veces: ESFUÉRZATE y sé VALIENTE. (Josué 1:1-9).

  • Esfuércese en entender que Dios le ha puesto donde usted está y le ha dado los talentos  para florecer y se florece cuando se tiene la Luz…..
  • Esfuércese en proclamar que su ayuda viene de lo alto. El salmista en el salmo 121 pregunta: “¿De dónde vendrá mi ayuda/socorro? Y se contesta: “Mi ayuda viene de Jehová que hizo los cielos y la tierra”.  No se avergüence de decir que su Padre es Dios y que usted sigue Su luz
  • Esfuércese en consultar su biblia, es la fuente de luz divina. El primer versículo que aprendí de ella fue: Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino.” (Salmos 119:105 la biblia de las Américas)

Así que cuando mire un girasol, piense en el ejemplo que esta bella flor nos ha dado; ella busca la luz en todo momento. Y usted y yo tenemos el testimonio de la Luz de Cristo que nos ilumina en nuestro diario caminar. Él mismo nos recomendó lo siguiente: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”– dijo Jesús (San Juan 5:39)

Por Ernesto Pinto/17

Lecturas Bíblicas para la Reflexión:
Salmos 42 y 121

Oración:
Señor, ayúdame a crecer en Ti  aun en medio tanto negativismo, que la luz y el testimonio de Tu Palabra, me iluminen para tener una actitud correcta y positiva. Tú eres mi Luz y Salvación. En ti emprendo este nuevo andar. Amen

 

 

El agradecimiento atrae la bendición

Hace algunas semanas, mi esposa y yo servimos en un retiro de Parejas Pastorales en Guatemala y el setenta por ciento de los asistentes eran de nuestros pueblos indígenas, entre los cuales se encontraban cinco etnias representadas.

Me impactó la actitud de agradecimiento de estos hermanos y hermanas que sirven en las aldeas más remotas y empobrecidas  de ese bendito país.

El coordinador del evento, con lágrimas en sus ojos me dijo: “Mi esposa y yo fuimos restaurados en uno de estos retiros y es por eso que con agradecimiento servimos a nuestros hermanos.”  Otro me trajo un regalo y al entregármelo comento: “No tenemos mucho, pero mi esposa y yo quisimos traerle este humilde presente, tómelo como muestra de nuestro agradecimiento por su Ministerio a nuestras familias.”

En un momento al quedarme solo medité profundamente, sobre el tema del agradecimiento y una de las preguntas que dio vuelta en mi cabeza fue: ¿por qué le doy yo gracias a Dios?

Lo primero que vino a mi mente fue mi querida esposa Marina, y me di cuenta que muchas veces tomo por sentado, sus cuidados y dulzura para conmigo y nuestros hijos.

Aprovecho para decir Gracias Marina, por estos treinta y cinco años que has compartido conmigo. Tu dedicación y esfuerzo a la familia es insuperable y me has dado la fortaleza para viajar por el mundo y seguir proclamando la Salvación de Aquel que nos llamó al ministerio.

Otro motivo es agradecer a Dios porque Él me ama tal como soy. Gracias Dios, por haberme salvado y llamado a ser colaborador en Tu Obra en el Mundo. Mi Dios estoy anhelando ese día en que te veré cara a cara…

Gracias a Dios  por mis hijos David y Daniel, hijos ejemplares y amantes de Dios.

Gracias a David y Rachelle por habernos hecho abuelos, aunque estamos muy jóvenes para tremenda responsabilidad.

Y por supuesto gracias Dios por esa Madre que me has dado, que tuvo la capacidad de ser padre y madre y enseñarme valores, enviarme a la escuela y guiarme a tu salvación.

Por supuesto hay mucha gente por la que puedo dar Gracias a Dios, simplemente la actitud de mis hermanos indígenas me recordaron que la virtud de la gratitud es un elemento que atrae la bendición de estar contentos, sin compararnos con otros. La gratitud nos acerca a Dios y lima asperezas con nuestros congéneres.

El apóstol Pablo nos lo propone de esta manera:

“Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar. Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús” (1a Tesalonicenses 5:16-24 Nueva Traducción Viviente NTV).

Estar agradecido, alegre y contento, es una actitud que nosotros decidimos. EL AGRADECIMIENTO, te abrirá muchas puertas, te endulzara el carácter, te hará sentir sensaciones que están escondidas. Tendrás nuevas fuerzas y sobre todo te acercará al Cielo.

Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, solamente se entienden con  el lenguaje del corazón.

No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí……… La paz les dejo, Mi paz les doy; no se la doy a ustedes como el mundo la da. No se turbe su corazón ni tenga miedo.” Jesús de Nazaret.

Bendiciones de lo Alto.

Ernesto Pinto